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Por qué los conspiranoicos creen que las víctimas de atentados son actores

Tras la matanza de Sandy Hook, una serie de blogueros aficionados a las teorías conspirativas ha provocado que se acuse de forma infundada a las víctimas del tiroteo de Parkland de ser actores y actrices contratados.

por Jason Koebler; traducido por Mario Abad
02 Marzo 2018, 4:30am

Ejercicio de simulacro de masacre en el Centro Médico Naval de EUA en Maryland. Imagen: Washington Post/Getty 

Últimamente se ha hablado mucho en las noticias de los “actores de crisis”. La razón es que un grupo de teóricos conspirativos ha acusado a los supervivientes de la masacre del instituto Douglas, en Parkland, de ser actores, gente a la que habían pagado para fingir que habían presenciado una tragedia horrible que realmente no había ocurrido, puesto que todo se trata de un montaje del Gobierno estadounidense para recabar el apoyo suficiente para acabar con la tenencia legal de armas en el país.

Empezaremos por aclarar que no hay pruebas de que este sea uno de esos casos. Los teóricos conspirativos han cuestionado la legitimidad de las declaraciones de esas personas que han vivido la horrible experiencia de un tiroteo —viendo cómo amigos y compañeros de clase eran masacrados— en un intento por perseguir y silenciar su activismo político.


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Ahora, el término “actores de crisis” se ha extendido por todas partes para intentar justificar atentados como el de la maratón de Boston, la masacre del Bataclan o la mayoría de matanzas de Estados Unidos. Tal es la importancia del término que se lo equipara con el de “falsa bandera” en el léxico conspiranoico.

No fue hasta hace muy poco que los teóricos de la conspiración reunieron el valor suficiente como para sugerir que todos esos atentados y tiroteos masivos realmente nunca han llegado a ocurrir.

El miércoles pasado, un vídeo en el que se aseguraba que el superviviente del tiroteo David Hogg era realmente un “actor” se convirtió en el vídeo más visto de YouTube durante un breve lapso de tiempo antes de que la plataforma lo eliminara. Sin embargo, la conspiración está tan extendida que incluso Jimmy Kimmel la mencionó en su programa de esta semana para poner en evidencia lo absurda que resulta.

Una noticia totalmente desvinculada con el tiroteo se utilizó como ‘prueba’ de que el superviviente de Parkland David Hogg era un ‘actor’. Imagen CBS LA / YouTube

Ante el repunte de esta teoría conspiranoica, quise seguirle el rastro e intentar llegar al origen del término “actor de crisis”. Hablé con una persona especializada en la formación para intervenciones en situaciones de emergencia.

En sus 40 años de profesión, ha contado con la ayuda de “actores” para simular crisis y ahora ha ido al fondo del asunto para destapar una teoría totalmente infundada. Y es que al parecer, “actores de crisis” es un término de acuñación reciente que forma parte de una teoría conspirativa también relativamente reciente.

El origen de la teoría conspirativa

“Un nuevo grupo de actores está disponible en todo el país para simulacros de tiroteos y ejercicios de matanzas a gran escala”, decía un comunicado de prensa publicado el 31 de octubre de 2012 por el estudio de profesionales de la interpretación Visionbox, en Colorado. “Los actores de crisis de Visionbox disponen de formación para simular conductas tanto de criminales como de víctimas y aportar un alto grado de realismo a simulaciones de incidentes con gran número de bajas en sitios públicos”.

El comunicado, en el que aparece por primera vez el término “actores de crisis”, por lo que pude averiguar, señalaba que gracias a su experiencia interpretando papeles de Shakespeare y otras obras, los actores pueden “improvisar escenas de tensión extrema y al mismo tiempo seguir el guion de las situaciones planteadas por los simulacros”. Para la simulación de un tiroteo en un centro comercial, “los actores pueden interpretar el papel de asesinos, empleados del centro, clientes, reporteros de prensa, etc.”.

Imagen: CrisisActors.org

Aunque el término no ha sido creación de los teóricos conspirativos, estos no tardaron en adoptarlo. Menos de dos meses después de la publicación de Visionbox, Adam Lanza entró en la Escuela Primaria Sandy Hook en Newtown (Connecticut) y mató a 26 personas, muchas de ellas menores de edad.

James Tracy, que por aquel entonces daba clases de Comunicación en la Universidad Atlántica de Florida, publicó una serie de artículos “analizando la narrativa de Newtown” en su blog. En su primera entrada, de 20 de diciembre —seis días después del tiroteo—, señalaba la existencia de “contradicciones” entre la historia oficial y las entrevistas con los testigos de la masacre.

“No había oído el término ‘actores de crisis’ hasta hace tres o cuatro días”

En esta primera publicación, Tracy no apunta abiertamente a las víctimas de Newton como “actores”, cosa que sí hace otro usuario en un comentario: “Retransmitir un tiroteo y el caos a través del sistema de interfono sería una forma sencilla y efectiva de poner en marcha una operación de falsa bandera cuando realmente no había ningún asesino. Le añade un poco de chispa a un simulacro y permite a los actores y los niños vivirlo de forma más realista”.

