Todas las fotografías cortesía de Pablo Allison.

Los paisajes vistos desde La Bestia en fotos

El fotógrafo Pablo Allison está en la búsqueda de capturar los escenarios naturales y humanos que ven los migrantes al cruzar el país.

|
14 noviembre 2018, 8:40pm

Todas las fotografías cortesía de Pablo Allison.

Artículo publicado por VICE México.

A bordo del tren conocido como “La Bestia”, que sirve de transporte para migrantes, en su mayoría centroamericanos, que viajan hacia la frontera norte, el fotógrafo Pablo Allison entabla una persecución estética y personal para comprender y ampliar lo que se vive y observa desde el tren. Pablo ha seguido la última caravana migrante desde Matías Romero, en el estado de Oaxaca, deteniéndose brevemente por la CDMX donde nos encontramos para tener una charla sobre la visión y proyección que tiene para este proyecto.

Pablo nació en Manchester, Reino Unido, pero creció en la Ciudad de México. Sus fotografías hablan desde la realidad migrante, como un foco externo, y esclarece la dimensión humana detrás de experimentar lo sublime del paisaje. Me comenta, sin esperar sorpresa, que el viaje es uno largo y duro, en el que él aún no sabe dónde terminará, ni cómo. Simplemente, aliado de una misión humanística, espera comprender cabalmente los factores envueltos detrás de tan brutal viaje.

Las fotos visibles en este artículo aún son un vistazo ligero de la amplitud que busca Pablo del proyecto, ya que éste, tal como el viaje en el que sigue acompañando a los migrantes, aún no ha terminado.


1542222122022-caravana-migrante040418_11

VICE: Has hecho más de una vez este recorrido, ¿hay una diferencia en este viaje que con otros que has hecho antes?
Pablo Allison: He hecho nada más dos caravanas. Las caravanas llevan haciendo viajes desde hace más de cinco años y también los he hecho por mi propia cuenta. La caravana es un blindaje para los migrantes, el ir en números te protege más que ir solo. He leído muchas veces a las cosas que se tienen que enfrentar los migrantes, he platicado con ellos en otras ocasiones que se enfrentan a violencia, secuestros y lo que imagines. Todo lo podía ver desde un punto lejano hasta que, claro, me sucedió a mí. Es una realidad que ir en el tren (La Bestia) sólo puede ser muy peligroso. Además de las cuestiones de seguridad como caerse del tren, el frío, la comida, este tren viaja a 90 kilómetros por hora en el que yo tengo la fuerza para ir sujetado, no es lo mismo que para madres solteras, embarazadas o con bebés en brazos.

Como decía, la caravana es un método para proteger a los migrantes de atrocidades que podrían suceder si fueran solos.

¿Me podrías contar de la experiencia que tuviste con la violencia que pueden vivir los migrantes?
Llevo un rato haciendo trabajo relacionado con este tipo de crisis. No tan relacionado con migración, pero sí de observar el paisaje desde La Bestia. ¿Quiénes viajan en este tren? ¿Quiénes observan estos paisajes? Pues, en su gran mayoría, los centroamericanos que cruzan por el país. Ellos conocen estos aspectos de un México escondido, secreto, tal vez. Aquí es muy poco común conocer los viajes por tren, a diferencia de Europa, por ejemplo. Lo que me interesa, entonces, esa idea del paisaje: ¿qué ven ellos que los mismos mexicanos no conocen?

Precisamente una vez que iba viajando en este tren (La Bestia), ocho criminales se nos acercaron para robarnos y estuvimos a punto de ser asesinados en esta terrible situación. No quiero sonar como valiente ni víctima, solamente quiero decirlo en función de ilustrar que los peligros a los que se enfrentan los migrantes son muchos y he estado ahí para vivirlos. Es muy duro, está muy cabrón.

1542222140078-caravana-migrante040418_3
1542222156704-_DSF4767

¿Entonces buscas ver a través de los ojos del migrante? ¿Conocer México como ellos lo conocen?
Creo que esa es una buena manera de entender las imágenes. Trato de ponerme en sus ojos, he viajado con ellos para poder hacer estas fotos —exceptuando un viaje más que he hecho—, y sí, es una búsqueda. Como me decía un amigo el otro día: “es como saber que estás a punto de ser sentado en la silla eléctrica para morir, pero hay algo bonito antes de eso”. Seguido yo le pregunto a los migrantes qué piensan sobre los paisajes que estamos viendo, qué sienten, a qué les recuerda, todas estas respuestas que tienen a lo que están viendo. Sí este proyecto está encaminado hacia la observación del paisaje, a admirar lo sublime que tiene, pero obviamente no se puede desconectar de la realidad migrante.

La forma como yo manejo esto, o intento hacerlo, es poner una imagen con la acotación de un migrante que explique algo de su vivencia como migrante o del paisaje mismo. Otra amiga mía lo explicó diciendo que el paisaje son los mismos migrantes, aunque no estén presentes, y coincido. Todavía está en proceso de evolución el proyecto porque todavía me faltan más viajes, pero por ahí va la cosa en cuanto lo que quería hacer con subirme al tren. No quería hacer lo que ya está hecho de sobra, solamente retratar a las personas que suben al tren, sino conectarme o entender —en medida de lo posible— lo que sufren estas personas, sin dañar o atacar su imagen.

