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Eliminar el azúcar de tu dieta solo hace que sepa más dulce

De acuerdo con nuevos estudios, parece que hacer una dieta baja en azúcar también hace que la comida dulce sepa aún más dulce.
3.12.15

Se culpa al azúcar de muchos de los males de la sociedad.

Es adictiva, provoca obesidad, diabetes, y se puede utilizar como defensa por asesinato en primer grado.

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A diferencia de nuestros ancestros evolutivos, que tuvieron que luchar y buscar toques de cosas dulces, principalmente en forma de fruta, nosotros somos bombardeados por sacarosa y fructosa en todas las formas decadentes, poco saludables y deliciosamente imaginables.

Sin embargo, a pesar de todo el odio que recibe el azúcar, todavía la necesitamos para sobrevivir, y nuestro deseo por ella sigue siendo más fuerte que nunca.

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Una investigación del Monell Center sugiere que las dietas bajas en azúcar, aunque sin duda son más saludables, no hacen nada por sofocar nuestro incontrolable deseo por el azúcar. No solo eso, parece que hacer una dieta baja en azúcar también hace que la comida dulce sepa aún más dulce. Y eso no es algo malo, según el autor principal Paul Wise, psicólogo sensorial del Monell.

"Se cree ampliamente que el consumo excesivo de azúcar contribuye a la obesidad y a los problemas de salud relacionados tales como enfermedades del corazón", dijo Wise, en un comunicado de prensa. "Si la gente pudiera adaptarse a una dieta baja en azúcar con el tiempo sin afectar la aceptación de alimentos, podría ser posible reducir gradualmente los azúcares añadidos en los alimentos y bebidas sin causar rechazo".

Para llegar a esta conclusión, el equipo de psicólogos separó a los participantes en dos grupos: un grupo "control" de 16 sujetos con dietas "normales" y un grupo de "reducción de azúcar" de 13 sujetos que fueron instruidos para reemplazar el 40 por ciento de calorías de azúcares con grasas, proteínas y carbohidratos complejos en el mismo período de tiempo.

Resulta que en ese período, el grupo con reducción de azúcar clasificó subjetivamente los mismos productos como más dulces que las personas que no tenían azúcar restringida.

"Las personas que habían estado en una dieta baja en azúcar durante tres meses pasaron rápidamente a sus niveles de azúcar anteriores cuando se les dio la opción. Este rápido rebote sugiere que las personas pueden resistirse a los cambios en el nivel de azúcar de su dieta", señaló el Prof. Wise, y agregó que estos resultados contradicen estudios anteriores del Monell Center en el que encontraron que a las personas situadas en una dieta baja en sal les llegaron a gustar niveles más bajos de sal en su comida.

No hace falta decir que estos hallazgos también podrían ser útiles para políticas de salud pública. "Los factores que subyacen en el gusto por el azúcar y la sal pueden ser diferentes", dijo el coautor del estudio, el Dr. Gary Beauchamp, biólogo del comportamiento en Monell.

"Los hallazgos de sal formaron parte de la justificación para la recomendación de la National Academy of Sciences de disminuir el consumo de sal al reducir gradualmente la cantidad de sal en los alimentos preparados y de restaurante. Las dietas modernas contienen una gran proporción de calorías como el azúcar, pero esta misma táctica puede no funcionar tan bien para ayudar a reducir la cantidad de azúcar que consumen las personas".

Más allá de los problemas de salud pública, vale la pena señalar que este estudio fue financiado en parte por PepsiCo, lo que sugiere que las grandes compañías de refrescos también están tratando de entender mejor la dulzura adictiva y adormecedora de la mente que los hace ganar miles de millones de dólares por año.