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Sexo

Sorprendentemente, comerte tu propia mierda no es tan malo como crees

Averiguamos hasta qué punto es antihigiénico el ‘ass to mouth’.

por Christine Ro; traducido por Mario Abad
28 Abril 2019, 2:30pm

Emojipedia/Apple

Artículo publicado originalmente por Tonic Estados Unidos.

La situación

Tu amiga (llamémosla Becky) es la improbablemente encargada sexy de un restaurante de comida rápida. A pesar de ser una mujer atractiva, divertida y madura, se siente atraída por un tipo soso y extremadamente indeciso llamado Dante. Él y su mejor amigo, Randal, tienen muy claro que el ass to mouth —que el pene pase directamente del culo a la boca de la misma persona; también se conoce como A2M— es una asquerosidad. Sin embargo, Becky se pregunta si, en el calor del momento, eso no sería tan malo. ¿Tendrá razón?

La realidad

Si vas a chupársela a un hombre que te la metió por el culo y no lo tenías muy limpio, obviamente en su pene podrían quedar restos de materia fecal, con lo cual cabría la posibilidad de que acabaras metiéndote en la boca trocitos de tu propia caca. La pregunta es: ¿resulta tan asqueroso como suena? Quizá no. Está claro que las heces contienen muchas bacterias, como la shigella, un grupo de bacterias que pueden provocar diarrea y disentería. Existe el riesgo de transferir ese organismo del recto a la boca y, por tanto, a tu sistema gastrointestinal. Pero mientras estés ingiriendo tus propias heces y no las de tu pareja, el riesgo de enfermar es, sorprendentemente, muy reducido.

Timoty Sly, epidemiólogo y experto en riesgos para la salud pública de la Universidad Ryeson en Canadá, señala que "el riesgo no tiene por qué aumentar cuando hablamos de transferencia de patógenos intestinales NORMALES —los que provocan la gastroenteritis— en un mismo cuerpo. Si en tus intestinos estuvieran presentes la E. coli enterohemorrágica o la Campylobacter (un tipo de bacteria que provoca la intoxicación alimentaria), añadir algunas más no cambia las cosas demasiado en el canal alimentario". En ese caso, el único obstáculo sería el reflejo nauseoso, ¿no? Bueno, más o menos.

Lo peor que puede pasar

Aunque no es probable, las bacterias y otros organismos del recto podrían transferirse a la boca. "Podría haber cierto riesgo de infección por E. coli u otros parásitos intestinales", señala June Gupta, director asociado de normas médicas en Planned Parenthood Federation of America. "Aunque es muy poco probable que la práctica de sexo anal seguida del oral por la misma persona sea dañina, siempre es mejor evitar poner en la boca algo —ya sean dedos, un pene, juguetes sexuales, etc.— que haya estado en contacto con un ano", añade.

El riesgo es mayor en determinadas situaciones, como cuando esta práctica se lleva a cabo entre varias personas sin protección. Por obvio que parezca, Sly recuerda que, en el caso de personas con el sistema inmune deprimido, o que hayan sido sometidas a un trasplante reciente, tengan VIH o hayan recibido algún tratamiento para el cáncer, podrían desarrollar infecciones debido a la aparición de una nueva especie de bacteria en su organismo. En otras palabras, los organismos que normalmente habitan en los intestinos pueden no tomar muy bien que se les pase del culo a la boca. Lo mismo ocurriría con personas que estuvieran tomando antibióticos, los cuales eliminan las bacterias benéficas que normalmente habitan en el intestino, permitiendo que las bacterias dañinas introducidas en la boca desde el culo hicieran de las suyas a sus anchas sin ninguna competencia.

Hay gusanos parasitarios que también pueden provocar autoinfecciones. Por lo que respecta a las infecciones comúnmente asociadas al sexo, también es posible reinfectarse con herpes, aunque es muy poco frecuente. Para que sucediera, haría falta que el virus se transmitiera desde una herida abierta de una parte del cuerpo a otra. Erin Basler, educadora sexual del Centro para el Placer y la Salud Sexuales, señala que “los desgarros rectales producidos por la penetración anal incrementan el riesgo de contagio de ETS por microabrasiones causadas al cepillarse los dientes”. En este caso ayudaría usar lubricante.

Por último, hay unos pocos estudios que sugieren que la gonorrea puede transmitirse entre el recto y la faringe, según indica una investigación de 2017 llevada a cabo por científicos de la Universidad de Melbourne. La gonorrea faríngea suele ser asintomática, según el Centro de Control de Enfermedades (CDC), aunque a veces puede causar irritación de garganta. Pero eso no quiere decir que sea inofensiva, ya que sigue existiendo el riesgo de transmitirla a parejas sexuales. Y, en general, tal como señalan en el CDC, "es posible tener una ETS en más de una zona del cuerpo al mismo tiempo". En resumen: cabe la posibilidad de infección o reinfección si una o más de las personas que la contraen ya estaban previamente infectadas con algo; y la posibilidad es aun mayor si esas personas tienen el sistema inmune debilitado.

¿Qué le puedes decir a tu amiga Becky?

Puedes decirle que, en principio, no tiene por qué preocuparse. Si tanto ella como su pareja están libres de infecciones, es muy improbable que practicar el A2M les provoque problemas de salud de algún tipo. El chico podría limpiarse el pene o ponerse un condón antes de pasar a la boca. Basler propone "una medida de seguridad adicional para quienes quieran experimentar la sensación del A2M sin los riesgos bacteriológicos, consistente en que la pareja que recibe use un condón interno. Retirando previamente el anillo interno, estos condones pueden usarse en el ano, y como adquieren la temperatura del cuerpo son muy poco molestos para ambas partes".

Otra opción es que Becky y su pareja lo hagan al revés: primero en la boca y luego en el culo, aunque es cierto que programar hasta tal punto el orden de las prácticas sexuales puede cortar bastante la inspiración. En plena calentura, es normal que se acabe dejando de lado la precaución. El contagio por practicar A2M "es uno de esos riesgos que podría minimizarse con una correcta planificación, aunque, en última instancia, que funcione o no dependerá de los participantes".

En cualquier caso, como dice Ruth Neustifter, profesora adjunta y educadora sexual de la Universidad de Guelph, en Ontario, "Lo importante es que las bacterias del trasero se queden en el trasero, que es su sitio".