Para vosotros no sé, pero para mí, dormir es una especie de refugio. Sueños, aventuras épicas, un regreso a la nada prenatal. Para mi colega Mike Bremmer, sin embargo, dormir es algo a lo que sucumbe; algo que no le queda otro remedio que sufrir. Él padece pavor nocturnus, pesadillas. En la Edad Media, los europeos creían que eran los súcubos quienes provocaban los terrores nocturnos; en tiempos más recientes, alienígenas. Este trastorno tiene un nombre técnico, no nos lo hemos inventado nosotros: alucinaciones hipnagógicas. Es una forma de parálisis del sueño a las que se unen alucinaciones increíblemente vívidas y, por lo que parece, aterradoras. Existe un consenso en achacar este trastorno a un desorden genético, que se transmite de generación en generación y afecta sobre todo a los hombres. Sólo leer sobre esto ya me produce repelús; ¿ podéis imaginar cómo debe ser eso de sufrir pesadillas noche tras noche, año tras año? A mí me resultaba difícil hacerme una idea, así que decidí llamar a Mike para que me lo explicara.
Vice: Cuando te vas a la cama, ¿qué es lo primero que te anuncia, «Bueno, parece que voy a tener otra noche de terror»?
Mike: No puedes relajarte mientras intentas dormir. Tu cuerpo se apaga pero tu mente sigue despierta. La parálisis del sueño, que es la primera fase, es como una sensación de que algo se avecina. Una vez estoy sumergido en este estado de parálisis, sé cuál es el siguiente paso, soy consciente de lo que va a pasar.
Videos by VICE
Esto ya me está asustando.
Empiezo a sentir presión en el cuerpo. A veces hasta me parece como si una serpiente o algo parecido se estuviera enrollando en mis piernas, apretándome una contra la otra. Entonces, con visión periférica, veo a alguien. Esto, en la jerga del terror nocturno, es una persona-sombra. Nunca las veo directamente o interactúo físicamente con ellas.
Eeeeeeee.
La mayor parte del tiempo noto que algo se mueve por encima de mis piernas y luego, casi cada vez, como si me arrancaran de la cama y después arrastraran por la habitación. Los noto aferrarme por las muñecas y arrastrarme por el suelo como si fuera una aspiradora. Nunca dejo mi habitación. Cada vez que me veo en el umbral de la puerta, normalmente, suelo conseguir fuerza suficiente para pulsar el interruptor de la luz. Es como una zona segura, supongo. Tran pronto mi dedo se acerca al interruptor, me incorporo de la cama a toda prisa. En realidad nunca he llegado a apretar el botón, pero es el momento en el que vuelvo a restablecerme. Me levanto de la cama y busco la fuente de luz más cercana, ya sea el teléfono móvil, el ordenador, una lámpara… Cualquier cosa que sepa que puedo controlar.
Ufff ¿Significa eso que ya estás a salvo?
No siempre es garantía de estar totalmente «fuera». Anoche tuve pesadillas en forma de bucle. Me desperté y cogí al gato, que estaba a los pies de la cama, y en este punto de la pesadilla pensé que ya estaba todo bien, que ya estaba al control. Creía que estaba despierto pero no lo estaba. Después sí llegué a despertar realmente.
Háblame de esa persona-sombra. ¿Se parece a alguien que conozcas?
Sólo puedo describirla como una figura alta y oscura de complexión normal. Lo único que he visto de forma completa en un par de ocasiones es, según parece, la figura más común del universo de los terrores nocturnos. Se trata de una seductora pelirroja que dice, «Dime que te gusto». Está a los pies de la cama, sin hacer nunca contacto, sólo desnuda y esperando acción. Lo más raro es que no es fea, pero al igual que a las otras figuras-sombra, se supone que hay que tenerle miedo.
La primera vez que te ocurrió, ¿qué creías que te estaba pasando?
Le pasó a mi hermano antes que a mí pero, por lo que sé, nunca fue tan grave ni le ocurrió tan a menudo. Lo suyo era más una experiencia extracorpórea. Él gritaba en medio de la noche que había alguien en su habitación con una pistola. Alertados, mis padres se despertaban a ver qué pasaba. Yo estaba completamente amodorrado, así que no puedo decir cuán malo era aquello.
¿El hecho de saber lo que va a ocurrir produce que la experiencia dé más miedo?
Lo cierto es que da menos miedo desde el momento en que me doy cuenta de lo que está pasando. Ya sabes, cuando estás soñando no siempre sabes que se trata de un sueño, pero llega un momento en que te das cuenta de que lo es.
Sip.
Esto no es exactamente como un sueño ya que no me puedo controlarme a mí mismo aunque sepa que no es real. Pero puedo esperar a que pase, quedarme sentado preguntándome cuándo va a terminar. Y, como ya he dicho, está lo del interruptor. Cada vez que eso sucede sé que voy a estar bien.
¿Pensaste alguna vez que se trataba de un fantasma o una abducción alienígena?
Antes de saber que era algo normal y que no sufriría daño ni nada por el estilo, estaba convencido de esto me lo estaba provocando alguien. Como si me hubieran inyectado alguna cosa y esa fuese la razón de que me encontrara semidormido y sin poder moverme.
¿Qué piensas de las personas que dicen que sus terrores nocturnos son abducciones alienígenas?
Sentir no significa nada, has de tener algún tipo de evidencia física. O un testigo. Cuando tengo pesadillas nada cambia en mi habitación, salvo que quizá haya arrojado lejos las sábanas. Creo que a esa gente nadie les ha informado bien de lo que les pasa. O eso, o es que intentan llamar la atención.
¿hay alguna manera de prevenir los terrrores? ¿Beber, o fumar marihuana?
Sí, cuando estoy borracho es como si mi mente se ralentizara y ya no pienso en ello. Pero sólo bebo cuando me lo puedo permitir, y no puedo trincarme una botella de vodka cada noche sólo para alcanzar la paz mental. En cuanto a fumar hierba, es cierto que cuando me colocaba con cierta regularidad experimentaba menos terrores. Los tenía, pero ni de lejos tan a menudo como ahora. Supongo que cuando estoy cansado y colocado mi mente está mucho más calmada, y así es más sencillo relajarse. Pero, igual que con la bebida, no voy a estar dándole al bong cada noche.
Hostia, yo sí lo haría. Lo que te pasa suena horrible.
Eh, lleva sucediendo un montón de tiempo y va a seguir así. Claro que esta noche puedo intentar evitar que ocurra, pero sé que más pronto o más tarde volverá.
MASON ANDERSON-SWEET
TRADUCCIÓN: Janire M. Cabrera
Ilustración del Terror Nocturno de Mike por su amigo Nick Hansen-Macdonald. Arriba, el famoso cuadro del siglo XVIII «La Pesadilla», de Johann Heinrich Füssli.
Más
de VICE
-

-

(Photo by Bryan Bedder/Getty Images for Fashion Scholarship Fund) -

