Ilustración de Lia Kantrowitz
Ilustración de Lia Kantrowitz

El porno hizo de la eyaculación sobre otros algo preciado

La historia del "money shot" y hacia dónde nos dirigimos a partir de aquí.
LC
traducido por Laura Castro

Artículo publicado originalmente por VICE en inglés.

La humanidad siempre se ha sentido a la vez fascinada y asustada por la eyaculación.

Los antiguos sumerios pensaban que el semen era un regalo divino. En el Antiguo Testamento, Dios mató a un hombre por "derramar" su "semilla" en la tierra. Los pitagóricos creían que "el semen es un fluido del cerebro", una idea en la que aún creen algunos partidarios de la retención seminal.

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Como fenómeno de la cultura popular moderna, la eyaculación visible se ha convertido en todo un fetiche y un elemento básico de la pornografía, donde se le conoce como "money shot" [la escena del dinero], pues en los inicios de la pornografía se sabía que el sexo era real y no simulado al ver a un hombre eyacular, y las producciones con este elemento tenían un mayor costo para el cliente. Hoy en día, cada vez que miro un sitio de pornografía convencional, especialmente los sitios de videos, veo semen volando en todas direcciones, al doble de velocidad en los anuncios y en los videos en miniatura, tanto que incluso tienes que esforzarte para esquivarlo sin importar lo que selecciones, claro, asumiendo que el video involucre un pene.

Hoy en día, pocos creen en los poderes mágicos del semen, pero lo que la mayoría de la gente no se imagina es que hay personas que sienten una gran fascinación por él. Hubo una mujer que lo dejó secar y luego lo aspiró por la nariz, cuya carta anónima pasó una semana en ciertos círculos de noticias de internet. En el sitio web Literotica, podemos encontrar la historia de la fantasía de una fanática del semen acerca de cientos de penes en una orgía, la cual involucra un bong de cerveza, una pizza y una piscina para niños. Esta no es la clase de cosas que un entusiasta moderado del semen podría soñar.

Los ávidos entusiastas del semen nunca antes han tenido tantos géneros pornográficos de dónde elegir: facial (eyaculación en la cara), bukkake (eyaculación en la cara de varias parejas), gokkun (beber varias descargas de semen a la vez, por ejemplo de una taza), videos instructivos para comer semen hechos por dominatrices, videos de recopilaciones de eyaculaciones, y la lista continúa.

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"Es probable que los jóvenes que crecen viendo pornografía en línea consideren la eyaculación externa como una característica habitual del sexo", me dijo la especialista en pornografía Madita Oeming. "Por supuesto no hay nada intrínsecamente malo en eyacular en la cara u otras partes del cuerpo de alguien, pero debe ser consensuado, que es algo que no se aprende al ver pornografía".

El acalorado debate en torno al significado profundo de la eyaculación sobre alguna parte del cuerpo de alguien proviene de la proyección de nociones preconcebidas de cosas como la degradación y la pornografía, y de algunos comentarios improvisados ​​de personas dentro y fuera del mundo del entretenimiento para adultos.

"La eyaculación facial es degradante, y por eso es tan excitante", escribió el columnista Dan Savage en 2009. El director veterano de pornografía Bill Margold suele ser citado con frecuencia por haber dicho, "lo más violento que podemos hacer es lanzar el semen a la cara". Mientras tanto, los activistas antipornografía como Gail Dines toman a Margold como un ejemplo de lo que es la industria pornográfica en general.

