BUSCANDO A UN TERRORISTA

Este es Joost con un arma

El año pasado, nuestro amigo de entonces 19 años Joost Wierenga conoció a Bud Wichers mientras buscaba una cámara en Marktplaats (el eBay holandés). Después de que se conocieron, Bud, un realizador de documentales, le preguntó a Joost si le gustaría grabar algo en Irak. El plan de Bud era encontrar a alguien de Al-Qaeda, entrevistarlo y filmar todo lo que llevara a ese evento. Joost accedió, así que se fueron a Irak el año pasado. A lo largo de su viaje de 35 días, Joost y Bud se divirtieron, hablaron con un terrorista y recibieron propuestas de matrimonio. Aquí está lo que Joost nos platicó sobre lo sucedido.

Vice: Hola Joost, la mayoría de los chicos de 19 van a la playa a ponerse hasta el culo, pero tu fuiste a Irak el año pasado. ¿Qué chingados te pasa?

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Joost: Fui con Bud Wichers a filmar un documental sobre buscar los restos de Al-Qaeda. Ahora que la guerra ha terminado oficialmente, queríamos hablar con un terrorista.

¿Cómo conociste a Bud?

Me vendió una cámara, y cuando fui a su casa a platicar sobre la cámara, tuvimos una conversación que duró todo un día. Después me pidió que fuera con él. Todavía tenía contactos en Irak de la última vez que estuvo ahí tres años filmando un documental. Así que un kurdo que conocía, Dlshad, que vivía en Kirkuk, le dijo a Bud que podía organizar todo para el viaje. Dlshad amaba Holanda, y nos consiguió todo lo que necesitamos: refugio, carro con chofer, seguridad, buenas historias, ideas para hablar con la gente…todo. Terminamos quedándonos en su departamento y él nos llevó a todos lados y él mismo fue el traductor. Utilizó el dinero que le pagamos para comprar dos bicicletas de montaña, las cuales estuvieron envueltas en plástico en su sala durante todo el tiempo que estuvimos ahí. Mantener las cosas nuevas dentro de su empaque de plástico es un nivel de status, aunque uno muy feo. También compró un perro muy sucio, al que tuve que llevara a pasear una noche.

DIshad

¿Qué tal el país?

Se sintió como Turquía en un principio, porque los primeros días fueron como vacaciones. Fuimos a un parque temático, visitamos a la familia de DIshad y fuimos de campamento.

¿Un parque temático?

Si, la región en la que estábamos, la región kurda del país, solía ser el principal destino turístico de Irak por su naturaleza. Así que tenían un parque temático ahí. Era un parque normal con una rueda de la fortuna y una montaña rusa. Fuimos dos veces, pero no había muchos otros visitantes.

Una de las pocas mujeres con un niqab que Joost vió durante su estadía.

Es extraño ir a un país y encontrarlo tan diferente a la imagen que tenías en tu cabeza. Tu imagen mental probablemente fue formada por las mujeres en los medios con sus burkas y niqabs, todos gritando en las calles, disparando al aire y todos odiando Occidente. Pero he visto a más mujeres en nicab en un día en Munich que en mis cinco semanas en Irak.

Uno de los tantos niños con armas de juguete en el campo de refugiados Kirkuk.

¿Cuándo comenzaron a filmar?

Comenzamos a filmar en un campo de refugiados en Kirkuk. La región kurda de Irak no fue escenario de muchos enfrentamientos, así que muchos refugiados fueron hacia allá. Caminamos a través de lo que debió haber sido un hermoso estadio de futbol. Los niños en el campo tenían, literalmente, nada, así que se alegraron de vernos. Todos jugaban con pistolas de plástico, menos un chico que usaba una máscara que hacía juego con su atuendo. Cuando regresamos al campo unos días después, estaba casi vacío. El gobierno le dio un millón de dinares, cerca de cien euros, a las personas de ahí para que comenzaran de nuevo sus vidas.

Esta es Julie, o Zara, intentando seducir a Joost con una flor.

¿Qué clase de personas te tocó conocer en Irak?

Conocí a una chica que trabaja de traductor con los estadounidenses, Julie, cuyo nombre de hecho es Zara. Quería casarse conmigo. DIshad me dijo en muy mal inglés que es una mujer muy hermosa, pero que probablemente intentaría tener sexo conmigo para después decir que está embarazada y conseguir un boleto de ida a Holanda. Todavía me manda mensajes de Facebook, preguntándome si ya tengo novia nueva. Y que si no, está dispuesta a ser mi novia.

Julie de nuevo, con su pistolota

Suena bien. ¿Qué otras cosas hiciste para el documental?

Fuimos a Mosul. Es una ciudad muy peligrosa para periodistas. Todas las personas con las que hablamos nos advirtieron sobre esa ciudad.

¿Por qué es peligrosa?

Porque ahí viven personas de toda etnia, religión y trasfondo. Por eso nadie confía en los demás y por eso matan a personas ahí. Menos de una semana antes de nuestra llegada, una periodista de Bagdad viajó a Mosul con ocho guardaespaldas. Mataron a todos y enviaron su cabeza de vuelta a Bagdad.

Así que llegar al lugar es muy difícil. Solo conseguimos acceso después de hablar con un general del ejército de Irak en tres ocasiones. Accedió a organizar nuestra seguridad para entrar a la ciudad, pero sin los papeles necesarios. Llegamos al lugar en un convoy de carros pertenecientes a la policía y el ejército.

