La 'friend zone' no existe y las mujeres no te debemos una mierda

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27 Marzo 2017, 4:00am

La friend zone: un bonito término comodín que evoca la imagen de un amigo pelirrojo, dulce y sensible con la mirada perdida en el infinito mientras tú, la mujer que ama, andas por ahí con otro. Lo único que él quiere es hacerte listas de reproducción de sus grupos indie favoritos y mostrarte su rara colección de la primera edición de libros de Dylan Thomas, pero NO. Tú solo quieres que seáis "amigos" (menuda zorra estás hecha). Tú solo quieres disfrutar de su compañía y prescindir de su polla.

La "zona de amistad" se ha asentado tanto en nuestra cultura que ya casi no se cuestiona. Una búsqueda rápida de artículos de autoayuda dirigidos a los hombres muestra que es un tema habitual: cómo evitar la friend zone, cómo saber si estás en la friend zone, qué hacer si estás en la friend zone. Es como si nadie se hubiera parado a pensar qué nos dice este término a las mujeres, o cómo nos afecta. Es como si las mujeres casi no fuéramos el problema.

Cuando los hombres usan el término friend zone, están intentando explícitamente avergonzar a las mujeres por herir sus sentimientos. Avergüenza a las mujeres por ejercer su derecho a decir no, igual que "guarra" avergüenza a las mujeres por ejercer el derecho a decir sí (y "puta" es una ofensa a las mujeres que deciden pasar de tus gilipolleces).

Es como si nadie se hubiera parado a pensar qué nos dice este término a las mujeres, o cómo nos afecta. Es como si las mujeres casi no fuéramos el problema.

Al decir que están en la zona de amistad, los hombres dicen a las mujeres que les debemos algo. Nos dicen que no tenemos autonomía en nuestras propias vida, y que alguien debería decidir por nosotras. Les debemos sexo o una relación romántica porque deberíamos alegrarnos de que un tío (cualquiera) sea simpático con nosotras. Cuando ser simpático es lo mínimo que deben hacer. No te dan un premio por superar el listón más bajo posible de la humanidad. Es genial que proclames a los cuatro vientos que no eres sexista, racista, frívolo, egocéntrico o abusón, pero no esperes que nadie te dé una palmada en la espalda por hacer una lista de todos los defectos que no tienes, o por hacer lo que se supone que debes hacer.

"Soy un tío majo, yo no hago eso", podrías decir. De acuerdo, pero ¿te alzas contra los hombres que sí lo hacen? ¿O te limitas a observar mientras piensas lo majo que eres?

A las mujeres se nos dice constantemente que nuestros instintos y sentimientos no son tan importantes como los de los hombres. ¿No te gusta que te tiren los tejos en el trabajo? ¿Pero cómo lo hará para conocer a otras chicas? ¿No te gusta que tíos extraños y asquerosos te digan en la discoteca que tienes un par de buenas peras? ¡Quizá debas aprender a aceptar halagos! Es curioso la de adultos hechos y derechos que todavía no han aprendido a aceptar el rechazo que dicen, "Necesitas aprender a aceptar halagos". Si una mujer te dice que teme por su seguridad cuando va sola por la calle, y tu principal preocupación es que ahora no puedes ligar con desconocidas en la calle, yo de ti me replantearía mis prioridades. Si piensas que las mujeres estamos locas por no aceptar tus halagos, nunca has pasado por la experiencia de que un hombre te tire los trastos y que después te amenace con matarte en el tiempo que tardas en decir "no gracias".

¿Te alzas contra los hombres que sí lo hacen? ¿O te limitas a observar mientras piensas lo majo que eres?

Con frecuencia, el amigo enamorado que está en esta "zona" inexistente se lanza a inundarte de gestos románticos: te manda pequeños mensajes cada mañana, va a todas las fiestas en tu casa, le gusta todo lo que publicas en Facebook y le habla a todos sus amigos sobre ti. Muy dulce, encantador, inofensivo. Porque él SABE que debéis estar juntos, y si la sociedad le ha enseñado algo a los hombres, ¡es que el que la sigue la consigue! Por supuesto, cuando las mujeres hacen los mismos consabidos gestos románticos a hombres que claramente dicen que no están interesados, se interpreta siempre como una maniobra desesperada y lamentable. ¡Es una lapa de las buenas! Acosadora. Las tías están locas.

Pero si una mujer te dice que no está interesada, no está hablando en código. Cuando dice, "Estoy bien", lo que en realidad significa es: está bien. Igual que cuando dice "No", no es un sí disfrazado. Ni un "sí, si me vas detrás". Ya está bien de creer que las mujeres no saben expresarse apropiadamente. Y deja de creer que puedes reclamar a una mujer porque la has visto primero o porque estás seguro de que tú eres exactamente lo que necesita.

El argumento de que los hombres también pueden poner en la zona de amistad a las mujeres ha salido a colación, pero ignora una verdad universal: las mujeres no ven a los hombres como opciones binarias entre "follable" y "amigo". Las mujeres tienen relaciones complejas, con matices, confusas, satisfactorias y turbulentas con mujeres, hombres y personas sin género binario. Naturalmente también pueden los hombres, pero el tipo de hombre que se queja de que lo han incluido en la friend zone, te está diciendo explícitamente que te valora en función de si quiere meterte la polla o no.

Los hombres en la friend zone necesitan crecer de una puta vez y gestionar el rechazo como adultos, porque la friend zone en realidad no existe.