Otros ven esta misma práctica no como una manera de marcar su territorio o de mancillar el rostro puro e indefenso de su pareja, sino como la expresión de un profundo deseo por parte del hombre de ser aceptado"… De hecho, en lugar de ver la eyaculación facial como algo que surge de un impulso de denigración, sería mejor verla como un anhelo de aprobación", escribió en 2012 Hugo Schwyzer, profesor de estudios de género. Algunos expertos en sexualidad positiva ven la eyaculación en el rostro no como un deseo masculino de ensuciar o mancillar a otra persona, sino de sentirse limpios o aceptados. En la que tal vez podría ser la interpretación más extraña de la eyaculación facial que haya leído jamás, Gary Day, editor del libro de 1988 Perspectives on Pornography, escribió que eyacular en la cara de alguien en realidad es una manera de replicar el papel de la madre cuando amamanta a su bebé, no se trata de una forma de tener sexo con tu madre, sino de convertirte en ella. La cantidad de teorías sobre la eyaculación puede ser igual al número de eyaculaciones en el mundo.

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Los actores porno suelen ser los primeros en decirle a la gente que la pornografía no es educación sexual sino entretenimiento hecho por actores profesionales, quienes a menudo tienen un alto desempeño atlético. Pero el aspecto de la fantasía no impide que algunos chicos intenten imitar a los profesionales, lo cual los puede llevar incluso a consumir suplementos que aumenten la potencia sexual y retrasen el orgasmo durante el mayor tiempo posible.

¿Cómo llegamos a este punto?, ¿no estaremos exagerando?

La historia condensada de la eyaculación facial

El año pasado una cirugía ayudó al actor y cineasta porno PJ Sage a recuperarse de cáncer; pero también le quitó la capacidad de eyacular de forma visible.

Por un tiempo, Sage estuvo completamente concentrado en que su eyaculación visible volviera. Ahora ha aceptado que probablemente eso no sucederá.

"Sabía que este era uno de los posibles efectos secundarios de la cirugía", me dijo. "Lo interesante es que creo que ahora erotizo más la eyaculación. Por lo regular, eyacular era como un juego al tener sexo habitual y, a veces, en la pornografía, pero ahora que ya no puede suceder, pienso más al respecto y me resulta más excitante cuando veo porno".

Ahora que ya no puede eyacular como solía hacerlo, Sage está buscando formas nuevas y creativas de expresar algo que se ha convertido en un elemento básico del porno: la eyaculación.

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La mayoría de las personas, si tuvieran que señalar el inicio de la industria pornográfica moderna en una línea de tiempo, señalarían algún momento de mediados de la década de 1970. Quizás no sea casualidad que ese momento sea también el inicio del money shot tal como lo conocemos hoy.

Es cierto que la pornografía no llegó a un mercado de consumo general sino hasta mediados de los 70, con películas como Deep Throat que cambiaron la forma en que la gente ve a la industria y sus películas en sí. De repente, hubo más énfasis en la trama, la actuación, la dirección y la producción. Pero no todo empezó ahí. Los cineastas han estado filmando a personas teniendo sexo frente a la cámara para un público desde principios del siglo XX. Los "stag films", que eran videos cortos y silenciosos, fueron las primeras películas porno, y generalmente eran vistas en burdeles y fraternidades.

Sin embargo, en esos videos la eyaculación no era un tropo. De hecho, ver una eyaculación masculina era algo muy raro, hasta que la industria del entretenimiento para adultos adquirió relevancia con películas como Deep Throat, que es citada no solo como el primer largometraje porno con una trama coherente, sino también como la primera vez que apareció la eyaculación de un hombre en primer plano en la pantalla grande de los cines que exhibían ese tipo de filmes. Con el enorme éxito de Deep Throat, otros directores comenzaron a aferrarse a un dialecto compartido de la representación del placer sexual, algo que no es fácil de traducir al cine.

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La introducción de Deep Throat

Pero lo intentaron, y su torpeza y experimentación iniciales se convirtieron en ejemplos fascinantes del tropo aún no consolidado de la eyaculación visible. En la película de 1972 Behind the Green Door, por ejemplo, una de las escenas finales es un viaje psicosexual de cinco minutos y medio. Se trata de un primer plano en cámara lenta de un hombre eyaculando sobre el rostro y cuello de la actriz Marylin Chambers, con la edición en espejo de unas siluetas y colores gráficos brillantes, sin ningún sonido excepto por un canto profundo de estilo gregoriano y el tintineo de unas teclas de piano.