¿Por qué les ayudó de esa manera el general?

Lo sobornamos

¿Qué les mostraron en Mosul?

Nos mostraron un palacio que una vez le perteneció a Sadam Hussein y a sus hijos. Momentos antes de que llegáramos al lugar, una bomba explotó en un lugar cercano, lo que hizo que nuestro convoy se separara y revisara el lugar, dejándonos solos en el carro con DIshad. DIshad comenzó a cagarse de miedo porque no conocía a nadie en esa ciudad. Nos dijo que debíamos irnos inmediatamente y que no había habido un periodista en Mosul en los últimos tres años. Después de unos 100 metros, un Humvee iraquí, nos bloqueó paso. Estábamos en un retén y sin papeles. Pensamos en los periodistas coreanos que fueron sentenciados a tres años en la cárcel por un chiste muy parecido, nos sudaron los huevitos.

¿Cómo salieron de esa situación?

El general al que sobornamos se enteró que su dinero había llegado, así que antes de que las cosas se tornaran feas, le pidió a los del retén que nos dejaran pasar. DIshad quedó extasiado.

General Serhat «El cazador de terroristas» Qader

¿Tuvieron otras aventuras?

Cuando llegamos a casa, el General Serhat «El Cazador de Terroristas» Qader, nos habló para preguntarnos si queríamos acompañar a sus tropas a una redada nocturna. Pensó que éramos muy duros por ir a Mosul. Probablemente también quería usarnos para su máquina de propaganda, pero como sea. Nos unimos a un convoy de 40 vehículos con tropas iraquíes y estadounidenses.

Camino a una aldea desértica donde sería la redada por parte de tropas iraquíes y estadounidenses.

¿A donde fueron?

Fuimos a una pequeña aldea desértica donde se juntaron a todos los hombres y se revisaron todas las casas. Encontraron una gran cantidad de armas y materiales para fabricar Aparatos Explosivos Improvisados (IEDs). El general nos mostró con orgullo una bolsa con polvo de uranio que encontró en un campo cercano.

Redada en una aldea desértica. Aquí se encontró una Kalishnikov, lo cual en Irak es equivalente a encontrar una servilleta sucia en mi cuarto.

¿Cómo eran los caballeros con los que participaste en la redada?

No tuve tiempo de platicar con ellos hasta que nos fuimos de la aldea. Conocí a Isaiah, un tipo muy grande de Texas. Pensó que yo era extraño por estar en Irak en ese momento y me dijo, «¿Por qué están aquí? ¡Deberían estar en Holanda consiguiendno panochita, eso si lo puedes filmar!» Me dijo que odia Irak a morir y que preferiría estar en Afganistán.

A parte de sobornar generales, las redadas y las bolsas de uranio, ¿qué otra cosa te hizo sentir que estabas en un país en guerra?

Muchos detalles. Cuando andábamos en taski (así lo escriben al lado de los carros), los conductores literalmente te hacen ir de shotgun. Los taxistas iraquíes están armados hasta los dientes, y si vas de shotgun con ellos, siempre te prestan un arma, y normalmente es algún arma bellamente personalizada. También anduve por la ciudad con una Glock en mi mano. Para darte una mejor idea de que tanto armamento traen estos tipos con ellos, en mi estadía allá, pude ver un lanzagranadas cargado, una ametralladora PKM soviética y unas cuantas Kalashnikovs, todas debajo del asiento de un taski.

Me imagino que allá está lleno de culoduros y rompebocas, ¿cierto?

Sí. Nuestras conexiones nos pusieron en contacto con el Asayesh, el servicio secreto kurdo. Son un grupo anti-terrorista. Hablamos con ellos sobre las principales amenazas a la región, y sobre infiltrar grupos terroristas. Parecían acabados de llegar de un set de filmación. Tenían en sus uniformes placas como la de Punisher.

Amir de Ansar Al-Islam

Cool. Y luego conocieron a un terrorista. Dime como sucedió eso.

Después de muchas negociaciones secretas con viejos conocidos de Bud, nos contactamos con un Amir, el alto comandante de Ansar Al-Islam. La BBC diría que está con Al-Qaeda, pero eso no es nada más que un nombre describiendo una red de células. De cualquier manera, su organización era una de las pocas en la región con acceso a armas biológicas. Cuando lo conocimos, tuvimos que esperar durante media hora en una habitación llena de tipos con la cara cubierta y Kalashnikovs. Antes de poder entrevistarlo, su traductor enfatizó que no se podían tomar fotografías de los pies del Amir, y que no podíamos preguntar absolutamente nada más que lo que ya habíamos acordado. Eso no fue tan bueno. El Amir nos dijo que odia a los judíos y a los estadounidenses intensamente, y que no descansará hasta que todos dejen Irak. «Eliminaremos al enemigo», fue una de las cosas que dijo. Nos dijo que su gruupo obtiene ayuda financiera de fuera del país y que reciben armas de lugares como Siria e Irán. ¡BOOM! ¡Noticias! Pero a pesar de la entrevista algo intrascendente, me divertí.

ENTREVISTA POR JAN VAN TIENEN

FOTO POR JOOST WIERENGA Y BUD WICHERS

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