“En el rap me subestimaban por ser mujer”: Nira Clandestine

“En el rap me subestimaban por ser mujer”: Nira Clandestine

Desde su casa, hasta la tarima, acompañamos a la única artista colombiana en su travesía por Hip Hop al Parque.
2.11.17

En un cuarto de paredes negras y blancas salpicadas de pintura verde, azul, amarilla y roja, con una ventana amplia que da a la calle del escondido barrio Inglés, al sur de Bogotá, hay unas 10 personas, entre ellos Nira Clandestine, su maquillador, su manicurista, los miembros de su banda, su DJ y su novio que documenta lo que está pasando.

Son las nueve de la mañana del domingo 22 de octubre. Es, quizás, el día más importante en las vidas de todos los que están en este cuarto. Es su primera vez en la tarima del festival público más importante de hip hop en América Latina, un escenario que han ocupado personalidades que van desde Public Enemy, MOP y DJ Premier, hasta el difunto Canserbero, La Etnnia y Violadores del Verso, solo por nombrar algunos de los que conforman una lista que ha engalanado las más de 20 ediciones del evento.

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Hoy les toca el turno a ellos.

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

Este domingo, los nervios son controlados con bromas. Hay más emoción que miedo, más pasión que desconfianza. Nira se burla de su peinado, todos dicen que parece Doña Florinda, alguien más habla de la nota que salió en una revista sobre ella, su novio la lee en voz alta, todos se pasan la revista, la ojean mientras las coristas se turnan para que las maquillen y las peinen. Todo pasa muy rápido, de repente ya son las 10 pasadas, el bus pasa a recogernos. "Vamos a botarla toda", se dicen unos a otros antes de salir. "Estoy más feliz que gamín con dos almuerzos", dice Nira antes de subirse al bus. Su novio, con cámara en mano, documenta cada paso.

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

"El machismo de esta sociedad de patriarcado ha creado entre las mujeres una competitividad innecesaria", me dice Nira en el bus mientras vamos llegando al Parque Simón Bolívar, donde se desarrolla el evento. Este año ella es la única mujer, a excepción de la invitada internacional Bahamadía, que participa en el festival. Es la única artista local en un cartel, que al igual que la escena hip hop en general, está dominado por hombres. "La mujer se ha vuelto competitiva a tal punto que no recibe ayuda de otra mujer para no sentirse inferior", agrega, como quien se ha preocupado por incluir este tema en su discurso, empoderando, como muchas, su papel en la sociedad.

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

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Su viaje hasta acá empezó hace siete años, cuando decidió que quería rapear, que tenía que hacerlo o morir en el intento. Hoy tiene 22 años, a los 12 escribió su primera letra y el disco Collage de Bahamadía fue una de sus primeras joyas de hip hop y su inspiración. Justamente la cantante estadounidense fue la encargada de cerrar el sábado y ahora su responsabilidad es abrir el escenario este domingo.

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

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Su camino pareciera predestinado a terminar no solo en esta, sino en varias y más grandes tarimas. Antes de Hip Hop al Parque, conquistó tarimas en Venezuela, Ecuador y la Media Torta en Bogotá, sin contar los conciertos en espacios más pequeños desde donde se ha hecho un nombre en la escena.

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En sus siete años de carrera ha tenido que luchar con gente que la subestimó en el barrio por venir de otro lugar, que la subestimó en el rap por el hecho de ser mujer, que la ha bajado de tarimas solo porque no merecía ese espacio, que cree que por tratarse de una figura femenina tiene que pagar sus producciones con favores y hasta con "pussy", como ella misma afirma. Y sin embargo se para en el camerino con la convicción de querer demostrarle a esos que la ven como una inferior, que nada le queda grande.


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Su actitud es frentera, desafiante. Su mensaje es directo, sus composiciones no tienen miedo de soltar su indignación. Canciones como "Guerreros" o "Hambre sin fronteras" imprimen ese espíritu contestatario y otros como "Descarada" le dice de frente a los machistas que las mujeres no son una fábrica de bebés. Pero también tiene su lado más ambiguo y hasta poético, temas como "El alegato", según explica, "es un punto paralelo que hago entre el amor y la sociedad". Su discurso es elocuente, cada palabra tiene sentido y hasta su puesta en escena llena de morado y rosado fue a propósito, uno de los colores representa el amor y el otro los miedos. Justo antes de montarse a la tarima me dice que "independientemente de que pueda ser un escenario muy visible ante muchas personas, para mí es una etapa diferente, donde culmino con cosas de mi vida y donde comenzarán otras y lo tengo como una convicción muy fuerte".

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

Eran las 12:30 p.m. del día más importante de sus carreras musicales hasta el momento. Salieron en manada del camerino, como si fueran uno solo. Afuera no los esperaba el público multitudinario que se imaginaban, sin embargo la atmósfera estaba empapada por unas ansias viscerales de salir a darlo todo frente los que estuvieran. La única artista femenina colombiana del cartel, tenía un libreto claro y empoderado de lo que quería demostrar y ahí estaba, subiendo las escaleras convencida de que su trabajo y el de su banda solo tenía una finalidad durante su presentación: romperla duro en el escenario.

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'

Foto por: Carlos Basto 'Spoon'