En esta caravana aún no he hecho muchas fotos ya que todo es muy delicado. Tal vez tiene que ver con un proceso de culpabilidad que yo tengo. Todos los que hacemos proyectos que, de alguna manera u otra, tienen que ver con el dolor de otros, pasamos por esto. Si no piensas en eso, simplemente no eres consciente de la situación. Aparte de estar con ellos y entender la situación, gran parte de todo esto, como decía, es el paisaje. Porque funciona de varias maneras: en cuanto los migrantes, para conocerlos, saber su situación; como mexicano para conocer toda esta cara que se escapa de los ojos de nosotros porque son zonas privatizadas.

1542222186555-caravana-migrante040418_18

¿Te ha tocado resistencia para acompañar la caravana en sus viajes o tomarles fotos?
La verdad es que no. Si tienes la capacidad o personalidad para hablar y conocer a la gente que está viajando en la caravana, no deberías tener mayores problemas. En las caravanas sí viaja gente que no es buena, pero no es el caso de la mayoría, rápidamente he conseguido hacer una sinergia con ellos.

Creo que para tomar fotos es importante acercarse y conocer a la gente, aunque no siempre sea posible, pero he observado que llegan personas con cámaras gigantes, calculo de unos $30,000 pesos, para fotografiar a personas que no tienen más que una bolsita del mercado para la comida de hoy. Se quedan ahí cinco minutos tomándole fotos a una sola persona de la manera más incómoda posible, y no creo que están haciendo una conexión humana con ellos. Es muy importante mantener una conciencia, una visión sobre cómo uno se le puede aproximar a la gente.

¿Por qué el tema de migrantes?
Hasta el día de hoy no puedo responder con seguridad. He trabajado el tema desde un punto de vista institucional, en ONG’s, pero sigo averiguando el “por qué”. Te cuento que he estado conectado con Centroamérica por los trabajos de derechos humanos que he hecho, pero creo que son muchas cosas las que me atraen a este tema. También, siendo honesto, la aventura por supuesto tiene que ver con todo esto. Tengo la fortuna de decir que para mí, esto, en muchos sentidos, es una aventura. Sé que para muchos no es así, para otros es tal cual un víacrucis, una mierda. A mí me atrae ponerme en situaciones en las que tengo que conocerme para controlarme y también, hacer este trabajo, es un desafío. Lo uso para hacer una limpia de mis problemas y realmente apreciar todo lo que tengo que luego se olvida valorar.

1542222214140-caravana-top-of-train300418

¿Como fotógrafo artístico qué sientes que estás brindando a toda esta conversación?
Yo lo manejo como dos proyectos simultáneos: el del paisaje, que es, creo, el que está brindando algo más enriquecedor, porque estoy creando o espero conciencia sobre el tema de los migrantes al mismo tiempo que mostrar todos estos lugares recónditos completamente desconocidos para el resto de los mexicanos. Si yo hago el trabajo de fotografiar la realidad de estas personas, que también hago, siento que se queda un paso atrás y no está aportando al conocimiento de las personas. Lo hago porque estoy ahí, pero son esos dos ángulos.

He estado viendo, últimamente, al menos de dónde soy, Inglaterra, que mucha gente no tiene conocimiento sobre estos temas, entonces claro que me importa dar a luz y que, sin importar la geografía, esto también se escuche allá. Quiero mostrar la relevancia de estos temas, para todo el mundo, y para los mexicanos todo lo que hay aún por descubrir o ver en su propio país.

No soy un fotógrafo enfocado en paisajes, pero el contexto de estar en este tren, viajar en él, descubro algo que no ha sido visto mucho. No estoy descubriendo el oro, pero sí es algo especial. Por ejemplo, una de las acotaciones, fue cuando un migrante me dijo, cuando pasábamos alguna vez por Mazatlán, “ver el mar me recuerda a mi familia”. Todos los migrantes en un momento u otro ven el mar y quién sabe cuántas historias les trae a la mente verlo. Escuchar cosas así son declaraciones súper fuertes, que además realzan las imágenes que, de otra manera, podrían no decir mucho.

1542222247525-DSCF5262

¿Qué sientes que hace falta para poder ayudar más?
Entender a la gente, primera que nada. Hay que verlos como nosotros, no como “ellos”. Yo voy a eso también, a entenderme, saber cómo ellos viven y qué pasan. Yo no voy a vivir como ellos, en ningún momento pensé que eso sería posible. Tal cuál, yo cuando me canso, como ahora que estamos en la CDMX, puedo irme a dormir a mi casa. Miles de personas no tienen esa opción. Todos sufrimos el frío, nos mojamos y demás, pero para mí todo eso es pasajero, para ellos no. Yo no estoy aquí para hacer alusión a mi persona ni engrandecer mi ego, sino acentuar en los migrantes: la gente que viaja y sufre.

La verdad la gente mexicana, en las caravanas que he estado, ha ayudado muchísimo y eso está increíble. Salen, quién sabe de dónde, para darle tamales a la mitad de la nada a todos los migrantes. Un apoyo que de verdad es difícil de asimilar porque siempre son las personas más humildes las que han salido a dar la cara para todos. Desde ese ángulo, el centroamericano está muy agradecido con los mexicanos, lo he escuchado mucho durante mis viajes.

1542222315235-DSCF5571

La mejor manera de ayudar es acercándose, escuchar a la gente, tener la mente abierta para entender sus historias y no ver al migrante como un pobre perdido, son unos chingones y se merecen toda la admiración.


Puedes conocer más sobre la trayectoria de Pablo como fotógrafo y con la caravana migrante, en su Instagram, y en su sitio.

Sergio publica cosas menos importantes en Instagram.

Más VICE
Canales de VICE