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Salud

Las personas deprimidas ven el mundo de manera más realista

Y la gente feliz puede ser un poco ilusa.

por Stephanie Bucklin; traducido por Laura Castro
28 Junio 2019, 4:30pm

Cloud Studio/ Stocksy.

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

¿Estás triste? Curiosamente, eso podría significar que, de hecho, eres mejor para juzgar tu propio desempeño, y la realidad en general, que cuando no lo estás.

Se llama "realismo depresivo" y parece sugerir que en nuestro estado normal, tendemos a operar bajo ilusiones felices que se alejan cuando estamos deprimidos. Esta idea hace añicos la teoría de que las personas deprimidas tienen una perspectiva demasiado negativa del mundo: en realidad, tal vez solo ven al mundo tal como es.

Según el National Institute of Mental Health [Instituto Nacional de la Salud Mental], la depresión es una de las enfermedades mentales más comunes en los Estados Unidos, que afecta a más de 16 millones de personas (o aproximadamente al 6.7 por ciento de la población) en 2015. Así que eso significa que más del 90 por ciento de los ¿La población está caminando con gafas de color rosa?

Aunque la depresión sea una de las enfermedades mentales más comunes, algunas investigaciones parecen sugerir que la mayor parte de la población va por la vida viendo el mundo a través de una lente color rosa. El concepto de realismo depresivo entró en escena por primera vez a través de un artículo de 1979 publicado por L.B. Alloy y L.Y. Abramson. En él, los investigadores les mostraron a los participantes deprimidos y no deprimidos un botón y una luz verde. Luego les pidieron a esos participantes que averiguaran hasta qué punto sus respuestas (presionar el botón) controlaban esa luz. Los participantes deprimidos fueron mucho mejores para juzgar el grado de control que tenían, mientras que los participantes que no estaban deprimidos tendían a suponer que tenían más control sobre la luz del que realmente tenían.

El realismo depresivo "aún es considerado como una hipótesis fructífera por muchos psicólogos, aunque no por todos", dice Colin Feltham, profesor emérito de estudios de asesoramiento crítico en la Universidad Sheffield Hallam y autor del libro Depressive Realism [Realismo depresivo]. Una serie de estudios han investigado esta teoría con resultados mixtos, dice.

Puede estar vinculado a otras teorías psicológicas, como la teoría del manejo del terror, dice Feltham. La teoría del manejo del terror sugiere que la naturaleza humana está vinculada al autoengaño: para evitar enfrentar conceptos aterradores como la muerte, la mayoría de nosotros vivimos en un estado de autoengaño. Y tal vez, cuando estamos deprimidos, es menos probable que nos puedan engañar.

De hecho, "algunos psicólogos admiten que un cierto elemento de autoengaño puede ser necesario para el bienestar", dice Feltham. A las personas deprimidas les puede faltar ese optimismo crucial que nos ayuda a atravesar una vida llena de angustia, falta de sentido y muerte. Entonces, si bien pueden ver las cosas de manera más realista, todos sabemos que la realidad a veces es simplemente brutal.

¿Quiénes tienen mayor probabilidad de experimentar el realismo depresivo? Los introvertidos, los hombres y las personas con alto coeficiente intelectual, dice Feltham, añadiendo que es más probable que ocurra en las personas medianamente deprimidas; las personas que sufren de una depresión mayor, en cambio, tienen más probabilidades de padecer distorsiones mayores en su pensamiento.

Sin embargo, no todos están convencidos de los efectos del realismo depresivo, tal como lo muestran otras investigaciones. El psicólogo Michael T. Moore, profesor de la Universidad Adelphi, dirigió una encuesta de 75 estudios sobre el realismo depresivo que incluyó a más de 7000 participantes. ¿Su conclusión? "Ciertamente hay evidencia de sus efectos, pero la evidencia muestra que ocurren en un rango muy estrecho de condiciones de estímulo", dice. "Un reloj descompuesto dos veces al día dará bien la hora".

Moore cree que no es que los participantes deprimidos tengan una visión más precisa de la realidad en general. Más bien, la configuración controlada de los experimentos de muchos de los estudios puede haber conducido artificialmente a tales resultados.

"Si configuras una circunstancia en la que no exista una relación entre el botón y la luz, los pacientes deprimidos podrían ser más capaces de acertar en la prueba, porque ese conjunto de circunstancias se ajusta a su visión un tanto sesgada del universo de que suceden cosas malas sin motivo", explica Moore. "Eso no significa necesariamente que sean más certeros en términos generales, sino que bajo ese conjunto tan limitado de condiciones de estímulo parecen serlo".

Lo que no sabemos, enfatiza Moore, es si los pacientes deprimidos, a través de una amplia gama de experiencias humanas, realmente perciben el mundo con mayor precisión. Nuestra investigación actualmente es demasiado homogénea, dice.

Si el realismo depresivo es o no en realidad un fenómeno ampliamente aplicable, sigue siendo una pregunta abierta, dice Moore. Sin embargo, es una pregunta importante, porque podría tener un gran impacto en la forma en que prevenimos y tratamos la depresión.

El tratamiento actual para la depresión es la terapia cognitiva, que funciona bajo el supuesto de que el paciente deprimido está triste porque tiene una percepción equivocada de su entorno, dice Moore. Ese paciente solo recuerda las cosas negativas y no percibe las positivas. La terapia cognitiva presumiblemente ayuda a los pacientes a ser más precisos y realistas, lo que les ayuda a mejorar.

Pero si el realismo depresivo resulta ser verdadero, surge la pregunta: ¿la terapia cognitiva realmenteestá ayudando a los pacientes a ver la realidad con mayor precisión? ¿O simplemente les ofrece una lente rosa para ver el mundo?

Por ahora, la evidencia sugiere que tenemos razones para creer que las personas medianamente deprimidas perciben mejor ciertos aspectos de la realidad. Si eso es cierto para un conjunto más amplio de circunstancias, aún está por verse. Mientras tanto, disfruta esa percepción color de rosa de la vida, puede ser que solo sea un signo de buena salud mental.