El 1 de enero, Tracy ya abrazaba por completo esa teoría en una publicación con la URL “sandy-hook-the-illusion-of-tragedy”. En ella, Tracy preguntaba: “¿Fue lo de Sandy Hook un simulacro de emergencia reubicado” y “protagonizado por actores de crisis itinerantes?”.

“Después de un suceso tan horrible, ¿por qué habría estudiantes y familiares pululando por la zona y ofreciéndose insistentemente para responder a las preguntas de la prensa? Una de las razones podría ser que se trata de actores adiestrados que trabajan para las autoridades federales y estatales en coordinación con los medios de comunicación para retransmitir una ‘crisis’ a medida que pone de manifiesto los detalles del trágico hecho”, escribió.

Los conspiracionistas sugieren que las conspiraciones se asignan mediante inteligencia artificial y “manipulaciones del flujo temporal"

El dato crucial es la mención que Tracy hace de Visionbox y su comunicado, sugiriendo que el Gobierno podría haber contado con los servicios de esta empresa para simular el tiroteo. Desde ese momento, tanto la empresa como sus “actores de crisis” se han convertido en el paciente cero de esta teoría conspirativa. Su antiguo sitio web, www.crisisactors.org, y las fotos que allí había se han utilizado con frecuencia por teóricos en memes creados para “probar” su hipótesis. El sitio web se ha desmantelado, pero el grupo de actores y actrices de Visionbox sigue trabajando.

“Hace muchos años que no trabajamos en ese sector, por lo que no disponemos de ninguna información”, fue la respuesta de un portavoz de Visionbox al email que les mandé invitando a la empresa a charlar sobre el origen del proyecto y sobre qué opinan de que este se haya convertido en el centro de una teoría de la conspiración.

Imagen: Jason Koebler

Aunque Tracy popularizó la narrativa de los actores de crisis en Sandy Hook, no fue él quien la inventó. En Navidad, alguien que se hacía llamar Travis J. Walker colgó una publicación titulada “ El nuevo éxito de los reality shows: Sandy Hook” en un blog de WordPress llamado R.A.W.W. Scoop. En su publicación, Walker señalaba que “las familias parecían estar interpretando un papel en lugar de estar llorando la pérdida de un ser querido. Parecía que estuvieran recitando un guion en esas entrevistas”.

El texto continúa hablando de ese supuesto guion que Tracy popularizaría más tarde y también menciona a los actores de crisis de VisionBox: “Si existe una agencia así, capaz de garantizar tal grado de realismo, ¿sería tan descabellado pensar que todo podría estar preparado?”.

La teoría del montaje volvió a mencionarse en un extravagante post del 29 de diciembre titulado “Sandy Hook: AI, Sleeper Activations and Time Stream Manipulations” y publicado en un sitio llamado OffPlanetRadio (ahora OffPlanetMedia). En la publicación se habla de manipulación del tiempo en las masacres de Aurora (Colorado) y de Sandy Hook, y de la “triangulación de Sandy Hook en tres sucesos destacados aparentemente no relacionados entre ellos”: Aurora, Sandy Hook y el huracán Sandy.

Según señalaba su autor, la masacre de Sandy Hook era un montaje y el aspecto del flujo temporal resulta muy destacable dado el intervalo de 7 días previos al solsticio del 21 de diciembre de 2012. Los rituales sangrientos son el método de la cábala para concentrar el poder antes de que ocurran sucesos temporales clave, sobre todo si se hacen coincidir con sucesos solares o lunares”.

La publicación termina sugiriendo que las conspiraciones se asignan mediante inteligencia artificial y “manipulaciones del flujo temporal… Estos sucesos son holográficos en su ejecución, compartimentados en su comisión y temáticamente intercalados en la neuropatía del tiempo del sueño”.

Una publicación posterior, de 31 de diciembre, titulada “Behind the Scenes (literally) at Sandy Hook: Crisis Actors”, se desprende del rollo holográfico y temporal y se centra en VisionBox.

Tracy se limitó a actuar de altavoz de esta teoría. Dada su condición de profesor universitario, sus teorías fueron discutidas por Alex Jones en InfoWars y ganaron fuerza entre los círculos de teóricos conspirativos.

El Sun Sentinel fue el primer medio de comunicación importante en hablar de las publicaciones de Tracy, grabando así con fuego el término “actores de crisis” en el léxico del país. Las publicaciones de Tracy acabaron siendo un polémico asunto de estado del que incluso habló Anderson Cooper en la CNN.

Antes del suceso de Newtown y las publicaciones de Tracy, los teóricos de la conspiración a menudo aseguraban que acontecimientos como el atentado del 11S eran maquinaciones del Gobierno u operaciones de bandera falsa. Sin embargo, encontré muy pocas pruebas que sugirieran que las tragedias de los tiroteos fueran falsas.

