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“El periodismo deportivo es el reflejo del hombre privilegiado en nuestro país”: Marion Reimers

“Yo creo que no podemos hablar muchas veces de periodistas deportivos sino de aficionados en puestos de poder con ganas de satisfacer sus carencias narrativas en el deporte”.

por Obed Ruiz
20 Noviembre 2018, 9:01pm

Fotos cedidas por Marion Reimers.

En una sociedad donde los deportes —y en particular el futbol— tienen una gran relevancia en la opinión pública, los encargados de dar a conocer las noticias y la información deportiva tienen un rol de suma importancia. Sin embargo, no todos lo hacen de la mejor forma.

Es por esto que decidimos platicar con Marion Reimers, periodista mexicana que con el paso de los años ha conseguido abrirse un lugar entre la audiencia por sus constantes denuncias ante la desigualdad y los malos manejos que se llevan a cabo en el periodismo deportivo mexicano. Hablamos con ella sobre la ética en el periodismo, la equidad de género y la forma en que los periodistas se han convertido en protagonistas por encima de lo que comunican.

VICE: A poco más de un año de la creación de la Liga MX Femenil ¿cuáles avances ves y qué puntos hay que tratar todavía?
Marion Reimers: El más grande avance es que en el horizonte profesional de las mujeres de México puede existir el ser futbolista. Eso es algo que no existía a menos que fueran a jugar a Estados Unidos; ahora puedes ser futbolista profesional en México, y eso genera un efecto dominó de acciones positivas. Otro avance es la representación de las mujeres en los medios de comunicación. Además, esto va ligado con la desmitificación de estereotipos y con una serie de cuestiones que son importantes, además de generar puestos laborales para mujeres que antes no existían.

Eso también conlleva retos y áreas de oportunidad: como la cuestión de los salarios, la falta de equidad y de igualdad en términos de la cobertura, el poco conocimiento que tienen los “periodistas deportivos”, que no están muy al tanto de lo que sucede en la liga pero se saben de memoria cuántos tiros con pierna izquierda ha hecho Gignac. Pueden ser muy quisquillosos para ciertos datos y para otros no lo son en lo más mínimo; entonces también habla de cierta falta de profesionalismo y de cierta falta de interés.

En cuanto a los salarios, habrá que empezar a ver algunas cuestiones que tienen que ver con las reglas. Por otro lado, toda la desigualdad estructural. El otro día nos enteramos que las jugadoras de Veracruz tuvieron que tomar un autobús de seis horas a la Ciudad de México y después un vuelo para enfrentarse a Tijuana. Me parece que son condiciones que para una deportista profesional no deberían existir. Entonces, ¿estamos hablando de un equipo de primera división que es el espejo de la varonil o no? Y ahí salen a colación todos sus machismos y puntos ciegos.

¿Crees que hay una doble moral en muchos medios que dicen apoyar al futbol femenil o dicen apoyar a la equidad y tienen una contraportada que sexualiza y la cosifica a la mujer?
La realidad es que muchos directores editoriales y muchos hombres que están en puestos de mando y puestos de poder en cuanto a contenido se refiere no ven más allá de sus narices porque no les interesa, porque son poco profesionales, porque no dominan una rama del deporte que no sea la liga mexicana; ya no hablemos ni de futbol europeo. Futbol y mexicano, eso es básicamente a lo que se restringen. Tiene que ver con un criterio editorial. Te dicen es que no hay espacio para hablar de deporte femenil pero sí hay una contraportada enorme para sexualizar a las mujeres.

Yo no diría que es una doble mora. Es machismo puro y duro. La idea de la mayoría de los editores es que al poner futbol femenil en sus espacios se les tiene que pegar una estrella feminista en la frente porque creen que con eso ya están cumpliendo, cuando en realidad esto es parte de su trabajo y esto no es una cuestión de marketing. Es una cuestión periodística. Ellos dicen hay que deben poner lo que más vende pero no es una tienda de abarrotes. Decía Kapuściński, si no eres buena persona, no puedes ser buen periodista. A mí me parece que parte de ser una buena persona es darle cabida a todas las expresiones.

