Mujeres embarazadas, no duden en atragantarse con sushi

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Comida

Mujeres embarazadas, no duden en atragantarse con sushi

Un nuevo estudio publicado en el 'American Journal of Clinical Nutrition' desmitifica la idea de que comer pescado y mariscos puede ser peligroso para el bebé.
Hilary Pollack
Los Angeles, US
31.1.15

Es curioso pensar que hace 30 años el sushi en Occidente fuera una simple moda de chicas ricas y fanáticos de la salud (como está inmortalizado en la escena del almuerzo de The Breakfast Club). Hoy en día sería difícil imaginar una ciudad grande de cualquier país sin una señal de maki. Sin embargo, a pesar de su ubicuidad, los médicos, los especialistas en embarazo e incluso los horrorosos autodiagnósticos de WebMD en Google, le han prohibido rotundamente consumir sushi a las mujeres que están esperando bebé. Cabe señalar que el sushi se consume comúnmente durante el embarazo en Japón, y que estos temores se centraron casi exclusivamente en E.E.U.U.

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Los principales argumentos para abstenerse de consumir sushi en el embarazo son los altos niveles de mercurio en algunos tipos de mariscos y el riesgo a exponerse a bacterias que podrían provocar una infección alimenticia severa (y complicaciones que pueden traer los antibióticos que se usen para tratarla). La intoxicación por alimentos también se relaciona con los quesos blandos, carnes y verduras crudas; sin embargo, la preocupación por una intoxicación con mercurio siempre se vincula con el sushi o el pescado crudo. Incluso la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos advierte que "la exposición al metilmercurio en el útero, por el consumo de pescados y mariscos que lo contienen, puede afectar negativamente el desarrollo cerebral del bebé", incluyendo "impactos en la inteligencia cognitiva, la memoria, la atención, el lenguaje, la motricidad fina y las habilidades espaciales y visuales".

Pero un nuevo estudio publicado en el 'American Journal of Clinical Nutrition' podría acabar con estas preocupaciones persistentes y, tal vez, demasiado exageradas. Los resultados que arrojó este proyecto de investigación, realizado por el Departamento de Salud Pública de la Universidad de Rochester durante treinta años, sugieren que las mujeres embarazadas pueden comer una tonelada de pescado y no afectará los cerebros de sus bebés. El estudio siguió a más de 1.200 parejas de madre e hijo en las islas Seychelles, desde el embarazo hasta los primeros años del niño, y no se encontró ningún problema en el desarrollo de los bebés. Los niños estudiados eran hijos de mujeres que consumían un promedio de 12 comidas a base de pescado por semana, una proporción de consumo mucho más alta que la de la mujer típica estadounidense.

Entonces, ¿el mercurio es malo para cualquier persona sin importar qué? Sí, pero los investigadores plantean la hipótesis de que los beneficios para la salud que ofrece el consumo de pescado, como el ácido graso omega 3, son conocidos por ser antiinflamatorios, de gran provecho para el cerebro y el desarrollo del lenguaje. Estos pros superan el detrimento vinculado a la exposición al mercurio.

Entonces para que todo esté más claro, Edwin van Wijngaarden, PhD y coautor de la investigación, dijo en un comunicado de prensa: "Estos hallazgos no muestran ninguna relación global entre la exposición prenatal al mercurio a través del consumo de pescado y las consecuencias en el desarrollo neurológico".

En junio, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos cambió su recomendación para las mujeres en embarazo, de un consumo muy limitado de pescado (dos veces a la semana o menos) a un consumo mínimo de dos o tres porciones de pescado por semana; también, se aconsejó consumir pescados con bajo nivel de mercurio como los camarones, el salmón y el abadejo.

Si una mujer está sobándose la barriga en el sofá, soñando con unos California rolls, que no dude en ir a comérselos. Solo que no se le ocurra comprarlos en un sospechoso puesto de sushi a la vuelta de la esquina, pues el envenenamiento con comida sí no tiene remedio.