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Cultura

Lo que siempre quisiste saber de una prostituta y nunca te has atrevido a preguntar

Entrevistamos a Oihane Zuria, escort independiente de Barcelona, para que nos responda las diez preguntas que siempre quisimos preguntar a una prostituta.

por Alba Carreres
24 Agosto 2016, 3:00am

Oihane Zuria se autodenomina una escort poco común: Prefiere un libro a una fiesta, prioriza la atracción de la mente a la del cuerpo y es cariñosa e implicada con cada persona que conoce. Empezó en el gremio por curiosidad a los 23 años llevando a cabo conexiones por webcams, más tarde en centros de masajes y finalmente se estableció como escort independiente hace apenas un año. Además de ser una gran activista a favor del trabajo sexual, Oihane es ilustradora de vocación, amante de las artes y del buen gusto.

Su madre se siente muy orgullosa de su elección, pues lo ve como un ejercicio de libertad absoluta. A pesar de sus raíces vascas actualmente reside en Barcelona, donde también trabaja. Realiza todo tipo de servicios variopintos (desde acompañamiento en viajes hasta atención a discapacitados), eso sí, ella misma elige a todos sus clientes.

Hoy le preguntamos todo aquello que siempre le quisimos preguntar a una prostituta. Estas son sus respuestas:

VICE: Después de tu jornada laboral, ¿te apetece tener sexo con otros sin cobrar?
Depende del día. Lo mismo que a veces cuando termino de hacer un encargo de ilustración no me apetece nada pintar mis propios personajes, hay días en que estoy creando alguna cosa nueva de mi universo y sí que me apetece ponerme con ello por mucha carga mental que lleve ya, aunque sea para hacer unos bocetos y mantener la idea guardada. Con el sexo sería lo mismo, quizás un día vengo muy cansada y no me apetece pero otro día estoy con esa persona y me da ganas de hacer el amor con ella.

¿Qué pasa cuando tienes la regla? ¿Trabajas igual?
Suelo aprovechar esos días para tomarme un descanso, aunque si tengo citas solo de acompañamiento puedo atenderlas sin problemas. Tengo la suerte de que la regla no me duele y puedo estar perfectamente acompañando a alguien sin ninguna mueca de dolor. Pero nunca me gustó tener sexo con la regla así que lo aplico y no lo hago ni personal ni profesionalmente. Solo ofrezco prácticas sexuales que me gusten.

Por desgracia recibes mensaje bastante desagradables con amenazas e insultos. ¿Qué haces cuando esto sucede?
Depende de la gravedad de la amenaza. Si es un insulto vulgar un bloqueo es suficiente, no voy a dedicar mi tiempo a gente que no pueda aportarme nada positivo. Si hablamos de amenazas reales o hacia mi vida privada me voy a la comisaría con las pruebas que tenga. La policía está de nuestro lado en este país, por suerte. No estamos tan desprotegidas como la gente piensa. Nos unimos, denunciamos y avisamos a las compañeras de la mala gente. En realidad esto no es algo habitual, lo normal es sentirte insultada porque te consideren inferior por ser prostituta, porque creen que pueden hablarte sin educación o que pueden decirte cualquier cosa porque "estás ahí para aguantar eso". No. Ni yo ni nadie está para aguantarle ninguna mierda a nadie. Al que entra con malas formas, haya o no haya insulto, es bloqueo directo.

Lo más irónico es que me insulta y desprecia mucho más la gente que dice defenderme que los posibles clientes. Además muchas veces viene acompañado de un paternalismo brutal: "pobrecita, ellos te tratan mal, yo estoy de tu lado y te ayudo a salir del infierno" mientras está diciendo que soy un trozo de carne, mercancía, explotada, esclava o mierda similar. Nos llaman esas cosas mucho más los abolicionistas que los clientes. De un cliente serio jamás he oído cosas así. Ese tipo de comentarios implican muchas cosas negativas. Primero, anular mi propia capacidad de decisión: "no sabes el infierno que estás pasando, no lo ves". Se creen que me maltratan cada día o algo por el estilo. Cuando nos llaman "trozos de carne" están legitimando que los malos clientes se lo crean. Si nos lo llaman los abolicionistas, que se supone que son "los buenos" en su imaginario, ¿por qué no se lo iban a creer los puteros, que son "los malos"? ¿no se dan cuenta del daño que nos hacen con esos adjetivos?

¿Qué es lo que has aprendido sobre el sexo trabajando?
Que la mayoría de la gente hace "lo normal, nada de cosas raras". Fuera bromas, he descubierto fetiches curiosos (inflar y explotar globos, hacer pompas de chicle vestida de látex, usar una máscara veneciana, vestir al cliente de bebé...) pero no son algo habitual. La mayoría de la gente disfruta sencillamente con sexo oral y penetración. No tiene un gran misterio, todos acabamos siendo muy parecidos. A unos les gustará más el culo, a otros los pies, a otros las manos... pero en el fondo todos queremos "lo normal, nada de cosas raras". Siempre me he preguntado qué son las "cosas raras" en la mente de toda la gente que me lo dice.

Antes de entrar en la profesión pensaba que iba a tener que hacer "cosas raras" todos los días. Nada más lejos de la realidad, he aprendido que la gente es normal y quiere sexo normal. Sobre mí misma he llegado a descubrir algún fetiche curioso (que me laman y besen los pies, por ejemplo) y eso me gusta, me ha permitido explorar mi propia sexualidad y evolucionarla mucho. He encontrado excitantes cosas que antes no me había planteado (estar en medio de una sala con gente follando en grupo en un club liberal) aunque sigan sin estar entre cosas que haría por iniciativa propia. Me ha hecho aceptarme más a mi misma al ver que hay cosas que puedes no conocer sobre tu propio cuerpo y tus propias sensaciones. Que no tenemos claro lo que nos va a gustar o disgustar siempre, no es inamovible.

