En el Funeral: un candoroso escándalo de chiquillos haciendo música a guitarrazos. En Neon Bible: coros sacros y una especie de escritura tan sagrada como apócrifa, musicalizada para hacer sentir al escucha como un ser indefenso. Luego la extraña guerra ciudadana implícita en todo el The Suburbs. A Arcade Fire le gusta hacer rotundos discos concepto. Discos que ocultan una trama.

Los dos personajes en la portada del Reflektor son Orfeo y Eurídice. Él se cubre los ojos con la mano y ella lo abraza solicitando cariño mientras abandonan un vortex. En la versión física del disco, un vortex de colores.
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Hay quien apenas escucha algo al respecto de los mitos griegos y deja de poner atención. Cierto: son complicados, enmarañados y desmadrozos. Pero nos explican y justifican. A todos. Además pasa como cuando uno tiene que ver en contra de su voluntad un capítulo de la telenovela que está viendo una tía y a los pocos minutos ya se sabe quién es quién y cuáles son las voluntades y anhelos de cada personaje. Así de fácil.

A grandes rasgos: Orfeo y Eurídice se aman mucho. Orfeo es un poeta cuyas composiciones musicales conmueven a los animalitos del bosque e incluso a las piedras del camino. Un día a Eurídice la muerde una serpiente y se muere. Orfeo se saca de onda y decide ir por ella al infierno. Desciende y ahí sus cantos gustan tanto a los moradores y administradores del inframundo que le dicen: “va, saca a tu mujer de aquí pero con una condición: camina delante de ella y no mires hacia atrás hasta que salgan al mundo superior y los rayos del sol los toquen”. Evidentemente no estoy citando de forma literal. Orfeo, sin voltear a ver a su amante cruza gran parte del Infierno, ella viene detrás de él. Es el momento exacto que conmemora la portada del Reflektor. A punto de abandonar «El Inframundo», Orfeo la riega y mira a Eurídice. Ella muere por segunda ocasión.
Ese es el mito. Para desarrollar la forma como fue adaptado por Arcade Fire me enfocaré en tres tracks:
2:2 «Awful Sound». Quizá el menos preclaro de la trinca que forma lo que llamo el «Ciclo Órfico» en Reflektor. La canción básicamente consiste en Orfeo cantándole su amor a Eurídice que ya murió, evoca cuando se conocieron. Un sonido horrible separó a los amantes. Un sonido horrible que compite con las bellas composiciones del enamorado. El sonido es al mismo tiempo el silencio de Eurídice y el ruido de su cuerpo al golpear el suelo, difunta. Ambos bullicios acaban en un caos sonoro, aquel con que concluye la canción y que a mi parecer es a la par la entrada al infierno. Esta canción, a grandes rasgos, es una reinterpretación del cuarto párrafo del capítulo 1 del Libro X de “Las Metamorfosis” de Publio Ovidio Nasón.
“…He venido en busca de mi esposa. Una víbora le inyectó su veneno y le hizo perecer en la flor de la edad. He querido soportarlo y no negaré que lo he intentado, pero el Amor ha vencido…yo os conjuro a que volváis a tejer la trama del destino de Eurídice, terminada de manera tan apresurada…”
Y digo reinterpretación porque la súplica en la canción no está enfocada al rey de las sombras sino a Eurídice misma. Y es una súplica recelada.
2:3 It´s Never Over. De plano el evidente cuerpo central del mito órfico. El principio de la canción es emocionantísimo. Unos pianitos nos expulsan o arrastran. ¡Es un viaje en todo caso! Eurídice le susurra dulcemente a Orfeo que no tema: I´m behind you. Don´t turna round. I can find you. Just wait until´s over. También le dice que todo estará bien y que ya pronto abandonarán el infierno. Orfeo desconfía, dolorosamente le confiesa que jamás podrán salir de ahí (ajá, el título de la canción) y que, acaso, ni siquiera es para tanto. Toda esta canción es el discurso amoroso y terrible de una pareja de amantes abandonando el infierno. Se pelean, tratan de conciliarse, se pelean de nuevo. El amor. No olvidemos que no pueden mirarse a los ojos. Es un diálogo de ciegos. Orfeo le dice a ella que envejecerá. Que no podrán salir nunca del infierno. Acaso el infierno es el amor mismo. I will sing your name till you´re sick of me. Ella también canta. A punto de abandonar el infierno, se sabe, Orfeo se desespera y la mira. ¡La mira!
Marido y mujer, los dos vocalistas de Arcade Fire se dicen, a susurros e interrumpiéndose:
We stood beside a frozen sea (el río Estrimón, el del Caronte, el mar de las almas). I saw you out in front o me (todo se ha perdido). Reflected light a hollow moon (recordemos que no podían mirarse sino hasta que los tocaran los rayos del sol). Oh Orpheus. Oh Eurydice… it´s over too soon.
Al final los amantes se dan cuenta de que el infierno no es infinito sino de que acabó muy rápido. El amor es fugaz y no regresa. ¡Caramba! El problema no es que las cosas terminen sino que son irrecuperables. Que aquí cada lector evoque al ser por quien sería capaz de ir a negociar con el demonio.
2:5 «Afterlife«.La canción más alegre y bailable del disco. También la más triste e irresoluta. Ovidio cuenta que Orfeo regresa al mundo real y ahí renuncia tajantemente a las mujeres del mundo. Un grupo de ellas un día lo ven pasar y le gritan: “Mirad, mirad, hacia acá. Aquí está el hombre que nos menosprecia”. Así que lo matan, decapitan y despedazan. Habrá a quien esto le parezca mala copa. Las mujeres en los mitos griegos son así, ¿qué se le va a hacer?
Ah pero, una vez muerto:
“La sombra de Orfeo desciende bajo tierra… En los campos en donde habitan los piadosos encuentra a Eurídice, a la que estrecha entre sus brazos con avidez. Allí ahora pasean los dos juntos… Orfeo puede volverse ya a mirar a su Eurídice sin temor a perderla.”

Foto vía Rolling Stone
El clímax del mito para Arcade Fire, en cambio, es tan pesimista como el de Virgilio. En «Afterlife», es decir en el Otro Mundo, todo es duda y miedo. Una vez que todo aliento y polvo y fuego se han consumido nace la duda: Can we, just work it out. ¿Podremos estar juntos después de lo ocurrido?, grita el héroe. El Otro Mundo es nuevo y no se parece a nada que hallan visto antes. Orfeo se pregunta si podrán tan siquiera sobrevivir una noche más. Eurídice se pregunta a donde fue a dar el amor: Oh, when love is gone, where does it go. Nos amamos pero no podemos ya estar juntos. ¿Por qué me viste? ¿Por qué bajaste por mí? ¿Por qué amarnos para siempre?
Arcade Fire es una banda poderosa que aspira a la grandeza de cantar y contar el mito. Es decir, a la grandeza que reside en el hombre que somos todos los hombres. “Reflektor” es una creación artística sobresaliente y además un producto intelectual complejo dividido en dos discos que suman en total trece canciones. Tres de ellas se enfocan evidentemente en lo que aquí traté de desarrollar. Sin embargo todo el disco está hilvanado entre sí, por momentos pareciera ser el constante susurro entre dos amantes adolescentes en conflicto. A veces vuelve a ser el dolor por lo extraviado. A veces de nuevo el candor, el escándalo, el coro religioso y militar.
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