Miles de estudiantes de la Universidad Nacional Nacional Autónoma de México (UNAM) marcharon de la Facultad de ciencias Políticas y Sociales a la torre de Rectoría para exigir la salida de grupos porriles de la universidad, así como la garantía de seguridad dentro de la misma. 
FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM

"En toda organización debe haber jerarquías": Hablamos con dos exporros

Para conocer un poco más a fondo qué intereses políticos internos y externos manejan a estas organizaciones, sus fines y cómo funcionan, platicamos con dos miembros.

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13 septiembre 2018, 7:53pm

Miles de estudiantes de la Universidad Nacional Nacional Autónoma de México (UNAM) marcharon de la Facultad de ciencias Políticas y Sociales a la torre de Rectoría para exigir la salida de grupos porriles de la universidad, así como la garantía de seguridad dentro de la misma. 
FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM

Artículo publicado por VICE México.

El lunes 3 de septiembre, en las inmediaciones de la Rectoría de Ciudad Universitaria, un grupo de estudiantes del CCH Azcapotzalco se manifestó para demandar problemas e irregularidades administrativas en su plantel, la falta de profesores y de involucramiento e interés por parte de la directora para entablar un diálogo. A unos metros de la Biblioteca Central y sobre la explanada de la Rectoría, los manifestantes fueron atacados por un grupo de porros que han sido identificados por fotos y grabaciones de los presentes.

Los grupos denominados como “porros” no son un movimiento nuevo o ajeno a la UNAM. El primer grupo que se tiene identificado data de la década de 1920, cuando se les llamó “Los Gorilas” y que a mediados del siglo pasado comenzaron a conocerse como “porros” de forma peyorativa por su presencia constante en la evolución del futbol americano como deporte dentro de la universidad.



Para conocer un poco más a fondo qué intereses políticos internos y externos manejan a estas organizaciones, sus fines y cómo funcionan, platicamos con dos exporros, una de los años 70 y otro de años recientes. Durante la entrevista aseguraron que más allá de los manejos que hay en la máxima casa de estudios de México, hay cuestiones políticas que bien podrían decantar o investigarse en casos específicos, siendo los más recientes los de los exrectores Juan Ramón de la Fuente y José Narro, quienes tras su mandato como funcionarios se inmiscuyeron de lleno en partidos políticos.

La ex integrante más veterana, la de 1970, nos aseguró que aquellos años los porros eran financiados tanto por las autoridades de la UNAM como por el partido político a cargo, en ese entonces el PRI (Partido Revolucionario Institucional) y que los conflictos con los grupos activistasya existían, principalmente con quienes eran mejor conocidos como “comitecos”, que eran respaldados por grupos de izquierda de la Universidad, algo que, según cuenta el exintegrante más reciente con el que platicamos, es vigente.

* Para proteger la identidad de nuestros entrevistados no publicamos sus nombres reales.



VICE: ¿Qué es un porro?
A grandes rasgos, el porro es un estudiante común. La gente que no está dentro de estos grupos nos conoce como gente que no hace nada, que sólo vamos a ocupar una banca —y a veces ni eso— a los planteles, es por eso que usan ese término despectivo, pero la gente que está dentro de este ámbito sabemos que no es así. Incluso te piden promedios o calificaciones para estar vigente dentro de las organizaciones, entonces un porro en sí, como yo lo defino, es aquél que pertenece a una organización estudiantil que no es reconocida dentro de las instituciones.

¿Cuál es la finalidad entonces para estos grupos que a pesar de que existen no tienen el apoyo ni reconocimiento? ¿Para qué existen?
Los grupos porriles sí tienen financiamiento, pero no de autoridades dentro de la misma UNAM, se tiene de brazos externos, por así decirlo, partidos políticos que en su mayoría son los que financian este tipo de grupos y muchas veces los juntan, por ejemplo, cuando hay elecciones para que vaya un poco más de gente al evento de cierto partido, que se vea más presencia y que se vea que hay apoyo hacia esa gente. Es solamente un apoyo político.

¿Hay algunos o algún partido en específico que brinden el mayor apoyo?
Sí, en la Ciudad de México todos esos partidos como de izquierda son los que solicitan más apoyo, no sólo de los grupos porriles, también de los activistas, depende de cómo se dirijan sus eventos, sus mitines o a lo que ellos quieran llegar. Los principales son PRD y ahorita ya está ingresando Morena, bastante gente está trabajando con ellos, tanto activistas como organizaciones porriles.

¿Crees que el conflicto actual obedece a esos intereses, a el conflicto que hay tanto entre el partido que va a entrar como el que va a salir en la Ciudad de México?
Yo lo veo como un conflicto político interno en la UNAM. Justo leí una nota de que acaba de reaparecer gente que estuvo en la huelga del 99. Lo veo más con fines políticos internos en la UNAM que con fines políticos en cuanto al gobierno o al Estado.