¿Te encuentras a menudo con gente a la que le apestan los genitales o otras condiciones que no son nada apetecibles para mantener una relación íntima?
Nunca atiendo a nadie que no esté debidamente aseado. Es lo mismo que si fuera a mantener una relación con alguien sin cobrar porque me apetece, no voy a follar con esa persona si huele mal y hace que a mi no me apetezca. Vamos precisamente ahí: si tu haces que no me apetezca, entonces no me apetece ni cobrando.

¿Cuál crees que es el fetiche que más morbo provoca a tus clientes?
La verdad es que me cuesta encontrar algo común a todos. Atraigo a menudo porque tengo las caderas grandes, por ejemplo. Ya que tengo buenas caderas genéticamente las trabajo en el gimnasio para aprovechar mis atributos naturales. Y no me quejo, una utiliza lo que tiene.

Otras veces porque hago hincapié en que no ofrezco simplemente sexo y que mi mente debe estar muy presente en el encuentro. Que soy como una novieta, hablo mucho y que busco gente con la que sea fácil generar un ambiente cómodo para ambos. Hay gente a la que le atrae la naturalidad y la sencillez. Me fascina la inteligencia, aprender cosas nuevas, escuchar a gente que ha vivido un montón de experiencias. Me siento como una esponja con muchos de ellos, adquiriendo nuevos conocimientos. Supongo que es eso, el ofrecimiento de sexo mental más que sexo físico.

Si te diesen 1.000.000 de euros, ¿dejarías de ser prostituta?

Me hace gracia esta pregunta. Es curioso que no la suelo ver en otras profesiones, casi siempre cae en la nuestra. Parece haber un concepto extendido sobre que tu trabajo solo puede o encantarte o ser horrible, sin término medio. ¿Lo dejaría por un millón? Sí. ¿Eso hace que sea tremendamente horrible? No.

Pregúntale lo mismo a un oficinista. Sorpresa, seguro que él también. Sin embargo yo me llevaría la coletilla de "ah, lo haces solo por dinero". ¡Anda! Ahora todos curramos por altruismo, no te jode. Nadie pone en duda que el oficinista también vaya allí por dinero, pero de mi se asume que hacerlo por dinero "es por que sufro". Todos trabajamos para ganarnos la vida, simplemente entre la oferta existente, para mí ésta es la más interesante por ahora.

Puede que no dejara de escribir, pintar o diseñar por un millón. O sí. Todos decimos cosas que luego no sabemos cómo nos afectarían a la hora de la verdad. Pero la frase refleja que tengo pasión por mi profesión de ilustradora, y que mi trabajo como escort me gusta y me hace feliz pero no es mi pasión, así de sencillo. Lo hago con mucha profesionalidad y dedicación porque en todos los trabajos que he tenido me he esmerado en ser la mejor, éste no va a ser distinto. De pequeña quería ser artista, no puta. Pero no serlo a tiempo completo y ser puta a tiempo parcial junto con el arte no me causa ningún trauma ni me hace creer que "no lo he conseguido" o que "he fracasado siendo artista y por eso soy puta". Soy ambas cosas, las compagino. Y me da libertad, tiempo, seguridad económica, pasión por mi vida y un posible buen futuro. Para mí ya soy una triunfadora, solo estoy en el camino a serlo más.

¿Qué te parece que puta se utilice como insulto?
Me parece mal como mujer, no como puta. Como puta nos lo hemos apropiado como hicieron los gays de "maricón" y me parece perfecto. Es una manera de enfrentar el insulto con un "y que?". Profesionalmente no deja de ser una abreviatura de prostituta.

Pero como mujer normalmente es usado contra chicas que viven su sexualidad de la forma que ellas quieren. A veces porque follan "demasiado", a veces lo dice el chico al que han rechazado, a veces por como se visten... No hay que observar durante mucho tiempo el comportamiento humano para encontrarse que puta es un insulto exclusivamente femenino y siempre va dirigido a las mujeres que no hacen lo que un hombre espera. El que puede afectar a hombres es "hijo de puta", exponiendo que la vergüenza es haber nacido de una puta. El hombre no puede ser puta, claro.

Yo les di la razón: empecé a cobrar. Ah, ¿no era puta? Coño, cuando cobro bien les jode que sí sea puta. Parece que cuando ya tienen que apoquinar pasta se arrepienten de lo dicho, es gracioso.

¿Se puede llegar a tener pareja estable ejerciendo tu trabajo?
Se puede. No es un trabajo habitual, tiene sus cosas con las que es difícil lidiar, pero hay gente que puede hacerlo perfectamente y no es ni un calzonazos ni un cornudo. Al contrario, es una persona muy valiente por luchar contra el estigma social. Puede ser duro, hay crisis potentes donde el trabajo entra por narices en los problemas de la relación. Lo imprescindible es que la persona haya madurado muchísimo y tenga la mente abierta. A veces nos creemos que somos las personas más abiertas del mundo y luego te sorprenden tus propios límites. Y no es malo, simplemente unos pueden con ello y otros no. Pero por poder, es perfectamente factible. Muchas de mis compañeras llevan años de relación o están incluso casadas.

¿Disfrutas de los besos de tus clientes?
Al igual que en otras relaciones personales, el disfrute siempre acaba dependiendo de las dos personas. No disfruto pintando o escribiendo todos los días a pesar de que es mi pasión. En todas las profesiones vas a encontrarte días o clientes con los que no disfrutas tu trabajo, y otros con los que te encantará. Este no es una excepción, los clientes son clientes sueltos, cada uno se representa a sí mismo. No son un bloque en el que todos son iguales y con todos se siente lo mismo.