Hoy me voy a ir de reventón con este cabrón por varias razones. La primera es que acaba de cortar con su novia y dice que él paga los excesos de hoy. Segunda, tiene un jacuzzi en su departamento y entrada la madrugada vamos a llevarnos a unas dadivosas amiguitas a festejar en el agüita caliente. Tres: Cuando el bato ya está hasta su putísima madre y ni picha, ni cacha, ni deja batear, simplemente lo apago accionando estos dos interruptores.
Feliz viernes 10 de octubre, querido lector.



