¡CLAP CLAP! SEÑOR POLANSKI

He perdido buen parte de mi segundo día en la oficina buscando y leyendo notas sobre la detención de Roman Polansky en Suiza. Los mamadores de mis jefes me pidieron que redactara un post para el blog referente a ésto porque la Edición de Cine de la reva contiene un par de páginas alusivas al ex prófugo director de movies chilas como «El Bebe de Rosemary» y «El Pianista.» ¡Que mamada! 

En primer lugar, y ya que es requerida mi opinión, no me podría importar menos la detención de este dude. Entiendo que esta mal que se haya pasado de madres con una morrita hace 22 años. Me queda claro que aflojarle las piernas a alguien con champagne y qualudes para después practicar sexo oral y sodomía esta nada curado, pero, seamos realistas: ¿el dólar bajará por ello? ¿el atún con queso del que me he estado alimentando últimamente repentínamente cambiará su sabor a salmón? ¿mi stash espontáneamente aparecerá lleno hoy cuando destronche para desfogar el estres? ¿Micky Rourke volverá a ser una inspiración para todos nosotros los ex gangsters? ¡PUTA, NO!! Nada cambiará, nada, absolutamente nada pasará a menos que seas hijo, primo, tio, papa, o abuelo de Roman. Así que ¡a la mierda! Aplicaré la de voy al Seven y huiré a casa, me tomaré mi tiempo para pasar junto a esa compañía de seguros de donde cada día a las 6pm salen a la calle cientos de robots, vere si existe posibilidad de meterle el pie a uno, fracasaré, llegaré directo al trono del depa, abriré mi revista de baño, pasaré por el artículo donde Polanski simula tener un pene largo con una espada, sonreiré irónicamente por saber que después de aprovecharse de la humanidad con la lástima de que Manson haya asesinado a su esposa, en esta ocasión Roman reirá de nuevo al jugarnos el papel de «tengo 76 años, un amante en la carcel me destrozaría», y continuaré con mi cague  y vida normal.

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Además, ¿cual es el drama? Samantha Geimer, la cereza tronada hace 22 años por Polanski, es hoy madre de 3 y esposa feliz residente en Hawaii. Por lo tanto, y apoyándome en el hecho factual de que ella misma ha suplicado a la corte de California que se retiren los cargos al sicalíptico cineasta, deduzco que mientras nosotros adornamos nuestras vidas con emociones sensacionalistas como esta, ella se encuentra rascandose uno de sus labios exteriores, hasta el culo de piñas coladas y ribotril, olvidando la historia, y pensando mientras suspira al atardecer: «¡Oops, Roman Polansky, you did it again!»

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