¿Es cierto que hay un apoyo por parte de las autoridades de la UNAM?
No, el apoyo lo reciben todos estos grupos que son reconocidos. El CGH (Consejo General de Huelga) son aquellos que tienen apoyo e incluso solicitan cosas, ellos sí son los que como tal tienen el apoyo directo. Nosotros, al no ser un grupo reconocido, tenemos que seguir trabajando con las limitaciones como son que cualquier acto malo que hagas habrá una denuncia, entonces corre peligro tu estancia dentro del plantel.

¿En qué se basa la remuneración? ¿Especie, transporte, alcohol, dinero, protección?
Casi a todos le atinaste. Depende de qué es lo que quiere aquél que tiene el contacto directo con quien va a financiar el evento. Es decir, si te toca un dirigente buena onda va a hacer un consenso con la gente de abajo y va a preguntar qué pedirán: una fiesta, alcohol, dinero. Si el dirigente es egoísta, lo que va a pedir es dinero, entonces también depende de quién esté dirigiendo la organización y el grupo.

Si los partidos políticos son quienes mueven los hilos de todo esto, ¿en qué lugar quedan las escuelas que pertenecen a la UNAM?
Los directivos en general persiguen un proyecto o un fin, llámese preparatorias, facultades, universidad o Rectoría. Todos tienen un proyecto [político] después de estar en la UNAM, muchas veces es acudir a los eventos de tal político y así conocer un directivo, entonces ya depende de los fines o las transacciones que ellos van a hacer. No podría asegurarte nada, pero sí existen; ellos hacen sus movidas, se apoyan con la presencia de gente y levantando encuestas, como haciendo campaña. Los intereses van entrelazados entre políticos y directivos de la UNAM, es esa la relación que existe entre este tipo de autoridades.

¿Por qué existe un conflicto interno entre ustedes si trabajan para la misma gente?
Las diferencias son de antaño, no es algo actual. Cuando surgen los porros, dentro del mismo lapso lo hace un grupo de activistas que siempre ha llevado esta pancarta de ser la voz del estudiante, cuando son todo lo contrario. Al menos de las organizaciones porriles se sabe bien que están al servicio, por así decirlo, del político. El conflicto, para mi, está en la hipocresía que manejan este grupo de activistas que dicen: ‘yo soy la voz del estudiante, yo doy el que representa a tal institución’, pero son todo lo contrario, la mayoría de esos activistas ni siquiera terminaron la preparatoria, nada más están ocupando espacios que podrían liberar y aumentar la matrícula escolar.

La diferencia no es de trabajo, no es laboral, sino de aceptación, ellos exigen más porque son un grupo reconocido dentro de la UNAM y cuando los porros iban ganando espacio, cuando esto empezó a pasar, a ellos no les pareció. Es por eso que solicitan que corran a las organizaciones porriles de cada institución de la UNAM.



¿Cómo funciona la jerarquía dentro de los grupos porriles?
En toda organización debe haber jerarquías. En el momento que alguien, de cualquier jerarquía, quiera sobrepasar al siguiente, al inmediato, se toman acciones como advertencias, decirle ‘sabes qué, no lo vuelvas a hacer, tenemos un proyecto y se va a hacer como se estipuló’. Muy pocas veces se puede actuar por voluntad porque los proyectos ya están jerarquizados, ya se sabe cómo se va a trabajar y no te puedes salir de esa línea que está en los planes para que no se caigan estos proyectos.

En este caso habrá una represalia, ¿hay algún temor de la organización a la que perteneciste?
Sí, justo comenzó la paranoia, han contactado a varias personas que ya son ajenas al movimiento y se han recibido llamadas de las autoridades donde se informa que se han dado de baja ciertos perfiles porque ya los estaban buscando y es gente que no tuvo nada que ver, entonces sí existe como tal ese miedo de que haya una cacería de brujas, en la cuál organizaciones que no participaron se vean afectadas. La paranoia es general en todos los grupos, ya lo vimos en 2008, gente que no participó recibió órdenes de expulsión o de aprehensión.

¿Tienes miedo a las represalias?
Sí, porque yo al estar en educación superior ya no sé si me van a inventar algo, ya no sabes si hasta porque viste de lejos a alguien y cerraste los ojos te van a echar la culpa, ya no sabes si te van a inventar alguna cosa para acusarte y sacarte del plantel donde estás.

¿Crees que los grupos porriles también funcionan para tener a alguien a quien culpar?
Sí, justamente eso es lo que pienso. Ya sacando el fruto que ellos quieren pasa justamente eso: ‘sabes qué, ya no te necesito’. En este caso, por ejemplo, deslindar autoridades y decir que hay tantos acusados para evitar que se diga que las autoridades están coludidas con estos grupos.

¿Por qué continuar perteneciendo a un grupo porril?
Esto se hace con el fin de poder darle un poco más de espacio de los que se han dado al verdadero estudiante, nuestro fin es dialogar con autoridades, que se hagan eventos en el cual el verdadero estudiante esté involucrado.

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