Una escena de Behind the Green Door

El money shot se convirtió en algo imprescindible pocos años después del lanzamiento de películas como Behind the Green Door y Deep Throat.

"Por supuesto, esto depende de la perspectiva del productor, pero una cosa es segura: si no tienes las tomas de la eyaculación visible, no tienes una película porno", escribió el director de pornografía Stephen Ziplow en 1977 en el libro The Film Maker's Guide to Pornography.

Linda Williams, cuyo libro Hard Core de 1989 se considera un trabajo formativo dentro de la pornografía y los estudios cinematográficos en la academia, define críticamente la fetichización del money shot en los largometrajes pornográficos. En un artículo dedicado específicamente a analizar el money shot, ella lo describió como:

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El término coloquial que se emplea para denominar el momento en que la película para adultos "cumple su misión" de representar el placer sexual. El money shot parece ser la perfecta encarnación de la naturaleza ilusoria e insustancial de la sociedad "unidimensional" del espectáculo en el capitalismo tardío: sociedades avanzadas que consumen con más avidez las imágenes que los objetos.

[…] Pero, por supuesto, es en su conexión con el dinero —la última obscenidad— que el money shot resulta más obviamente un fetiche. Y es en la convergencia del dinero y el placer sexual, ambos imaginados como cosas visibles, cuantificables, sensuales e intrínsecamente valiosas en sí mismas, más que como vehículos mediadores o relaciones de intercambio, que el money shot encarna con mayor perfección la profunda alienación de la sociedad de consumo de masas contemporánea.

En sus primeros trabajos, Williams se dio a la tarea de responder a las voces feministas radicales de los años 70 y 80 —dirigiéndose específicamente al grupo feminista radical Women Against Pornography, que condenaba la pornografía convencional por considerarla inherentemente dañina y anti-mujer— mediante la aplicación de un enfoque serio, objetivo y académico a la pornografía, para lo cual invocó a Marx y Freud, pero también vio y diseccionó una gran cantidad de porno por sí misma. Hoy en día, los activistas contra la pornografía todavía condenan la hiperfálica eyaculación por considerarla una prueba de que toda la industria está mal.

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"Como el término implica, la eyaculación visible es donde está el dinero", dijo Oeming. "Originalmente, significaba que los actores no recibirían pago alguno si no lograban eyacular frente a la cámara. También implica que la eyaculación es lo que los espectadores quieren ver y por lo que pagan dinero… Mientras algo se venda, los productores seguirán haciéndolo. Así es como el money shot se ha mantenido en la pornografía durante décadas, dando forma a las convenciones visuales de su audiencia. Ahora vemos estas tomas como algo común, pero en realidad resulta curioso pensar cómo durante décadas millones de hombres heterosexuales han disfrutado ver eyacular los penes de otros hombres heterosexuales".

Si bien gran parte de la pornografía convencional depende de que los hombres eyaculen para lograr la toma crucial del semen derramándose por todas partes, los actores pornográficos generalmente reciben un salario menor al de sus contrapartes mujeres en las escenas heterosexuales.

"La presión que hay en los hombres (en particular, en los hombres de color a quienes no se les paga el mismo salario o tienen las mismas oportunidades de casting) para que puedan no solo mantener una erección durante períodos prolongados, sino para que también tengan consistentemente orgasmos a petición, a menudo en ambientes muy poco acogedores, es extraordinaria", me dijo la actriz porno Jiz Lee. "La fórmula rígida de la pornografía comercial que exige un clímax, como la mayoría de las decisiones de producción, obedece al mercado, ya sea resultado de un algoritmo o de las expectativas del consumidor. Desearía que más personas supieran que, sin importar tu género, no es necesario que tengas un orgasmo, o incluso una erección o una penetración, para pasar un buen rato".

