Pancho Villa's Army: el ejército de aficionados mexicanos que invade Estados Unidos

'El General' pensó que no podía ser el único mexicano que apoyara a la Selección Mexicana, así que decidió convocar a su propio ejército.

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mar. 27 2018, 4:05pm

El General (izquierda) y El Coronel (derecha) durante su visita a la Ciudad de México en 2017.

El 25 de junio de 2011 México y Estados Unidos disputaron la final de la Copa Oro. Sergio Tristán, un hombre mexicano-americano, entró a un bar lleno de aficionados norteamericanos que festejaban que su equipo se adelantó 2-0 en el marcador. Las burlas y los cantos comenzaron a intensificarse y se dio cuenta que era el único con la playera de la Selección Mexicana. En un acto casi heroico, México dio vuelta al marcador y ganó 4-2. Cuando Sergio quiso festejar, no encontró a nadie para compartir su euforia.

Sergio pensó que no podía ser el único mexicano que apoyara al Tri en Estados Unidos y lanzó una convocatoria en redes sociales para reunir a más personas que compartieran su pasión. Decidió unificar a quienes radican en Estados Unidos pero no olvidan sus raíces mexicanas. Así nació Pancho Villa's Army, o El Ejército de Pancho Villa, la porra de México que sigue a la Selección Mexicana en, y desde, Estados Unidos. Sergio es conocido actualmente como El General, rango máximo en este ejército.

"Nací en Austin, Texas, pero mi familia es originaria de Armadillo de los Infante, un pueblito en San Luis Potosí", cuenta Sergio. A pesar de no haber nacido en suelo mexicano, las visitas constantes desde que era niño son de los primeros recuerdos que llegan a la mente de El General. “El lugar que más recuerdo es el jardín en Armadillo enfrente de la Presidencia Municipal. Ahí nos juntábamos los niños de todas las edades. Hacíamos equipos, retas, cinco contra cinco, el primer gol ganaba y el equipo que perdía más partidos pagaba los chescos", dice entre sonrisas. "Me considero mexicano aunque nací aquí [en Estados Unidos]".

Los primeros años de Sergio fueron clave y en ellos no pudo faltar el futbol, pues incluso antes de fundar Pancho Villa's Army ya vivía los partidos de la Selección Mexicana al máximo. “Si México perdía, nadie podía hablar conmigo porque estaba de luto”. Ahora el ejército de aficionados que El General reunió comparten su sentir.



El origen del nombre surgió de una confusión fortuita. El jefe revolucionario Pancho Villa dirigió el 9 de marzo de 1916 en Columbus, Nuevo México, el único ataque en territorio estadounidense por parte de un ejército latinoamericano, un acto único e irrepetible. En palabras de Eduardo Galeano: “América Latina invade Estados Unidos. Llueve hacia arriba. La gallina muerde al zorro y la liebre fusila al cazador. Por primera y única vez en la historia, soldados mexicanos invaden los Estados Unidos”.

Poco menos de 100 años después de dicha batalla, el futbol en Estados Unidos comenzó a cobrar fuerza y el país de las barras y las estrellas dejó de ser un rival fácil y cada vez era más complicado que México reafirmara su hegemonía en el balompié, una de las pocas actividades donde era dominador absoluto con respecto al vecino del norte. Actualmente casi 36 millones de mexicanos viven allá, pero por cuestiones climatológicas, geográficas y demográficas, Columbus es una de las ciudades donde hay menos compatriotas.

Sin desconocer el dato y aprovechando las bajas temperaturas, la selección varonil de futbol de Estados Unidos decidió que dicha sede sea donde se jueguen los partidos contra México para evitar una mayoría tricolor en la tribuna y aprovechar el frío al que no están acostumbrados los jugadores. Al ser uno de los objetivos de Pancho Villa's Army cobijar y apoyar a la Selección Mexicana cuando juega en territorio norteamericano, el paralelismo con el Caudillo del Norte también es significativo al conquistar, simbólicamente, las gradas de los estadios. Pero dicho Columbus, donde se juega, no es el mismo que atacó Pancho Villa, es otro, ubicado en Ohio. No obstante, poco importa la distancia cuando el fin es el mismo. De ahí es que surgió a partir de ciudades homónimas la idea del nombre para La Porra de México.

