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Hablamos con Inez van Lamsweerde

Inez van Lamsweerde y su compañero, Vinoodh Matadin, fueron pioneros en la manipulación digital de la fotografía de moda.

"Well Basically Basuco is Coke Mixed with Kerosene" -The Face, 1994

Inez van Lamsweerde y su compañero, Vinoodh Matadin, fueron pioneros en la manipulación digital de la fotografía de moda. Uno de los éxitos más tempranos de Inez, For Your Pleasure de 1994, fue una serie de fotos alteradas con un ordenador Paintbox. A la gente le flipó, y empezó a respetarse que las fotos parecieran una locura gracias a su manipulación con un ordenador.

Inez y Vinoodh han estado juntos, sentimental y profesionalmente, cerca de dos décadas. Básicamente son inseparables, lo cual es mono y bastante intimidante cuando piensas en el centro neurálgico artístico que forman juntos.

Su trabajo combina perfectamente moda y arte, lo que significa que si hacen una campaña para Gucci tendrá tanta creatividad y originalidad como cualquiera de sus proyectos personales. Llamé a Inez para hablar sobre su trabajo y pedirle consejos sobre mi vida amorosa.

Vice: Te diste a conocer con For Your Pleasure. ¿En qué crees que ha contribuido tu trabajo para que hoy en día se acepte el retoque digital de las fotos?

Inez van Lamsweerde: Creo que mucho. Esas series en The Face fueron de las primeras series de moda de ese tipo que se publicaban en una revista. Usé la técnica para destacar las cajetillas de tabaco, o los coches, o para hacer volar a unos conejos, pero es algo que no se había hecho antes en el mundo de la moda. Descubrimos que las posibilidades de la manipulación eran interesantes, y que se podían utilizar de forma sutil. Manipulábamos constantemente las fotos de una manera que no era visible a simple vista, pero aún así había una sensación de inquietud y dualidad en la imagen.

Unos pantalones elásticos de dos colores y encaje de Bertrand Marechal – The Face, 1994

Pero ahora cualquier fotógrafo del mundo puede usar Photoshop. ¿La competencia os intimida?

No. Aunque estábamos un poco asustados cuando empezamos y, otros fotógrafos, mucho más famosos, empezaron a usar la misma técnica.

¿Cómo quién?

Mondino. Él tenía todo el dinero del mundo mientras nosotros hacíamos todo el trabajo con un presupuesto muy bajo. Teníamos que ahorrar mucho dinero y luego trabajar durante muchísimo tiempo en las series.

He leído que tardásteis dos meses en finalizar For Your Pleasure.

Sí, pero pronto nos dimos cuenta de que habíamos encontrado la forma ideal para trabajar –que estábamos en el camino correcto.

Y entonces ya no os importaba lo que hiciera la otra gente.

Exacto. Lo que pasó es que empezamos a reaccionar cuando la otra gente se pasaba retocando sus imágenes. Nos gusta llamarlo el fenómeno del conejo volador. Respondimos a eso destrozando nuestras imágenes, dejando los errores que habían en ellas. Utilizamos los errores para socavar la perfección que conlleva usar un ordenador, y eso nos llevó también a un nuevo lenguaje visual. Hay que decir que llegamos a un punto en el que dejamos de usar el ordenador para retocar las imágenes, y alguna gente no se daba ni cuenta. Miraban la imagen sin retocar y decían, “¡Mira estas manos, qué raras y grandes son!”

For Your Pleasure se publicó en una época en el que el grunge era muy popular. Esa escena no sólo hizo que la gente llevara camisas de cuadros, si no que también influenció la fotografía. Has dicho que mayormente eran imágenes deprimentes en blanco y negro, y que vuestro trabajo colorista y energético era una reacción a ése tipo de fotos. ¿Qué tendría que hacer hoy en día un fotógrafo para ser “anti”? ¿Queda algo contra lo que reaccionar?

Creo que el underground está desapareciendo. Ahora todo es público debido a Internet. Todo el mundo tiene un escenario desde el momento que empiezan a tomar fotos, y eso, automáticamente, le da a la gente la posibilidad de tener éxito. También hay muchas más revistas hoy en día. Cuando nosotros empezamos, tenías que tener a Linda Evangelista o a Naomi Campbell en tu portfolio, o si no las revistas pasaban de tí. A parte, si habías hecho algo para Yohji Yamamoto, como nosotros, te tenías que olvidar de hacer una campaña para H&M. Pero ahora no importa a quién fotografíes ni para qué lo hagas. Todo es trabajo, y todo está en un nivel equitativo. No creo que la gente joven tenga algo contra lo qué rebelarse.

Pero para vosotros fue una forma de obtener reconocimiento y arrancar vuestra carrera. ¿No era esa vuestra intención?

