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En medio de la pobreza y la guerra, los niños de Siria son ahora el sostén de la familia

Antes de la guerra, casi todos los niños en Siria iban a la escuela y la tasa de alfabetización estaba por encima del 90 por ciento, según el informe. Ahora, más de 2,7 millones de niños no asisten a la escuela.

por Rachel Browne
06 Julio 2015, 9:25am

Niños trabajando en el campo de refugiados jordano de Za'atari por Rosie Thompson/Save the Children

Desde que el conflicto en Siria estalló hace más de cuatro años, se ha producido un aumento alarmante en el número de niños sirios que han abandonado la escuela para pasar a ser explotados trabajando para ayudar a mantener a sus familias. 

Esas son las conclusiones de un nuevo informe publicado por Save the Children y UNICEF que describe cómo cada día que pasa hay más y más niños sirios, algunos de tan sólo seis años de edad, que se están convirtiendo en el sostén de sus familias debido a la pobreza y porque sus padres o tutores han muerto o ya no pueden trabajar por razones de salud.

La Organización Internacional del Trabajo define el trabajo infantil como el trabajo que priva a los niños, menores de 18 años, de "su potencial y su dignidad" y que perjudica a su desarrollo físico y mental.

En algunos casos, los niños sirios están siendo reclutados para trabajar como soldados, para pedir dinero en la calle, para el contrabando de mercancías a través de las fronteras y para operar maquinaria pesada en las granjas.

Antes de la guerra, casi todos los niños en Siria iban a la escuela y la tasa de alfabetización estaba por encima del 90 por ciento, según el informe. Ahora, más de 2,7 millones de niños no asisten a la escuela. De acuerdo con datos de 2014 del Banco Mundial, había más de 6 millones de niños sirios de 14 años de edad. Se estima que unos 7,6 millones de sirios son desplazados internos.

Helen Mould, portavoz de Save the Children en la región, dijo a VICE News que la vida de los niños que aún viven en Siria se ha deteriorado rápidamente, haciéndoles más vulnerables a los abusos y provocando que estén más desesperados por obtener dinero en efectivo.

"Una de las cosas más preocupantes que he escuchado desde el interior de Siria es que los niños trabajan en los mercados de acero. Esto es algo que no sucedía antes", dijo Mould.

"Lo que hacen es que siguen a los camiones cisterna y utilizan esponjas para absorber el combustible que va goteando y luego lo exprimen en recipientes de plástico. Después lo venden por una pequeña cantidad de dinero. Pero estos niños desarrollan problemas muy graves en la piel. Y este trabajo es peligroso porque los mercados no están regulados, por lo que hay un riesgo real de incendios y explosiones que podrían poner en peligro sus vidas o lesionarles ".

La situación de los niños sirios en Jordania es especialmente grave, señala el informe, ya que dos de cada tres refugiados sirios en Jordania viven por debajo del umbral de la pobreza extrema con 3 dólares al día. Casi la mitad de las familias de refugiados dijeron a los autores del informe que se basan únicamente en el dinero ganado por un niño.

"No sólo estamos muy preocupados de que los niños menores de 16 y 17 años estén trabajando, también estamos preocupados por el tipo de trabajo que están haciendo. Y las peores formas de trabajo son cada vez más comunes", dijo a VICE News Juliette Touma, portavoz de UNICEF desde Ammán, Jordania, donde viven más de 620.000 refugiados sirios.

En el valle del Jordán, los niños sirios están haciendo tareas agrícolas con equipos peligrosos bajo temperaturas extremas. Casi el 18 por ciento de los niños sirios que trabajan allí son menores de 12 años.

Y la gran mayoría de los niños trabajan más de ocho horas al día, ganando de 4 a 7 dólares, que suele ser una fracción de lo que un adulto ganaría haciendo el mismo trabajo.

En el campo de refugiados Za'atari de Jordania, donde viven más de 80.000 sirios, el 75 por ciento de los niños que trabajan reportaron problemas de salud a los autores del estudio.

La situación es similar para los niños refugiados sirios en Irak y Líbano.

"Mis hijos solían ir a la escuela y ahora estoy viendo como se suicidan trabajando desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche, cuando regresan a casa agotados," dijo a los autores del informe un padre de cuatro hijos, que ahora trabaja en una fábrica de acero en el norte de Irak.

Salem, un niño sirio de 13 años de edad, explicó a los investigadores su trabajo como recolector de papas en el Líbano. "Tenemos que ser muy rápidos y no debemos dejarnos ninguna papa ya que si lo haces eres golpeado con una manguera de plástico", dijo. "Colecto unos 30 sacos de papas cada día y mi espalda me duele mucho. Cuando volvamos a la tienda, inmediatamente me voy a dormir".

En otras partes del país, los niños de 10 años de edad, están trabajando a tiempo completo como mecánicos, soldadores y carpinteros. Las niñas trabajan como limpiadoras o trabajadoras agrícolas. Muchas chicas jóvenes, la mayoría de los cuales son menores de 11 años, piden dinero en la calle.

Con el fin de frenar el creciente problema del trabajo infantil entre los sirios, el informe destaca la necesidad de financiación para los proyectos destinados a la escolarización de los niños y pide a los gobiernos de los países que acogen a refugiados sirios que faciliten su acceso a oportunidades de empleo.

"Estos niños nos dicen que tienen sueños y aspiraciones. Ellos también están perdiendo su derecho fundamental a la educación y están sufriendo daño físico", dijo Mould. "Lo más importante es que esta es la generación que va a tener que reconstruir Siria cuando, con suerte, el conflicto llegue a su fin. Eso significa que estos niños tienen que volver a la escuela donde pueden adquirir las habilidades para hacer esto".

Sigue a Rachel Browne en Twitter: @rp_browne 

Mira el documental de VICE News, "Siria: el nuevo hogar de Al-Qaeda:"

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