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"Hemos vendido 250 mil dólares en tareas": Así es ser dealer de tareas

Diego Urdaneta

Diego Urdaneta

"Es un intercambio de servicios, no dañamos la integridad de nadie".

Recuerdo con cariño mi época en la universidad porque conocí a mi primera novia e hice muchísimos amigos. Sin embargo, las tareas hacían que mi felicidad disminuyera y había materias que odiaba con cada centímetro de mi cuerpo. Siempre soñé con que hubiera algún alma noble que las cursara por mí o al menos realizara los ensayos que me mandaban. Lamentablemente en esa época no existía nadie que lo hiciera.

Ahora, en el 2018, existe Homework Dealer, una empresa que tiene la hermosa labor de hacerle la tarea a los estudiantes de cualquier universidad que los contacten. Detrás de una empresa así, tiene que haber alguien que mueva todos los hilos y logre que la vida de muchas personas sea más fácil. "Hay alumnos de prepa, maestría y doctorado. Desde Australia, España y regiones dónde incluso se van de intercambio", me dijo Sofía (no es su nombre real), fundadora y CEO de Homework Dealer.

La voz de Sofía desborda confianza y habla de su empresa como una mamá orgullosa de su hijo. También alardea de sus colaboradores (quienes trabajan con ella para hacer las tareas), "aproximadamente son 20 los que se rifan y sacan adelante las tareas. Se campechanean entre su trabajo fijo y Homework Dealer".

La empresa funciona de manera muy sencilla: entras a su página, envías un mail o checas sus redes sociales y los contactas. Ya luego los trabajos que se soliciten se ponen a disposición de sus colaboradores en una especie de subasta, y luego los clientes escogen qué colaborador quieren que haga su tarea dependiendo de la oferta que estos les hagan. Incluso, nunca llegan a conocerse en persona los colaboradores, todo el contacto es online. Bien, 2018.

"Las tareas más caras superan los diez mil pesos, estamos hablando de tesis o trabajos de grados académicos más elevados, y los trabajos más baratos van por 200 o 300 pesos", cuenta Sofía. La gigante ventaja de Homework Dealer es que ofrece trabajos personalizados y nuevos, a diferencia de otros, donde cualquier persona puede descargar algún ensayo y entregarlo a su profesor sin saber si otra persona ya lo utilizó. Además, si no les da tiempo a los colaboradores de cumplir con un deadline, "procedemos a reintegrar el dinero del cliente", dice Sofía orgullosa.

Homework Dealer ha hecho una cantidad importante de dinero, pero lo que más me recalca Sofía es la libertad que le da tener este tipo de trabajo. Puede trabajar con su laptop desde cualquier isla, bar o ciudad que le plazca: "Desde su creación, Homework Dealer ha vendido 250 mil dólares en tareas. Tengo mucha más independencia financiera, puedo irme de viaje, generalmente a donde yo quiera. Poder trabajar desde cualquier lugar del mundo con sólo mi laptop es un gran premio".

El juicio moral va a estar, probablemente muchas personas opinarán que lo que hace Homework Dealer está mal, aunque por mi parte, hubiera agradecido tener a alguien que me ayudara con las materias que no tenían absolutamente nada que ver con mi carrera. La voz de Sofía coge fuerza cuando le preguntan sobre la moralidad de lo que hace, y no tiene dudas al respecto. "Yo no creo que esté mal, si no, no lo haría. Simplemente es un intercambio de servicios. No dañamos la integridad de nadie. Podrán apuntar el dedo y quejarse, pero el problema no está en alguien que hizo un imperio de tareas. Seamos proactivos, en lugar de quejarnos podríamos enfocarnos en mejorar los métodos educativos: que sean incluyentes, prácticos y menos teóricos".

Sofía cuenta que su próximo paso está en tratar de hacer de Homework Dealer una app, por lo que ya está trabajando en ella. "Esto apenas es el comienzo", asegura.

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