Asimismo, El General, apodo de Sergio, también tiene una razón de ser. Cuando era menor de edad decidió enlistarse en la armada estadounidense para continuar con sus estudios. “Entré al ejército por dos razones: la primera es que gracias al ejército mi familia pudo sobresalir. Mi papá estuvo en el ejército y éste le ayudó a pagar sus estudios. Gracias al ejército se hizo oficial militar como ingeniero. Yo sentía orgullo, sentía que le debía algo a este país por todo lo que le dio a mi familia. Y la segunda razón es porque me habían aceptado en la Universidad de Texas, pero desafortunadamente mi papá no podía pagarla, entonces me dijo que el ejército era una muy buena manera de poder pagarlo”, cuenta Sergio.

Como parte de sus labores, Sergio participó en el conflicto en Irak y el futbol fue su aliado para sacar adelante su misión. “El futbol fue parte de la manera en que yo hice amistad con la gente iraquí en mi área de responsabilidad. En 2005 México fue campeón mundial de la Sub 17 con Giovani, Vela y esa generación dorada. Había mucho entusiasmo porque se acercaba el Mundial de Alemania 2006 y mucha emoción con la selección de México. Los iraquíes sabían que yo era muy futbolero y me invitaban a sus casas a ver los partidos. El General de la policía local me invitaba a ver los partidos en su casa y yo pensé que sería muy bonito compartir esos partidos y traer regalos de la selección. Mi novia, que ahora es mi esposa, me mandaba balones, playeras y artículos de la Selección Mexicana que yo regalaba. A partir del amor al futbol creé las amistades que nos ayudaron a mí y a mi compañía a cumplir con nuestra misión asignada por el ejército” recuerda El General.

El General muestra la bufanda de Pancho Villa's Army a nivel de cancha durante un partido en Estados Unidos.

Como en todo ejército, El General tiene a una persona que es su mano derecha y que le ayuda a que Pancho Villa's Army crezca en Estados Unidos. Su nombre es Richard Guell y es conocido como El Coronel.

El Coronel llegó a Pancho Villa's Army porque un amigo le dijo que encontró en las redes un grupo que se quería formar para apoyar a la Selección Mexicana. Ahí fue cuando se contactó con El General y comenzaron a dar fuerza a su ejército. Lo primero que realizó fue levantar Pancho Villa's Army Phoenix, pues en cada ciudad donde hay mexicanos puede crearse un “batallón”, es decir, un grupo de aficionados que, a partir de ciertas reglas, pueden anexarse al conjunto. Su facilidad para que el batallón de Phoenix creciera llevó a Richard a convertirse en un referente y poco a poco ganó el rango de El Coronel. “Ayudé en varias ciudades y por eso me subieron de puesto. Solo pasaba la voz entre amigos y familiares que la meta era juntar a los aficionados del Tri y poder hacer lo mismo en todo el país en diferente ciudades. Utilicé redes sociales, radio y televisión para informar a la gente del movimiento".

La madre de Richard nació en San Antonio, Texas, y su papá en Coahuila. La combinación de culturas fue un punto central para su crecimiento, pues al igual que El General, estaba consciente de dónde vivía sin olvidar sus raíces: “Mi mamá nos hablaba puro inglés y mi papá español”, cuenta.

De igual forma, pasar las vacaciones en México incrementaron su amor por el país con el que tiene fuertes lazos y se reconoce: “Me encanta la música. Me identifico con muchas canciones que escuchaba cuando íbamos de viaje. Eran como 23 horas de camino y nunca me cansaba de escuchar cantantes o grupos como Gerardo Reyes, José Alfredo Jiménez y los Cadetes de Linares, esos eran los que mis tíos escuchaban y yo quería ser como ellos: fuerte, respetable y orgullosamente mexicano”.

El Coronel acepta que vivir en Estados Unidos siendo mexicano no fue fácil, pero también menciona que ha contado con oportunidades que a veces son más difíciles que se presenten en el país, eso sin dejar de lado las dificultades que representa: “Creciendo en Estados Unidos tuve y sigo teniendo muchas oportunidades que mis primos, familia y amigos no tienen [en México]. Desde niño reconocí que tenía que luchar y trabajar el doble por ser mexicano. Siempre mantuve la cabeza en alto. Muchos de mis amigos estaban aquí ilegalmente y la única deferencia entre nosotros era una línea en la tierra. Viví feliz, mentalmente fuerte, sólo yo puedo definir quién soy por mis acciones, nadie me va a decir quién o cómo debo ser sólo por el color de mi piel”.

El ejército de aficionados que El General reunió con ayuda del Coronel actualmente cuenta con 3500 integrantes. “Ahora con el Pancho Villa's Army puedo encontrar gente que se expresa de la misma manera que yo, que siente dolor cuando México pierde, y orgullo cuando gana”, cuenta El General.

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