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La mercantilización de la eyaculación

Para un chico que admite que la eyaculación no le interesa mucho, Max Huhn pasa demasiado tiempo pensando en ella.

El fundador de la compañía Magic Money Shot que produce semen artificial y dispositivos para disparar semen dice que se convirtió en un especialista en semen accidentalmente, después de que su amigo, quien quería incursionar en la venta de contenido para adultos en línea, le dijera que tenía problemas de eyaculación retrógrada (una condición que ocasiona que el semen vaya hacia la uretra con la orina en lugar de que sea expulsado en una eyaculación visible). Algunos de los viejos trucos que solían implementarse en la industria del porno para replicar el color y la consistencia del semen incluyen el uso de acondicionador para cabello o almidón de maíz, pero no eran suficientemente buenos porque algunos de ellos podían causar irritación ocular y cutánea, mientras que otros que contenían azúcar entre sus ingredientes podían provocar infecciones por hongos en las mujeres.

"Me tomó varios meses de experimentación ya que no soy químico", dijo. "Contraté a dos químicos de verdad para que me ayudaran; sin embargo, ambos se dieron por vencidos, pues no lograron hacerlo algo mejor que lo que yo ya había hecho".

Huhn fabrica "Kum", un semen falso, en la oficina que tiene en su casa. Kum sirve para rellenar los dispensadores con boquilla de disparo que Huhn vende, así como también una amplia variedad de consoladores, y viene en tamaños que van desde las tres onzas ("suficientes para 5-10 escenas") hasta las 24 onzas: "¡Suficientes para bañar en semen a todo el personal en la filmación!".

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En los últimos años, el semen se ha convertido literalmente en un producto, y las empresas lo fabrican para la población general que nunca ha pisado un set de pornografía. La línea de Doc Johnson "squirting realistic cock" y el relleno que imita al semen "Nut Butter" son quizás el ejemplo más clásico; pero hay toneladas de lubricantes diseñados para parecer semen. Por lo general, en lugar de ser transparentes son blancos, opacos y un poco más pegajosos que un lubricante transparente hecho a base de agua. Spunk, Jizzle Juice, Liquid Silk, MANCUNT, Sliquid's Silk, y la lista podría continuar.

Pero el verdadero semen es difícil de replicar. "Cum Lube" del fabricante de consoladores de fantasía Bad Dragon es exactamente lo que parece: un lubricante opaco, blanco y viscoso. A principios de este año, Bad Dragon intentó mejorar su fórmula original (al ser a base de agua, la parte blanca se separaba desagradablemente de la transparente) y terminó haciendo una versión que provocó reacciones adversas en algunos clientes, por lo que tuvieron que sacarlo del mercado y reformularlo de nuevo.

El semen falso de Huhn técnicamente no es lubricante; es más un objeto de utilería y, por lo tanto, su principal objetivo es que se vea real y tenga un sabor inofensivo (aunque lo hay con sabor clásico a "semen" y sabor "fresa"). Últimamente, Huhn ha visto un aumento en las compras de sus productos por parte de hombres que son modelos webcam y tienen que eyacular sin cesar durante sus shows, pero debido a los retrasos en los envíos a causa de la pandemia, sus dispositivos se encuentran con estatus de espera.

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Sin embargo, si se quiere exclusivamente algo real, hay todo un mercado para mejorar la eyaculación propia. Hay un sinfín de suplementos económicos de venta libre que afirman aumentar el volumen y la fuerza seminal. Aunque son muchos, sus ingredientes son básicamente los mismos, suelen incluir una pila de vitaminas como L-Arginina, Ciruelo africano, Zinc, Lecitina y algunas otras hierbas, como la hierba de cabra en celo. Semenax, por ejemplo, ha estado comprando publicidad pre-roll en Pornhub en los últimos meses y promete que "tendrás descargas masivas para un final increíble" y que "excitarás a tu pareja con contracciones orgásmicas salvajes". Los estudios sobre si estos suplementos realmente funcionan son escasos y, debido a que están clasificados como alimentos, sus afirmaciones no están aprobadas por la FDA.

