Respeto, el nuevo frente ultraderechista español que probablemente no tenga papeleta el 26J

Los partidos españoles ultraderechistas España2000, Plataforma per Catalunya y Partido por la Libertad se han unido para frenar su caída electoral. Aún así, su debilidad y falta de apoyos no les permitirían concurrir a las elecciones generales de junio.

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may. 6 2016, 7:10am

Rafael Ripoll, presidente de Respeto. (Imagen vía España2000)

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El discurso antiinmigración y patriótico identitario tiene, desde el pasado 23 de abril, una nueva marca política en España.

Bajo el paraguas de la recién fundada federación Respeto, los partidos de la ultraderecha España2000, Plataforma per Catalunya (PxC) y Partido por la Libertad (PxL), que prefieren definirse como antiliberales y que luchan por deshacerse del pesado legado franquista y ultracatólico, pretenden recuperar el terreno electoral perdido. Sobre todo, desde el batacazo de las últimas elecciones municipales en las que PxC pasó de 67 a 8 concejales, España2000 obtuvo una decena de representantes y PxL se tuvo que conformar con dos.

Pero para Xavier Rius, periodista y experto en temas de ultraderecha, la historia del declive empezó antes. "Los partidos de la extrema derecha perdieron su tren hace cinco años, cuando el entonces líder de Plataforma per Catalunya, el diversas veces imputado Josep Anglada, se quedó a las puertas de entrar en el parlamento catalán en los comicios regionales de 2010", asegura a VICE News.

Rius considera que la ultraderecha perdió fuelle porque la inmigración dejó de ser un asunto prioritario en la agenda política.

El discurso antiinmigración, alimentado por el exalcalde de Badalona, el popular Xavier García Albiol, y por comentarios de otros líderes políticos como el entonces presidente de Unió Democrática de Catalunya (UCD) Duran i Lleida expresando su preocupación por el hecho de que nacieran "más Mohammed que Jordi" en 2011, no acabó de cuajar. Los escándalos judiciales y policiales en los que luego se vieron envueltos los miembros de PxC hicieron el resto.

Le Pen aúpa la ultraderecha como primer partido francés en las elecciones regionales. Leer más aquí.

Anglada, que fue expulsado de la formación por haberse llevado presuntamente dinero del partido, también fue acusado por su hijo por agresión, además de por haber atacado presuntamente a dos jóvenes en la localidad catalana de Vic.

Poco después, el mismo Anglada se querellaba contra la cúpula de su ex formación por tentativa de homicidio. Supuestamente, sus ex compañeros de partido urdieron un plan para quitarle de en medio.

Todos estos casos contribuyeron indefectiblemente al descrédito y a la descoyuntura de la formación.

El discurso xenófobo también pinchó en España, donde el Partido por la Libertad, nació con la idea de extender la estela de PxC en todo el país, relata Rius. Además, las diferencias entre las diversas formaciones de este espacio político en aspectos como el aborto o sus relaciones con el pasado franquista tampoco han permitido, hasta ahora, una verdadera entente entre ellos.

De hecho, dentro del pequeño maremágnum de la extrema derecha existen notables diferencias. Los partidos que conformaron la extinta La España en Marcha, por ejemplo, no esconde su herencia franquista, y Alternativa Española (AES), tiene un perfil marcado por el discurso profundamente cristiano de la inviolabilidad de la vida y de la familia tradicional.

Una unión para frenar la caída libre de la ultraderecha

Respeto es una unión con la que, de acuerdo con Rius, las tres formaciones pretenden superar tiempos de vacas muy flacas. Se trata, asegura este especialista, de otro intento para frenar la caída libre de una ideología que hoy cuenta con una representación residual en el ámbito estatal.

De hecho, este frente nace tras los fallidos proyectos de unión del área identitaria social patriota o sociopopulista xenófoba como La España en Marcha [formada por La Falange FE, Nudo Patriota Español, Alianza nacional Movimiento Católico Español y Democracia Nacional] o Soluciona.

Condenados a jugar la partida política en las concejalías de pequeñas y medianas poblaciones [ninguno de los tres partidos de la federación tiene representación en las cortes generales, tampoco en los parlamentos autonómicos], Respeto pretende crecer a través del municipalismo con la vocación de dar el salto a la política estatal. Algo que, al menos por ahora, parece lejano.

"Tenemos que ser realistas, no podemos concurrir a estas elecciones en condiciones de igualdad, no tenemos representación en las cortes, necesitamos reunir muchos avales en pocos días y no tenemos suficientes recursos para desarrollar la campaña", asegura a VICE News Rafa Ripoll, concejal de España2000 en Alcalá de Henares y presidente de Respeto. La decisión final, con todo, dependerá de la reunión del comité ejecutivo de la federación, prevista para este sábado.

En este contexto, Ripoll insiste en la orientación municipalista de Respeto. "La administración local es la más cercana al pueblo y el trabajo en los municipios la mejor forma de crecer", asegura.

El congreso fundacional del 23 de abril: estructura y programa político

El congreso fundacional de Respeto, celebrado en la población catalana de Coma-Ruga a finales de abril sirvió para visibilizar el organigrama base de la federación con José María Ruiz Puerta, presidente del PxL, al frente de la dirección general de la federación, y Augusto Armengol, actual dirigente de PxC, como vicepresidente.

La cita, celebrada en el hotel balneario Terma Europa y a la que acudió Tatjana Festerling, la número 2 de la organización islamófoba alemana Pegida, también ratificó el programa político consensuado entre las tres formaciones. Un documento que pivota entorno a los pilares de "la defensa de la soberanía, de la identidad nacional y de los derechos de los pueblos", resume Ripoll.

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