Este retrato es de Miguel Esteban. Ignatius es el de la izquierda y el resto lo adivinas por descarte.
La Melanco es un colectivo de artistas unidos por la poesía y un sentido del humor poco ortodoxo que busca provocar estados de ánimo a través de imágenes y música. Esta es la descripción oficial de su espectáculo. La descripción real de su espectáculo podría ser: «Ignatius, Didac Alcaraz, Canódromo Abandonado y otros locos rodeados de músicos locos como Joe Crepúsculo o Nus Cuevas, diciendo alguna cosa bonita y gritando proclamas sin sentido”. El próximo miércoles 9 de julio los puedes ver gratis en la terraza de la Cineteca dentro de la programación de Fringe Madrid. Hablamos con Ignatius para saber de qué va esto, y nos adelanta que prepara una serie de televisión sobre sí mismo.
Videos by VICE
VICE: ¿Qué significa La Melanco?
Ignatius: En el primer recital de poesía que hicimos, Didac utilizó la palabra «azul» en una poesía, diciendo «abracé el azul», y para explicarlo la quiso traducir para que se entendiera mejor: «abracé la melanco». Fue un momento de revelación y se me ocurrió que ese podía ser un buen nombre para nuestro grupo de poesía, banda, colectivo, llámalo como quieras. Desde entonces cada vez que hacemos un nuevo show le añadimos algo, La Melanco a Pelo, La Melanco Generation, La Melanco Pura…
Por eso es infinita.
Sí, ese es el espíritu. La Melanco siempre va avanzando. No se sabe cómo pero sucede. Es una cosa que avanza a golpes. Un ser vivo por su propia cuenta. Nos sentimos en las actuaciones como hormiguitas alrededor de la reina madre. Se trata de hacer un grupo que nunca deje de crecer en todas direcciones. Que nunca deje de seguir teniendo nuevos miembros. Es algo muy loco, inabarcable e inexplicable. Parecido a lo que hizo George Clinton con el grupo Funkadelic, que es una de nuestras inspiraciones.
¿Quién más os inspira? ¿Joe Crepúsculo?
Sí, claro. Fue una alegría inmensa que Joe Crepúsculo nos dijera que se quería sumar al grupo. Enseguida se puso a tope a hacernos bases con su música. Nosotros lo flipábamos cada vez que nos mandaba una base nueva. Eran todas geniales. Y Didac y yo ensayábamos nuestras poesías sobre esas bases. Desde el segundo recital, la incorporación de Joe fue decisiva. Como la de Nus, otra música grandiosa que lleva desde los quince años tocando en bandas de jazz, componiendo música para videojuegos y bandas sonoras.
También pululan por ahí Canódoromo Abandonado ¿no?
Sí se han sumado Lorena Iglesias y Julián Gennison, miembros de Canódromo Abandonado. Los textos de Julián explicando lo que es la poesía los considero una cima del lenguaje. Y el vídeo de Lorena sobre los anuncios por internet ofreciendo puestos de trabajo fue el momento de más risa que ha habido nunca en nuestros shows. El show es un momento de caos total en el que nosotros mismos nos encontramos perdidos en todo momento.
El espectáculo de La Melanco nació en el bar Picnic de Madrid.
La gente que va a veros, ¿entiende algo?
La sensación de perplejidad es común con el público. Estamos todos en ese momento en el mismo barco que se hunde y llega un momento en el que damos brazadas, cada uno a los suyo, intentando mantenernos a flote como podemos y boqueando por salir a la superficie y poder tomar algo de aire.
Y gritáis cosas.
Otra de nuestras inspiraciones son la Beat Generation. Allen Ginsberg solía gritar en medio de sus recitales. Didac y yo gritamos cosas como “¡Tapo la pantalla! ¡Pago mis impuestos! ¡Tapo la pantalla para que no se vea el número secreto!”. Una especie de mantra. Todo el mundo rompe al éxtasis mientras Joe Crepúsculo nos mira muy serio como si hubiera creado un monstruo. Es algo muy chamánico. “David Bowie no es camaleónico… ‘es maricón!”. “David Lynch te agarra por las solapas y te dice.. “mira te comento”.
¿Es participativo? ¿El público grita también?
En un momento dado le damos al público nuestras poesías y las recitan. Cada uno a su manera. La poesía de Didac ‘Shangai brillaba entre líneas’, es otro de los momentos de catarsis. Dice “recuerdo que cuando estaba en el instituto entró una ráfaga de viento y me quedé envuelto en la cortina” y “ella es alegre como un descampado lleno de condones”.
Habéis pasado del sótano de un bar a un festival como Fringe. ¿No os habréis precipitado?
Sí, nosotros lo flipamos también. Además de Fringe, se han interesado por nosotros salas como Siroco en Madrid. Nos sentimos muy guays. En vez de La Melanco, somos Melancolao. Me lan colao. Jajaja. Nuestros shows siempre han sido precipitación y pérdida de papeles. Eso la gente lo nota rápidamente y lo acaba valorando más que si fuera algo muy preparado.
¿Es cierto que se trama una serie de televisión contigo como protagonista?
Sí se llama ‘El Fin de la Comedia’ y la hacemos Miguel Esteban, Raúl Navarro y yo. Nos está ayudando muchísima gente y la produce Sayaka, la productora de Nacho Vigalondo. Se emitirá en Comedy Central y vamos a grabar los primeros seis episodios este verano. Estamos como locos con esto.
Más
de VICE
-

Photo: Maskot / Getty Images -

Photo: Maria Korneeva / Getty Images -

Photo: Malte Mueller / Getty Images -

Photo: DBenitostock / Getty Images