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Arabia Saudita ejecutó a una mucama por matar a su jefe 'en defensa propia'

Los grupos de derechos humanos dicen que la trabajadora doméstica indonesia Tuti Tursilawati estaba tratando de protegerse de una agresión sexual.

por Sirin Kale; traducido por Álvaro García
06 Noviembre 2018, 8:30pm

Artículo publicado originalmente por Broadly Estados Unidos.

Arabia Saudita acaba de ejecutar a una trabajadora doméstica indonesia condenada por asesinar a su patrón, a pesar de sus afirmaciones de haber actuado en defensa propia para protegerse de una agresión sexual. El New York Times informa que Tuti Tursilawati, originaria de Majalengka, Indonesia, fue ejecutada el lunes 29 de octubre sin el conocimiento de las autoridades indonesias. Su familia tampoco recibió noticias del suceso antes de la ejecución.

En 2010, Tursilawati fue condenada por asesinar a su patrón en la ciudad saudí de Taif. El grupo por los derechos de los trabajadores domésticos, Migrant Care, afirmó que ella había actuado "en defensa propia" y que su jefe había tratado de agredirla sexualmente.

Indonesia ha presentado una protesta ante las autoridades saudíes, que ya enfrentan la condena internacional por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi y un enfoque renovado en la guerra liderada por Arabia Saudita en Yemen. El presidente Joko Widodo dijo a la prensa el miércoles pasado que se había puesto en contacto con el ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Adel al-Jubeir, para protestar por la ejecución.

La muerte de Tursilawati volverá a centrar la atención en el estatus de las trabajadoras domésticas extranjeras en los Estados del Golfo. La fuerza laboral predominantemente femenina está sujeta con frecuencia a violaciones de derechos humanos y una gran cantidad de abusos, que van desde violencia física hasta coerción sexual. Las mujeres asiáticas viajan frecuentemente a Arabia Saudita para trabajar como empleadas domésticas en hogares adinerados. Cuando llegan al país, pueden estar sujetas a los caprichos de sus patrones, quienes a veces retienen sus pasaportes, obligando a las trabajadoras a quedar atrapadas en hogares abusivos sin medios de escape. Entre 2011 y 2013, Indonesia prohibió temporalmente que las trabajadoras domésticas viajaran a Medio Oriente por temor a su seguridad.

En 2015, Broadly hizo un amplio reportaje sobre la peligrosa situación de las trabajadoras domésticas en los estados árabes. "No tenemos ningún derecho, ellos pueden hacer lo que quieran y nosotras no podemos hacer nada, solo callarnos", dijo a Broadly Norhana Abu, una trabajadora doméstica filipina. Abu fue encerrada en la casa de su patrón y obligada a trabajar sin parar, con apenas un poco de descanso, horas de sueño o incluso días libres.

Y hay pocas señales de que la situación esté mejorando para las 964.000 trabajadoras domésticas nacidas en el extranjero en Arabia Saudita. El controvertido sistema de patrocinio Kafala para trabajadores migrantes —según el cual los trabajadores están legalmente vinculados a sus patrones y son incapaces de tomar nuevos empleos si la situación resulta abusiva— todavía existe, a pesar de las protestas de los grupos de derechos humanos. Aunque el vecino Qatar ha tomado medidas recientes para implementar una mejor protección para los trabajadores migrantes antes de la Copa Mundial de 2022, no se ha anunciado la implementación de tales medidas en Arabia Saudita.