“No comparto este fetiche en particular. Pero eso es exactamente lo que es. Y hay cosas peores en la vida".

Los expertos en salud masculina generalmente concuerdan en que, a la mayoría de los hombres, beber más agua, alimentarse mejor y hacer ejercicio suele traerles los mismos beneficios en su búsqueda del santo grial de la eyaculación. Por otro lado, el tamaño de la descarga varía de un hombre a otro: entre un mililitro y medio y seis mililitros, según los urólogos. Nada de esto tiene que ver con cuán bueno sea tu desempeño en la cama, sin importar lo que diga Semenax.

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Los suplementos que mejoran el rendimiento sexual y el lubricante que imita al semen aparecen en la película autobiográfica de 2012 Money Shot Blues and How to Fake Eyaculation de Tobi Hill-Meyer. En el filme, ella describe su primera filmación porno como incómoda y decepcionante, debido a las expectativas de los directores y su ignorancia acerca de los orgasmos de las mujeres trans, que pueden ir desde una eyaculación poderosa hasta una que no sea visible.

"En estos días, el público quiere ver una descarga muy poderosa", dice Hill-Meyer en la película. "Prácticamente quieren ver el semen llegar al techo". Ella recuerda haber tomado una pastilla y explica cómo hacer una bomba de semen falso con un tubo médico.

Hahn me dijo que, a pesar de estar diseñados para quienes trabajan en la industria del porno, los particulares son quienes más compran sus dispositivos para lanzar esperma y sus recargas de semen falso. Esto lo desconcierta. "No pretendo entender la mentalidad de la gente que los compra. No comparto este fetiche en particular. Pero eso es exactamente lo que es. Y hay cosas peores en la vida".

La eyaculación como fetiche

Mistress Harley sabe cuando los hombres fingen.

La instrucción de comer semen [CEI, por sus siglas en inglés] ha sido una solicitud regular de sus clientes desde el inicio de su carrera como dominatriz profesional en 2014. Al igual que con la instrucción de masturbación [JOI], alguien (generalmente una mujer dominante) guía al espectador (generalmente un hombre con pene) a través del proceso de masturbarse, eyacular y luego lamer el semen de la propia palma de su mano o de un vaso.

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"Estos tipos empezaron a solicitarme la instrucción de comer semen de tal manera que parecía que no querían hacerlo, pero al mencionarlo dejaron en claro que eso ERA LO QUE QUERÍAN hacer", dijo. Si tenían fantasías al respecto, por supuesto que sí querían hacerlo, fue el razonamiento de ella.

Cuando investigué acerca de la autofelación, uno de los temores recurrentes que tenían los hombres al ponerla en práctica era que sin darse cuenta terminaran eyaculando en sus propias bocas. La instrucción de comer semen convierte ese miedo en un completo fetiche, y con base en su popularidad en los sitios de pornografía y el contenido de las dominatrices, es evidente que se trata de un fetiche que mucha gente tiene.

Jimmy Broadway, director, productor y actor porno que adoptó el comer semen como parte de su propia marca de contenido para adultos, me dijo que no recuerda exactamente el momento en que eso se convirtió en un fetiche para él, pero sucedió porque una mujer se lo ordenó.

"En algún momento, hace mucho tiempo, me encontré frente a una mujer dominante y me dijo que me lo comiera, y lo hice", dijo. "No me causó la muerte. No me enfermé. No fue desagradable, y que lo hiciera la complació, así que fue algo bueno. Como había hecho algo bueno, seguí haciéndolo. No fue sino hasta que comencé a filmar escenas donde un hombre se excita al ver a su novia con otro hombre para otras compañías que me di cuenta de que era algo que no todos los actores porno hacían, así que el hecho de que a mí no me molestara me trajo más trabajo, mejores escenas y directores más felices".

