Fetiche de pies y lesbianas cubiertas de chocolate: cuando ves porno con tu pareja
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Fetiche de pies y lesbianas cubiertas de chocolate: cuando ves porno con tu pareja

Entrevistamos a dos parejas y a una mujer recién soltera para saber cómo influye el porno en su relación.
5.4.16

Ilustración por Dan Evans.

Cada una o dos semanas sale un artículo que cuestiona si el porno nos está volviendo pésimos amantes, si está convirtiendo a los chicos en estúpidos obsesionados con los cumshots y a las chicas en marionetas que creen que tener sexo anal es normal en la segunda cita. Según PornHub, la población mundial vio cerca de 4.3 mil millones de horas de personas gimiendo y chocando sus genitales en su página web el año pasado, lo cual, sin duda alguna, ha contribuido al pánico moral.

Esta preocupación por las expectativas demasiado elevadas en la recámara como resultado de la pornografía contrasta con los aparentes beneficios de ver porno en pareja. Por eso decidimos entrevistar a dos parejas y a una mujer recién soltera para saber cómo influye el porno en su relación.

"Veíamos bondage para sacar ideas pero era demasiado hollywoodense y falso".

Hannah y Jake
Edades: 26 y 24 años

VICE:¿Cuántas noches pasan juntos a la semana?
Jack: En teoría, todas las noches. Rentamos un departamento entre los dos, aunque tres noches a la semana hacemos nuestras propias cosas.

¿Cómo ven porno ahora que viven juntos?
Hannah: Llevamos casi cuatro años y medio de novios pero vemos porno solos. Eso hacemos hoy en día, bueno, eso es lo que yo hago y supongo que Jack también.

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Jack: Lo veo solo pero no tanto como antes. No sé si es por la edad o por la falta de tiempo pero ya ni siquiera tratamos de hacerlo juntos.


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¿Por qué?
Jack: Lo intentamos pero no funcionó. Al principio era incómodo y después nos gustó. Veíamos bondage para sacar ideas pero es tan hollywoodense y falso que le restó valor a la experiencia. Cuando estamos juntos, nos concentramos en nosotros y los dos nos sentimos muy bien así.

Hannah: Siempre hemos sido muy abiertos en lo que nos excita y nunca nos hemos sentido avergonzados o hemos guardado secretos. Pero creo que los dos queremos que nuestras fantasías sigan siendo fantasías. Hay cosas que nos gustaría ver o hacer pero con alguien más. Creo que ver porno y masturbarse es muy diferente a estar con la persona que amas. La lujuria es natural y el porno es una forma de desahogarse sin engañar a tu pareja.

¿Qué tan abiertos son sobre lo que le gusta ver en privado a cada uno?
Jack: No hablamos sobre eso y creo que no lo necesitamos. No le pregunto qué comió todos los días y tampoco con qué se masturbó.

Hannah: Mientras sea sólo una fantasía, creo que es sano que la guardemos en secreto.

¿Cómo afecta esto en su vida sexual?
Jack: Cuando empezamos, teníamos ganas de mezclarlo todo y fue muy útil en esa época. Pero no duró mucho y se volvió negativo. A los dos nos gustan cosas muy diferentes y a veces eso causaba más problemas de los que solucionaba, por eso decidimos que lo mejor era ver porno solos. Tampoco lo anunciamos, es más bien algo implícito. Aunque no nos molesta que el otro vea porno, puede tomarse como una pequeña traición. Por eso no lo decimos. Al menos esa es mi conclusión.

"Revisé su historial de búsqueda y encontré videos demasiado raros".

Megan
Edad: 25 años

Mi novio y yo terminamos hace poco después de tres años de estar juntos. Al principio veía porno a sus espaldas en nuestro departamento cuando trabajaba como freelance. Solamente me atrapó en el acto una vez. Logré cerrar el buscador en el último minuto y traté de actuar normal pero era muy obvio.

Después de un tiempo, creí que quizá ver porno juntos nos ayudaría y le propuse la idea en la cena, mientras veíamos televisión. Había pensado en eso toda la semana y decidí que nada podía ser peor que seguir con la vida sexual aburrida en la que nos habíamos estancado.


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Así que lo dije. Cuando salió una presentadora en la tele, dije "Es bonita, ¿me pregunto si habrá hecho porno?". Y el dijo: "Amm, no sé, no creo porque sale en la tele". No funcionó. Me quedé callada unos minutos y después simplemente le dije que deberíamos tratar de ver porno juntos. Él no tuvo reacción alguna, siguió viendo la televisión y dijo: "Sí, ¿por qué no?".