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Por otro lado, no se tiene la misma narrativa en el deporte femenil que se tiene para con los hombres.
Pues no, y eso pasa en todas las esferas. No pasa nada más en el periodismo deportivo. Lo que pasa es que cuando una se queja se convierte en la feminazi y la defensora de lo absurdo, cuando parte fundamental de esta profesión es tener una capacidad de asombro y una curiosidad intelectual, de entender por qué los demás están diciendo las cosas. Eso es una noticia, algo que hoy es distinto a como era ayer. No tienen la capacidad ni las ganas de abrirse a otra manera de ver las cosas y eso tiene que ver con el lenguaje también, porque han estado eternamente acostumbrados a que el mundo y la narrativa gire de parte de ellos hacia otros hombres hablando de lo que hacen otros hombres en un espacio diseñado por y para hombres. Claramente es muy difícil salirse en ese sentido de ahí, pero viene incluso con la manera de referirse a las personas y a las cosas. Yo creo que no podemos hablar muchas veces de periodistas deportivos sino de aficionados en puestos de poder con ganas de satisfacer sus carencias narrativas en el deporte.

Las televisoras y los medios que de repente tendrían que tener la facultad y la capacidad de criticar ciertos torneos son los mismos que los transmiten y les dan ganancias, pero eso ya es un dilema ético. Muchos de los personajes que manejan los medios deportivos y que se esgrimen como grandes personajes representan el privilegio masculino a tope.

¿Cuál es el aporte que debería tener el deporte con la sociedad para combatir el machismo, la misoginia, la sexualización que se hace con la mujer en las grandes disciplinas?
Yo para empezar hablaría de las mujeres, porque es un error hablar de la mujer. Desde ahí ya tenemos un problema lingüístico. No existe un solo modelo de mujer. Existimos más de tres mil millones de mujeres. Para empezar hay que hablarlo en plural porque desde ahí ya existe una opresión y una manera de someternos a un solo modelo. Yo no sé a qué se refieren cuando hablan de la mujer; somos las mujeres porque somos un chingo. No existe una sola y no todas estamos de acuerdo y no hay una sola que nos represente a todas. Nadie la eligió democráticamente.

El deporte surge como un fenómeno dentro de la sociedad y se vuelve un megáfono de lo que sucede dentro de la sociedad. Evidentemente es un vehículo poderosísimo, pero es una herramienta y todo depende de cómo utilicemos esa herramienta.

No podemos achacarle esas responsabilidades nuevamente al concepto de el deporte, bueno cuál de todos los deportes, en qué rama, en qué punto de desarrollo, el infantil, el amateur, el profesional, porque el profesional es una expresión o una actividad que ya se ha circunscrito desde hace mucho tiempo a los males del capitalismo y al mercado. Entonces si hablamos de deporte y hablamos del deporte profesional, pues qué complicado.

Lo que considero es que es un vehículo muy poderoso y el problema es en manos de quién está y con qué fines. Es ahí donde como aficionados y como ciudadanos y como practicantes del deporte tenemos que proteger y tenemos que buscar que sea esa expresión y ese vehículo para las mejoras de un montón de cuestiones. Pero eso también tiene que ver en otros aspectos de la vida. Históricamente tenemos la historia de vida. Por qué no mejor dejamos de romantizar la pobreza de donde vino el boxeador o el remero y buscamos eliminar esa pobreza para que tengamos más remeros en vez de glorificar el hecho de que haya venido de la miseria para poder ganar ahora una medalla olímpica.

¿Cuál es la responsabilidad de un periodista deportivo al momento de generar opiniones que impactan a un público?
Muchísimas personas creen que por memorizarse una alineación ya pueden ser periodistas de deportes. Primero hay que ser periodista y después especializarse. En ese sentido creo que tenemos una responsabilidad con la información porque la información es un bien común. No me pertenece a mí. Tiene que ser de la gente. No puede ser de los grupos de poder. Esa línea y ese criterio no solamente lo marca el periodista propiamente, que tiene que ser la moral y la ética individual, sino que tienen que existir mecanismos de control en los medios de comunicación, tiene que existir un mecanismo de control muy fuerte que es la audiencia. Pero la audiencia sigue privilegiando este comportamiento de conversaciones de bar y la audiencia sigue permitiendo cierta clase de cuestiones. Eso no quiere decir que sea únicamente su responsabilidad, pero me parece que tendría que existir una defensoría de las audiencias.

Pero vuelvo a lo mismo: el periodismo deportivo es el reflejo del hombre blanco privilegiado de clase media/alta de derecha de nuestro país, y no existe mucha más diversidad. Ahí se replican muchos discursos y muchas narrativas que no necesariamente incluyen al resto de la población, y al ser aspiracional pues el público sigue aplaudiendo ciertas conductas aunque vayan en detrimento de sí mismos. Son los nuevos ídolos cuando en realidad los protagonistas tendrían que ser las noticias, los acontecimientos, y no los periodistas.