Libros

CATÁLOGO DE NOVEDADES ACME Chris Ware
Mondadori

Videos by VICE

Jimmy Corrigan, el chico más listo del mundo sundays

CARETOS/MUG SHOTS
Nono Kadáver
Blur Ediciones

Y va otro libro de gráfica valiente, objeto también e igualmente barroco; más humilde si se quiere pero fetiche con todas las de la ley tanto por la concreción del concepto como por el mimo editor. A Nono Kadáver le conocemos colaboraciones en forma de historieta en el TMEO, en El Víbora e incluso en alguna antología guarra promovida por Fantagraphics Books, allá en los USA. Como Ware también descreído, obsesivo en la resolución, pulcro forzador del trazo, barroco y con tendencia a lo ornamental, Nono ofrece aquí una serie de ilustraciones en formato bolsillo que se alza como panoplia sarcástica del entertainment todo. En sus páginas posa en primer plano la plana mayor, local e internacional, de la escoria política y eclesiástica, de izquierdas, derechas, centros y arcenes. Todos esos hijos de mil padres. Caretos es, en puridad, una antología de retratos, pero su valor real está en su tangencia con la caricatura más brutal, en que bajo ese estilo sobrio y presuntamente contenido (warholiano por momentos) palpite sin aspavientos todo el tumulto, la rabia y la crispación existencial de, ni más ni menos, un Basil Wolverton. Nono juega con tramas mecánicas y se refugia en evocaciones retro para contarnos sin mediar palabra que no es lo mismo un supervillano que un alcaldable, y que en el fondo todavía hay clases pero que todas apestan por igual.

RUBÉN LARDÍN


SILVIO JOSÉ EMPERADOR
Paco Alcázar
RBA/El Jueves

-Vaya, setenta y dos Panteras Rosas… tiene usted muchos hijos ¿no?

-No, en realidad  son para mí… ejem, me gusta mezclarlas con abundante mostaza y sentir como mi cerebro se separa de mi cuerpo.

-Mmmm, qué interesante… ¿Le gustaría salir conmigo esta noche?

El cabrón de Paco Alcázar ha vuelto a parir una obra maestra del mal gusto, un retrato perfectamente deformado de nuestra sociedad enferma, personalizado en la figura de un monstruo llamado Silvio José, siempre vestido con un abominable pijama amarillo a topos marrones que seguramente dentro de poco será tendencia. El autor ya nos dejó contentos con el maravilloso El manual de mi mente 1987-2007, que incluía íntegro el fabuloso cómic Está todo perdido y barrabasadas tales como las tiras de Don Soponcio y la criatura de Estroncio (aparecida en uno de los mejores fanzines que ha habido jamás en Barcelona, AdamSmithee) y Mecanismo blanco. Entre las manías y cretineces varias de SJ están: comer siempre comida divertida (sus salchichas marca Chispirrita y cortezas de cerdo con turrón); jugar a videojuegos situados exclusivamente en la Segunda Guerra Mundial y salir lo menos posible a la calle. Por otra parte, sus amigos son todo un poema: un profesor de autoescuela que únicamente se desplaza por el alcantarillado y escribe poemas infantiles que recuerdan a Gloria Fuertes pero que acaban con un obsesivo y repetitivo “martillazos en la cabeza, martillazos en la cabeza” y que por si fuera poco es clavado a Adolf Hitler; un crío que supuestamente tiene la misma edad que Silvio José y que no va a ninguna parte sin su “Geyperman de la suerte” que le habla; su pobre y sufrido padre que, tras el abandono del hogar por parte de la madre de Silvio José, soporta los demenciales caprichos de éste. Por último, y para completar este aberrante cuadro, está la madre, que desapareció misteriosamente en un patín de playa en el verano de hace 35 años y que cambia de personalidad según sople el viento. Tras reír y patalear con este pedazo de libro, mi conclusión es que quizá Silvio José esté como un cencerro y resulte insoportable pero también tiene las santas narices de hacer lo que muchos no nos atrevemos: “¿Ukea? Oiga, no sé cómo hacen ustedes las cosas en el Polo Norte, pero en este país, la gente que compramos muebles es porque no nos gusta construirlos… ¿Capta lo que le digo, señorita? ¿Qué?… No, no quiero que me explique usted, nada… ¡Mejor envíeme un par de famosos esclavos infantiles y que vengan a montarme la estantería ellos mismos! … sí, y dígales que no se preocupen, que tengo un videojuego repetido para pagarles! ¿Oiga? ¿Oiga?”

NANDO WATERGATE


Thank for your puchase!
You have successfully purchased.