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Broadway dijo que siempre piensa en la dinámica de poder en cualquier escena en la que se encuentra. En las escenas bukkake, "algunas mujeres se excitan con el poder que experimentan, pues sienten que estos hombres están para complacerlas, y el tener todos esos penes frente a ellas, bañándolas con su semen, las complace", dijo. "A otras mujeres que las cubran de semen les resulta humillante y se sienten usadas por los hombres que lo hacen, pero dado que ser usadas y humilladas es su fetiche, que tantos hombres lo hagan les provoca excitación. Yo, en lo personal, prefiero el papel de sumiso, me excita presentarme ante una mujer hermosa y que me ordene que le dé mi semen".

Con el auge de los modelos webcam y la producción de pornografía independientes en sitios de venta directa al consumidor como OnlyFans, la dinámica de poder en la producción de pornografía ha cambiado para satisfacer los deseos de una diversidad más amplia de personas, y permitir que los creadores de contenido hagan aquello con lo que se sienten cómodos.

"Disfruto tener sexo con hombres; la eyaculación es solo el amargo final de algo bueno"

Una trabajadora sexual con la que hablé admitió tener una seria aversión al semen, pero pidió permanecer en el anonimato porque admitir que el semen le desagrada podría perjudicar su trabajo. "Estoy en la industria del sexo y ningún hombre quiere escuchar que su semen me resulta físicamente repulsivo y que no hay nada que pueda hacer al respecto", dijo.

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Para ella, es una cuestión de textura: "Me desagrada el semen al igual que me desagradan todas las cosas que tiene ese tipo de textura: pegajosa, viscosa, turbia", dijo. "No tolero las babosas, ni los gusanos o el semen".

Tratar de ocultar una reacción visceral a la eyaculación siendo alguien que es parte del mundo de la industria del entretenimiento para a adultos es en sí mismo un desafío, pero hacer sesiones individuales en Onlyfans y trabajar con mujeres ayuda, dijo. Sin embargo, el contenido de interacción con el sexo opuesto es muy solicitado, por lo que a veces tiene sexo con hombres debido a su trabajo.

"Disfruto de tener sexo con hombres; la eyaculación es solo el amargo final de algo bueno", dijo.

Hay quienes tienen una predilección especial por crear contenido bañado en semen, lo que se vuelve una parte importante de su identidad en la industria. Para Jade Vow, encontrar su nicho como una entusiasta de la eyaculación en la cara fue algo accidental: hace algunos años publicó una selfie después de una escena de felación, y a sus fanáticos les encantó.

"Simplemente, todo inicio a partir de allí y se convirtió en uno de nuestros principales objetivos, lo cual es genial para mí porque me encanta", dijo. "¡Solo filmamos y compartimos cosas que realmente nos excitan a ambos, así que es una suerte que a otras personas también les guste ver nuestro contenido de semen facial!".

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Ahora toma videos y fotos de sí misma después del sexo, caminando con la cara cubierta de una sustancia pegajosa y opaca. Es tanto semen que la gente la acusa de usar semen falso, pero ella jura que todo es real y de su pareja actual. Sin embargo, ella solía odiar esas cosas, y no fue hasta que ellos dos comenzaron a salir que ella empezó a disfrutarlo.

"El olor, el sabor y la sensación del semen varía mucho de un hombre a otro, probablemente en función de su dieta y su salud general, por lo que es difícil que sea un fetiche constante", dijo. "Yo diría que mi fetiche no es tanto con el semen en sí, sino con la parte de 'hacer que él eyacule'. Me resulta muy satisfactorio y gratificante, ¡especialmente cuando es una descarga enorme!".

