Puntica Rica

La Puntica No Ma’ es como una de esas velas de cumpleaños modernas: entre más la soplas más se prende. Esta comparsa del mítico Carnaval de Barranquilla, que lleva 16 años llena de amor, brilló por todo el Cumbiódromo de la Vía 40. Dieciséis años era lo justo para que el Rey Midas nos pusiera una corona de oro encima.

Cuando fui Capitán hace dos años todo el proceso de construcción de mi personaje fue la catarsis perfecta. Volvía al país después de una larga temporada en Europa y la tiré toda: me llamaba Sintana El Divino, un ser de luz con pinta de Moctezuma con unos tacones de dieciocho centímetros. Una bomba. El año pasado nos ganamos un Congo de Oro en la categoría de disfraces colectivos contemporáneos con la performance «Qué Rica Estoy». Yo estaba delicioso vestido de palmerón.

Videos by VICE

La Puntica No Ma’ empezó siendo la hija rebelde de la comparsa Disfrázate Como Quieras y, luego de todos estos años, ha llegado a convertirse en uno de los colectivos creativos más importantes del Carnaval. Todo gracias al toque de Midas de sus fundadores y de los Punteros Mayores: sensibilidades que se reflejan en cada uno de los personajes del recorrido. Lo más importante para el goce colectivo es que cada uno de los participantes elabore su disfraz a partir de su intención particular. Es por eso que cada uno de los trajes es tan diferente y personal: se trata, incluso, de hacer del cuerpo un traje inmaculado e inviolable.

En La Puntica te puedes encontrar o perder. De los 16 años que lleva la comparsa yo he estado en ocho episodios. Hasta el sol de hoy seguiré danzando para que el poder del hoyo psicodélico, el pure love y la ricura desmedida siga llenando mi vida de pasión y alegría.

Thank for your puchase!
You have successfully purchased.