Por ejemplo, una publicación de Gakwer.com del 23 de julio analiza varios foros de teorías conspirativas en busca de teorías sobre la masacre de James Holmes durante la proyección de la película El caballero oscuro en Aurora, Colorado. Las teorías más populares en esa época sugerían que el tiroteo había sido una orden del presidente Obama para excluir sistemáticamente a la gente de Aurora y evitar que tuvieran armas con las que vengarse de Holmes. Pero en este caso no se hablaba de “actores de crisis”.

Los teóricos conspirativos incluyeron a los actores de crisis de forma retroactiva en otros ataques después de que se popularizase esa teoría

Después de los hechos de Newtown y las publicaciones de Tracy, los teóricos conspirativos incluyeron a los actores de crisis de forma retroactiva en la masacre de Aurora. Posteriormente, Tracy sugirió en varias publicaciones que los Gobiernos de varios países había estado fingiendo matanzas desde la masacre de 1996 en Australia.

Desde entonces, cada vez que hay un tiroteo, un atentado terrorista u otro suceso con muchas bajas, aparecen voces conspiranoicas anunciando que se trata de operaciones de falsa bandera del Gobierno con la participación de actores de crisis. Lo cual nos lleva hasta la actualidad, cuando youtubers, InfoWars y muchas personas de extrema derecha dudan de que la matanza del instituto Douglas haya ocurrido realmente. Una búsqueda en Google Trends de “crisis actor” arroja solo resultados posteriores a la publicación de Tracy, resultados que se disparan después de cada tragedia posterior a Newtown.

El verdadero trabajo de los actores de crisis

Como ocurre con cualquier teoría conspirativa, todo empieza con un atisbo de verdad llevada demasiado lejos. En efecto, hay personas que interpretan roles en simulacros de crisis, pero no se las conocía como “actores de crisis” hasta que VisionBox usó el término en su comunicado de prensa y Tracy publicó el texto en su blog. Estos actores forman parte de cualquier programa de adiestramiento para intervenciones de emergencia.

“No había oído el término ‘actores de crisis’ hasta hace tres o cuatro días”, me explicó Michael Fagel, que lleva más de 40 años colaborando con estos profesionales para crear situaciones de emergencia con numerosas bajas. En cualquier caso, estos profesionales forman parte integral de cualquier programa de formación”.

“No pillamos a cualquier persona de la calle y la ponemos a hacerse la víctima debajo de un autobús”

Existe abundante documentación sobre el uso de actores en simulacros de emergencia. Una publicación de 2004 de la Revista de gestión de contingencias y crisis señalaba que contar con la participación de “ciudadanos voluntarios” durante estos simulacros “mejoraba la capacidad de reacción y el trabajo en equipo” en agentes de la policía, bomberos e incluso en los propios voluntarios.

Fagel ha trabajado en el lugar donde se produjo el atentado de Oklahoma, en los atentados del World Trade Center y ayudando en las intervenciones de ayuda tras el huracán Katrina. Además, dirige Aurora Safety, una empresa que diseña ejercicios de adiestramiento para primeros intervinientes y organiza programas de formación para el Departamento de Seguridad Nacional de EUA. Asegura que lo primero que le enseñaron cuando empezó a trabajar en este sector, en la década de los 70, es la figura de estos actores en simulacros. “Y ya entonces no era algo nuevo”.

Según Fagel, estos profesionales a menudo se contratan acudiendo a grupos de teatro o bien se cuenta con la colaboración de paramédicos, estudiantes de medicina o primeros intervinientes.

“No pillamos a cualquier persona de la calle y la ponemos a hacerse la víctima debajo de un autobús”, explica. “El día antes normalmente hay una reunión en la que explicamos todo y siempre participa gente con formación”.

Cada actor tiene una ficha en la que se enumeran sus supuestos síntomas y recibe un guion para reaccionar ante los paramédicos y primeros intervinientes de forma realista. A menudo les ponen maquillaje o algún efecto similar: “ropa desgarrada, fragmentos de hueso… cuanto más realista sea el ejercicio, mejor será la formación”, aseguró.

“Si alguien simula un infarto, por ejemplo, el paramédico se acercará y a lo mejor le dirá, ‘Uf, me duele mucho el brazo izquierdo y noto un cosquilleo’”, añadió Fagel. “Tal vez evite el contacto visual o finja no tener capacidad de agarre, lo que puede ser señal de déficit neurológico. Un buen profesional constituye una herramienta muy realista para formar a otros profesionales”.

Los teóricos conspirativos se han apropiado de una profesión totalmente reglamentada para tergiversar la realidad

Como cabría esperar, Fagel asegura que los teóricos conspirativos están tremendamente equivocados con su discurso y están poniendo en peligro la profesión de los actores.

“Una alumna me dijo que creía que el FEMA (agencia federal para la gestión de emergencias) había hecho volar por los aires los diques de Nueva Orleans y que los atentados del World Trade Center y el Pentágono eran cosa del Gobierno. Yo estuve en esas misiones, trabajando duro para recatar a los supervivientes, y te puedo asegurar que nada de aquello era un decorado de Hollywood”.

Por tanto, los teóricos conspirativos se han apropiado de una profesión totalmente reglamentada para tergiversar la realidad, sin pruebas, haciendo que se dude y persiga a víctimas inocentes de una tragedia.