Bex Caputo, curador de la plataforma social para adultos MakeLoveNotPorn, dijo que un desarrollo positivo desde los días de Behind the Green Door significa exactamente que al "descentralizar los medios de producción", la industria del porno ahora tiene espacio tanto para actrices como Vow, que ama el semen, como para aquellos que no lo soportan.

La eyaculación como un elemento que nos une

Regularmente, la gente se acerca a la fundadora de MakeLoveNotPorn, Cindy Gallop, y le pregunta: "Entonces, Cindy, ¿no te gustaba que los hombres eyacularan en tu cara?". Es una pregunta extraña para cualquiera, pero se basa en su charla TED de 2009, donde afirma que la ubicuidad del porno "hardcore" ha creado una generación entera de personas que creen que lo que ven en la pornografía es la forma usual en que la gente tiene sexo. Ésta, dice, es la razón por la que ella no tiene ningún problema en decirle a los hombres que tiene una relación con alguien cuando no quiere que le eyaculen en la cara.

"Mi respuesta es siempre, todo depende de quién eyacule", me dijo Gallop. "Lo que me parece curioso es que, como todos estamos tan jodidos con respecto al sexo, tratamos de hablar de él de manera muy objetiva, muy analítica". Hemos perdido de vista la subjetividad de la experiencia, dijo; que el sexo por lo regular es un acto vulnerable y muy personal para la mayoría de las personas.

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"Creo que de repente el semen se convirtió en una sustancia pesada, que es peligrosa en muchas formas"

La mayoría de las personas fuera de la industria del porno con las que hablé y que tienen un fetiche con el semen hicieron eco a ese mismo sentimiento; que no se trata tanto del semen, su viscosidad, olor o sabor; sino de quién eyacula.

"Creo que es una cuestión más psicológica", me dijo un fetichista que pidió permanecer en el anonimato. "Algo así como… una señal de que '¡hubo sexo!'. Supongo, o como una manera de 'marcar el territorio'. Esta parte me confundió al principio, ya que no me gusta el sexo como una competencia o con dinámicas de poder heteronormativas. Pero luego me di cuenta de que los mismos sentimientos se aplican a la eyaculación de otras personas que no sean hombres cisgénero, y que también se puede aplicar a la eyaculación de una persona sumisa. Entonces es más una señal del dominante que los hizo llegar a la eyaculación".

PJ Sage conectó la eyaculación visible —además de cosas como los tributos seminales, donde la gente se masturba sobre pantallas de teléfono o fotografías y publica los resultados— con un intento de traspasar una barrera digital, de romper la cuarta pared de la pantalla y encontrar un facsímil de la cercanía.

"Como gran parte del sexo, se trata de difuminar los límites entre los cuerpos", dijo. "De estar encima, adentro, alrededor y a través de otra persona".

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A veces, lo excitante del semen para los fetichistas es el tabú en sí. Los millennials son una de las primeras generaciones en haber aprendido que el uso del condón o la abstinencia son las únicas maneras de evitar el embarazo, y esto nos lo enseñaron las personas que sobrevivieron a la crisis del SIDA, quienes tenían sus propios y muy válidos temores a entrar en contacto con los fluidos corporales en un contexto sexual.

"Creo que de repente el semen se convirtió en una sustancia pesada, que es peligrosa en muchas formas", dijo Caputo. "La idea de jugar e involucrarse con él terminó por vincularse a ese tabú".

La subversión de la eyaculación visible

Los directores y actores queer y de género no conforme están a la vanguardia de la redefinición de lo que significa la eyaculación visible.

Después de la experiencia de Hill-Meyer al hacer su primera aparición en un rodaje pornográfico convencional, cuando participó en Money Shot Blues, decidió iniciar su propia compañía de producción y para ello buscó a colegas queer de la industria del porno. La gran atención que se pone en el money shot ha llevado a que muchos productores y actores que se enfocan en la experiencia queer y femenina decidan llevar sus propias experiencias a la pantalla.