Para apresurar las cosas, unos días después, dejé mi laptop abierta a plena vista con una página porno. Él la vio y me preguntó "¿Qué haces?". Le dije que había estado buscando algo para ver juntos. Creo que le dio pena pero dijo que sí y lo intentamos esa noche. Fue raro porque fue muy… normal. Él estaba muy concentrado en el sexo pero no le importaba mucho el porno, ni siquiera lo vio. Como se veía que no le interesaba, supe que algo andaba mal.

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Lo ignoré y seguí como si nada. Un fin de semana salí por comida y cuando regresé, él se estaba bañando. Su laptop estaba abierta y desbloqueada, así que me metí a sus archivos, que eran muy aburridos, y después revisé su historial de búsqueda. Justo antes de bañarse buscó unos videos demasiado extraños.

Nada ilegal, sólo cosas muy fetiche. Primero encontré cosas de bondage y un video de pies. Pero la que más se me quedó grabada y que no he podido encontrar era de tres mujeres cogiendo cubiertas de una masa viscosa verde, como la que usaban para llenar albercas en las que metían a las celebridades en los programas infantiles. Eso era lo que le gustaba: un trío cubierto de una sustancia viscosa color neón. Sé que hay cosas mucho más raras pero debo admitir que fue un shock.

Poco después terminamos por otras razones. Resulta que a él le gustaban cosas muy absurdas y todo ese tiempo yo me la había pasado viendo la clásica posición del misionero.

Ilustración por Dan Evans.

"Tratamos de utilizar comida, como chocolate líquido, y fue muy asqueroso".

Amy y Duncan
Edades: 20 y 22 años

VICE: Mencionaste que tú y tu novia ven porno juntos. ¿Cómo empezaron?
Duncan: Amy lo sugirió y yo dije "Pues, va". Después hablamos de los beneficios de verlo juntas y decidimos hacerlo. A veces las cosas que yo veo son muy raras para ella pero siempre lo hablamos. En general, ha sido algo muy positivo. Llevamos dos años haciéndolo, casi la mitad de nuestra relación.

Hablemos de logística. ¿Qué tan seguido ven porno juntos? ¿También ven porno solos?
Amy: Una o dos veces a la semana. A veces lo usamos para poner ambiente y otras le ponemos mucha atención. Aunque en realidad todo depende de qué tan ocupados estemos o si no tenemos ganas de hacerlo ese día. Nunca hemos hablado sobre si aún vemos porno solos pero creo que es mejor mantenerlo en secreto.

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¿Crees que mejora o empeora su vida sexual?
Duncan: Yo rento un departamento que es muy grande y Amy se queda conmigo varias veces a la semana. Cocinamos juntos la mayoría de las noches y en sí es como si viviéramos juntos.


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¿Qué tan abierto eres con el porno que te gusta ver?
Duncan: Creo que después de dos años ya somos muy abiertos con respecto a las cosas que nos gustan. La mayoría de los videos que vemos son sobre personas que "comparten" a su pareja o de cómo el güey ve a su novia coger con alguien más. También vemos videos de niñeras, amas de casa o jardineros. Es raro porque no me gusta la idea de compartir a mi pareja pero con el porno es diferente.

Cuéntame cómo fue la primera vez que vieron porno juntos.
Amy: Se lo pedí así, tal cual. Leí un artículo en Cosmopolitan (no me juzguen) sobre ver porno en pareja. Yo lo hacía sola de vez en cuando y quería saber si él también. Fuimos por unas cervezas y lo platicamos.

La primera vez que lo intentamos no fue incómodo porque ya estábamos algo borrachos. Recuerdo que vimos la mitad de algo muy tranquilo para poner ambiente y después nos concentramos en copiar posiciones, lugares —como en la cocina o en el auto—, amarres, etcétera. Siempre me ha gustado ese tipo de cosas y ahora es mucho más común desde que salió 50 Shades of Grey.

¿Cómo afecta en tu vida sexual?
Duncan: No siempre vemos porno, solamente cuando queremos variedad. Gracias a eso ahora somos más abiertos al momento de hablar sobre nuestras perversiones y nos ha dado muchas ideas, aunque no todas funcionan en el mundo real. Tratamos de usar comida, como chocolate líquido, pero fue muy asqueroso y hacerlo en la tina no fue muy práctico. Ah, y no creo que volvamos a experimentar con cera de vela.

Amy: Ver porno hace que el sexo sea un evento importante y no un requisito. Podemos ir a nuestro ritmo y tomarnos nuestro tiempo. Otra ventaja es que hay muchísimas cosas en internet. Aunque a veces hay tanto que cuesta trabajo decidir.

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