Las inquietantes fotografías del eterno problema de los campos de minas y las inundaciones en Bosnia

Un campo de minas pendiente de ser despejado en Orasje, Bosnia. Todas las fotografías por Wyatt Gallery y Kareem Black

La mayoría de los bosnios entienden que el resto del mundo no puede estar pendiente de todos sus problemas. Viven en un pequeño país del sur de Europa con una historia interesante aunque oscura y compleja. Yo mismo reconozco que mi interés por Bosnia es en gran medida egoísta y sentimental: nací, me crié y viví una guerra allí, así que soy sensible al resurgimiento de los vestigios del pasado.

Hace unos meses,Bosnia sufrió los efectos devastadores de las inundaciones. Dos veces. La catástrofe afectó a más del 25 por ciento de la población del país y al 40 por ciento de la tierra. Cuando las aguas retrocedieron, dejaron paso a una nueva y amenazadora realidad: las minas que llevaban más de dos décadas sepultadas bajo la tierra fueron arrastradas hasta las ciudades junto con montones de lodo oscuro. En un solo mes, 54 minas, 840 dispositivos explosivos y 37.366 explosivos de menor tamaño fueron desplazados a las zonas residenciales. En la comunidad de Doboj, un frigorífico que contenía siete bombas acabó en el jardín de una de las viviendas.

La ONG Ayuda Popular Noruega (APN), gracias a la que pude presenciar las labores de retirada de minas en un campo, se rige por una norma según la cual los ingenieros quitaminas deben detener su actividad siempre que haya más de cuatro personas ajenas al equipo de retirada de minas en el campo. Estos trabajadores van pertrechados con un equipo de protección integral que incluye un casco azul y vestimenta acolchada en la zona de los hombros, el torso, los genitales y las piernas. Su aspecto, con las manos cruzadas por delante y la mirada fija al frente, recuerda al de policías antidisturbios esperando el momento de entrar en acción. Cada ingeniero se encuentra en una zona segura delimitada con cinta amarilla. En torno a ellos se extiende una parcela de tierra baldía del tamaño de un campo de fútbol. El único sonido en un campo de minas es el de su propia respiración.

Cuando uno vive rodeado de explosivos ocultos, puede producirse un episodio de extrema crudeza cuando menos te lo esperas, independientemente de tus planes, posesiones o forma de ganarte la vida. Hubo un tiempo en que los habitantes de la localidad de Mladici utilizaron las tierras cercanas para el cultivo. Hoy, lo que antiguamente era su única fuente de ingresos se ha convertido en su mayor amenaza. “Una cosa es no poder ir al campo para ganarme el sustento de la familia, pero no es fácil decirle a mis nietos que no vayan a jugar a los campos”, se lamenta Misic Jelisije, un padre y abuelo que ha sido testigo de cómo las inundaciones arrastraban las minas hasta su propiedad. “Ya sabes cómo son los niños. Basta que les digas que no hagan algo para que sea lo único que quieran hacer. Pero si lo hacen aquí, pueden morir”.

Desde que acabara la guerra de Bosnia, quedan más de 220.000 minas desperdigadas por la tierra, más de las que hay en Afganistán. “Nuestro objetivo era haber retirado todas las minas para el año 2019”, nos cuenta Dragan Kos, jefe de la unidad quitaminas, “pero con las inundaciones y nuestros recursos, lo más probable es que lo consigamos en 2050”. El asesor de Ayuda Popular Noruega Chris Natale asegura que la razón por la que la retirada de las minas en Bosnia no ha sido prioritaria se debe simplemente a que estos dispositivos habían caído en el olvido.

Los fotógrafos Kareem Black y Wyatt Gallery me acompañaron en un viaje reciente a los campos de minas. Más abajo encontrarás una selección de sus fotografías.

Un ingeniero de APN en Bosnia con un perro buscaminas

Cinta de señalización en Orasje, Bosnia

Una mina antipersona modelo Prom-1

Retrato colgado de la pared de una casa afectada por las inundaciones

Habitación de una de las viviendas afectadas por las inundaciones

Se cree que bajo este puente de Doboj hay minas arrastradas por las aguas

Un ingeniero de APN en Bosnia

Una caja de explosivos

Un mortero recuperado

El instituto Nikola Tesla

Una habitación afectada por las inundaciones en la población de Mladici

Videos by VICE

Una piscina llena de agua de las inundaciones

Más agua de las inundaciones en la piscina

Estanterías repletas de botes y botellas tras las inundaciones

Una fotografía de familia deteriorada por el agua

Un ingeniero de APN Bosnia con un perro buscaminas

Una granada

Un trabajador de APN Bosnia

Un televisor en una escuela afectada por las inundaciones

Paisaje de Bosnia visto a través de una ventana

Trabajador de APN Bosnia en un campo de minas

Una residencia en Orasje afectada por las inundaciones

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