No, no lo era. Mi madre, una periodista de moda, siempre traía a casa la edición Francesa de Vogue, así que crecí con ella. Veía las imágenes de Helmut Newton y Guy Bourind en la revista –eran fotos impactantes y llenas de color, de ahí es donde viene mi lenguaje visual colorista. Era una inadaptada total de la moda durante el periodo grunge, pero continuábamos haciendo aquello en lo que creíamos. La única cosa que le puedo decir a alguien que está empezando es que haga sólo aquello en lo que crea. Hacer lo que quieres es lo único que tienes. Cuando empiezas, estás constantemente trabajando en meter 400 ideas en una sola foto. Más tarde, con la experiencia, aprendes que las fotos así tienen algo espástico y piensas, “Vale, usaré esta idea aquí, esta otra allí, y esta otra quedará mejor ahí.” Y entonces, como ya habrás encontrado una forma de trabajar, te sentirás en plan “esto soy yo.”

Crea libertad.

Y luego simplemente fluye. Todo saldrá bien si sabes lo que estás buscando. Pero tienes que entenderlo por ti mismo, por eso animo a la gente a que estudie tanto como pueda. Id a la escuela y no trabajéis tran pronto como podáis, porque entonces tendréis la presión de tener que entregar 12 fotos buenas cada día. Eso os dejará muy poco tiempo para que podáis desarrollar vuestro lenguaje visual.

Y   Yo besando a Vinoodh (con amor), 1999

Así que daos tiempo y aseguraros de que no tenéis muchas cosas que hacer.

Eso es lo que hice en la Rietveld Academy en Amsterdam.

Naciste en el momento adecuado en Amsterdam para tener ese pensamiento, el Gobierno se lo estaba poniendo fácil a los estudiantes por aquél entonces.

Sí.

El currículum que me envió tu asistente antes de esta entrevista tenía 20 páginas, y empezaba en 1992. Hace mención a numerosas exposiciones en museos grandes, campañas para las marcas de moda más conocidas del mundo, y editoriales para las revistas más famosas. ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo para que te haya mantenido tan fuerte durante tantos años?

Eso tiene que ver con el estilo de vida que decidimos elegir. Mayormente consiste en la fotografía, e intentamos trabajar juntos con gente a la que respetamos y nos inspira. Es un pequeño equipo de peluqueros, maquilladores, estilistas, y otra gente del mundo de la moda, y son como un grupo de amigos. Nos sentimos a gusto juntos, y por eso nunca sentimos que estamos en el trabajo.

¿Por qué os piden hacer tantas campañas?

Creo que es porque nuestro trabajo no se parece al de otros fotógrafos. Contiene gestos y emociones sutiles que los hace nuestros. Al mismo tiempo, no descartamos posibilidades, así que no sólo hacemos fotos en blanco y negro en un estudio, o fotos con colores brillantes en la playa. Algunos fotógrafos sólo hacen un estilo de fotos, y usan ese estilo para todas las campañas que hacen. Para nosotros, la idea es muy importante, e intentamos buscar todo lo que nos interesa sobre esa idea, y eso es lo que intentamos mostrar en la imagen. A la gente también le gusta que pensemos con ellos desde el principio. No somos la clase de fotógrafos que propone a la gente ideas completamente cerradas. Normalmente son ellos los que hablan con nosotros primero.

  Anastasia, 1994

  Clint Eastwood -revista New York Times, 2005

¿El hecho de que aportéis lo que a vosotros os parece interesante en una foto para, digamos, una marca de ropa, es lo que hace que también seáis populares dentro del mundo del arte?

No estoy segura. Las desaparecidas fronteras entre el arte y la moda son las que nos hacen interesantes en el mundo del arte. También hay una especie de belleza en nuestro trabajo que no se puede encontrar siempre en la escena del arte.

Hablando sobre arte, vuestro trabajo My Little Darling Trish de 2002 fue expuesto en una exposición de arte organizada por Shaquille O’Neill. Es algo sorprendente.

Ja ja, sí.

¿Cómo fue?

La exposición fue puesta en marcha por un coleccionista de arte que compró ese trabajo. La copia que compró era de tamaño natural. Entonces él le pidió a Shaquille que organizara una exposición donde el tamaño importara. Probablemente Shaquille buscó en su colección cosas que le parecían interesantes comparadas con su propio tamaño.

¿Fuiste a la inaguración? ¿Hablásteis?

Sí, hablamos, nos dimos un apretón de manos, nos hicimos una foto… todo eso. Era muy grande. Era el doble de alto que yo.

  Thank You Thighmaster -Britt, 1993

Tengo una relación con una chica con la que trabajo. Tenemos problemas. Tu y tu pareja habéis estado juntos personal y profesionalmente durante 18 años. ¿Cómo lo hacéis? ¿Puedes ayudarme con mi relación?

Vinoodh y yo elegimos pasar juntos todos los momentos de nuestras vidas. Pensamos, “¿Por qué hacer algo más a parte de estar siempre juntos?” Por supuesto esto conlleva dificultades. Nunca nos separamos y la división entre el trabajo y casa no existe. Todo se mezcla –también el estrés del trabajo. Imagino que eso es lo que os pasa a vosotros, pero sabiéndolo e identificando los peligros que llevan a vuestra relación, podréis hablar sobre ello. Creo que hablar es muy importante. Tienes que ser abierto.

Vale, lo intentaré. ¡Gracias!