Nuevamente hemos hecho la portada de CNN.com. Y no solamente es VBS quien se lleva las palmas, sino nuestro propio periódico Alarma!. Bernardo Loyola de VBS escribió el sentimiento de haber pasado una semana con el fotógrafo nocturno de Alarma! mientras buscaban a los muertos más sangrientos de la Ciudad de México:
«He visto muy pocas personas muertas en mi vida. Me tocó ver a mis abuelos y a varios amigos que fallecieron, pero todos se veían bastante relajados durmiendo dentro de sus ataudes. Bueno, hasta ahora, que he visto gente muerta sobre la acera, tendida boca abajo sobre charcos enromes de su propia sangre.
Videos by VICE
Durante mayo Santiago Stelley, el productor de VBS, y yo pasamos una semana con David Alvarado, el fotógrafo nocturno de Alarma!, la revista de la que hablamos en esta pieza y en la revista varios meses atrás. David nos presentó con todos sus amigos fotógrafos: Valente, de El Universal; Gustavo «LG» Hurtado, quien fotografía para La Prensa; y Juan Carlos «Amarillo» Alarcon, quien reporta para Radio Monitor.
Recorrimos la Ciudad de México a toda velocidad a bordo de sus viejos Vochos, pasándonos cada semáforo en rojo, persiguiendo ambulancias y buscando a personas muertas de las 10 de la noche hasta las 5 de la mañana. Eran increiblemente generosos, abiertos y divertidos. No eran ese tipo de paparazzis chupa-sangre con sus almas vendidas al diablo que te imaginarías cubrirían estos puestos. Son buenas personas con un extraño y excitante empleo que quizá sea moralmente dudoso.
La primera noche la historia se desarrolló dentro del barrio súper pintoresco de Iztapalapa. He vivido la mitad de mi vida en la Ciudad de México y raramente anduve por ahí. Ahora estamos manejando como locos hacia la escena del crimen en Iztapalapa a las 4 a.m. Fue un sentimiento cinemático, intenso y surreal.
Más tarde esa noche, fuimos testigos del resultado de una narco-ejecución. Fue una especie de escena de esas que lees diario en los periódicos mexicanos, con la dificultad agredada de tenerla justo frente a tí. La sangre, como nos advirtió Valente, olía fuertemente a metal oxidado. Era oscura y muy escalofriante.
Aun así, conforme avanzaron los días, gradualmente Santiago y yo nos acostumbramos a ver personas muertas. Esto es probablemente el sentimiento más interesante e incómodo del viaje, y aquel que nos dejó el tener un grandioso vistazo a lo que es reportar esta carnicería noche tras noche. Me imagino es algo similar a lo que la gente del porno siente -o no.
Siempre me he sentido fascinado con la Nota Roja de México, la rama de los medios dedicada a ser la crónica nacional de la violencia y el caos en vívido y gráfico color. Algunos años atrás, hice un corto sobre un tipo que estaba obsesionado por la fotografía de estos periódicos, y Santiago cuenta con una enorme colección de ediciones de Alarma! de años anteriores, así que para nosotros, fue una especie de sueño mórbido hecho realidad.
Estamos conscientes de que el material que grabamos podría presentar a la Ciudad de México como el lugar en el que menos quisieras estar al anochecer, pero tómalo como un tributo-noir a la ciudad que amos amaamos. Como nos dice Valente casi al final: «Sencillamente, la Ciudad de México es sorprendente.»
BERNARDO LOYOLA
Más
de VICE
-

Screenshot: Epic Games -

Photo: ioanna_alexa / Getty Images -

Screenshot: Epic Games -

Photo: Samuel J Coe / Getty Images