Casi tan pronto como la eyaculación visible llegó a la escena en los años 70, los directores queer y feministas se empezaron a poner detrás de la cámara para intentar subvertirla.

La directora Candida Royalle fue una de las primeras en enfocarse en el placer de las mujeres y las parejas en su debut como directora en los años 80. En la actualidad, directoras y productoras como Shine Louise Houston están cambiando las nociones tradicionales del orgasmo masculino mostrando orgasmos sin eyaculación, como en su video Bed Party de 2014, o sacando por completo del foco de atención a la eyaculación, como en su película de este año Chemistry Eases the Pain, que termina con una eyaculación que ocurre como algo secundario, algo que simplemente se puede borrar.

"Omitir la eyaculación sería como tener una película slasher sin sangre", me dijo Jiz Lee, quien también es directora de marketing de la productora Pink and White Productions de Houston. "Pero como una persona queer, también sé que en el sexo no hay un modelo único que les funcione a todos, y creo que justo por eso hay, en general, más espacio en el porno queer e independiente para que la expresión sexual desafíe las convenciones cuando se trata de sexo, incluyendo la venerada (masculina, blanca, cisgénero, heterosexual, etc) eyaculacion visual". Lee dijo que en los sets queer, incluido el de Houston, esto se manifiesta en un entendimiento de que si la eyaculación ocurre, está bien, y si no, todo sigue siendo igual se excitante.

"Hablamos de cómo las mujeres, las personas queer y las trans se benefician de la descentralización del pene, pero también se benefician los hombres cisgénero", dijo Caputo. Si toda la atención está en la eyaculación, es inevitable que con el tiempo, como ya ocurrió en los años 70 cuando todo comenzó, algunos directores de porno convencional se obsesionen con la duración, el volumen, la fuerza y ​​la ubicación del semen a un grado formulista.

"Si tienes a alguien que dice, Ay, no, eyaculo rápido pero quiero que el sexo continue, y la eyaculación deja de ser el pináculo de nuestro trabajo, podemos comenzar a reconocer narrativas en las que el sexo continúa de otras maneras: con las manos, la bocas, etc. Entonces, podemos empezar a contar otras historias y abrir más vías de placer para todos", dijo Caputo.

Incluso en el sexo heterosexual, el tropo del money shot se puede subvertir para señalar a la persona cubierta de semen como la que tiene el poder. "Si la eyaculación femenina es un 'estímulo para el ego' y algo que excita a muchos hombres, ¿por qué es tan difícil entender la idea de que las mujeres heterosexuales también pueden disfrutar de ver la eyaculación de un pene?" dijo Oeming.

"Obviamente, el placer masculino y el femenino tienen lugares muy diferentes en nuestra cultura, este último ha sido borrado y patologizado durante siglos. Pero a veces creo que esto lo hemos internalizado a tal punto que no podemos ver la agencia y el gozo de las mujeres en el sexo heterosexual". También se podría mostrar una felación como algo vulnerable para el receptor, algo que requiere de mucha confianza en la persona que tiene el pene en la boca, dijo.

No hay nada de malo en disfrutar y trabajar dentro de las estructuras de poder que hemos mantenido tradicionalmente —con el pene acaparando todo el poder—, pero tampoco tiene por qué ser el final de la conversación simplemente porque es la narrativa que las descripciones convencionales del sexo nos han mostrado durante décadas.

"Aunque para la mayoría de la gente, la idea de la pornografía sin una eyaculación visible puede sonar en sí como la antítesis de la pornografía, la eyaculación no visible existe, y justo debido a la gran idolatría que hay hacia el concepto de eyaculación visible, su subversión u omisión puede fungir como una declaración poderosa", dijo Lee. "El placer y la satisfacción no siempre tienen que ser masculinos y heterosexuales o incluso llegar al clímax para ser válidos… la variedad es lo que da sabor a la vida, y eso es cierto tanto en el arte como en los medios dedicados al sexo".