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Los venezolanos están tan desesperados por comida que están saqueando los supermercados

Mientras tú te levantabas lentamente para ir a trabajar el viernes pasado por la mañana, una persona fue encontrada muerta por una herida de bala en el pecho y una docena más fue arrestada por saquear supermercados.

¿De compras en la Ciudad Guayana, Bolívar, Venezuela? No olvides tu lista de compras y, por si acaso, también tu chaleco antibalas.

Mientras tú te levantabas lentamente para ir a trabajar el viernes pasado por la mañana, una persona fue encontrada muerta por una herida de bala en el pecho y una docena más fue arrestada después de que una turba presuntamente saqueara cuatro supermercados en la ciudad suroriental de Venezuela, informó la Associated Press.

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Estos actos de desesperación pública causada por el hambre (o de crimen, dependiendo de tu situación financiera actual, o tu capacidad de simpatizar con la escena inicial en Les Miserables) llegan en medio de un estallido social en todo el país en contra del racionamiento de alimentos emitida por el gobierno en el país que tiene aún más petróleo que Arabia Saudita.

A pesar de sus ricos yacimientos del recurso más preciado del mundo, parece que los alimentos básicos, como el aceite para cocinar y el harina, valen oro en Venezuela. La peor parte es que no hay una razón clara (o al menos, pública) del porqué los ciudadanos de un país tan rico en petróleo están experimentando una creciente escasez de papel higiénico, arroz y café. Sin embargo, la confiscación forzada por parte del gobierno a la distribuidora de Venezuela más grande de alimentos, Polar, que distribuye todas las marcas propiedad de Nestlé, sin duda no ayuda a la grave situación actual.

Se vuelve más sombrío aún. A principios de este año, informamos que algunos supermercados en Venezuela implementaron medidas como los escáneres de huellas digitales en la caja registradora en sus esfuerzos por frustrar la tendencia humana totalmente racional de acaparar alimentos en tiempos difíciles como éstos.

El gobierno de Venezuela parece ser ajeno a la hambruna actual que afecta al país sudamericano. Incluso el gobernador de Bolívar, Francisco Rangel, intentó negar por completo la evidente escasez de alimentos. Además, se apresuró a acusar a la docena de saqueadores de tener "motivos políticos", pues las elecciones legislativas del país tendrán lugar en diciembre. También acusó a Estados Unidos de estar detrás de ello.

"Nadie se está muriendo de hambre", dijo Rangel.

Lo que podría ser verdad, ya que Venezuela fue reconocida por su excepcional progreso hacia la reducción de su tasa de malnutrición por la Food and Agriculture Organization of the United States (FAO) en 2013. Aunque este reconocimiento puede tener menos que ver con el gobierno actual y más que ver con el mercado negro de alimentos clandestinos en Venezuela, una economía permitida gracias a los bachaqueros (revendedores abusivos de bienes como la leche en polvo y el papel higiénico).

Aún así, ir de compras al súper es ahora un verdadero peligro en la nación sudamericana. Si estás fuera de Venezuela, compres tu Charmin en la tienda de la esquina, agradece que no te costó una bala.